Búho campestre, el fantasma llegado del norte.

Relatos de la naturaleza

Cuando hablamos de rapaces solemos pensar en águilas, halcones y otras rapaces de gran fuerza y potentes vuelos. Más raramente nos acordamos de otras rapaces sumamente adaptadas a su entorno y de habilidades cazadoras insuperables: las rapaces nocturnas. Todos estos fantasmas de la noche suelen pasar desapercibidos, principalmente, debido a estos hábitos nocturnos y a su suma habilidad para esconderse y camuflarse con su entorno.

Dentro de este grupo de aves de vida en la oscuridad hay que destacar al búho campestre (Asio flammeus), el más diurno, junto al mochuelo, de todas ellas. Hasta los años 90 del siglo XX era un ave que se comportaba en España, principalmente, como invernante y muy escaso reproductor. Los muy llamativos repuntes de población del topillo campesino parecen ser los responsables de su exitoso asentamiento como nidificante habitual. Hoy en día en España, es una rapaz reproductora de paisajes abiertos y con invernada de aves del resto de Europa.

¿Dónde y cómo puedo observar al búho campestre? El mejor consejo es tener paciencia y salir a buscarlo a los campos abiertos, estepas cerealistas y pastizales.  Allí donde habita, inicia su actividad al ponerse el Sol, pero antes de la oscuridad total. Su silueta cabezona, de alas anchas, con vuelo aparatoso, bamboleante, de aleteos profundos, algo pesados y lentos, pero capaces de los quiebros más increíbles, destacan al compararlos con el de las rapaces diurnas, de siluetas más estilizadas y vuelos más directos. El graznido nervioso de los córvidos y los ataques de los cernícalos y ratoneros comunes suelen ser de gran ayuda a la hora de detectar su vuelo y el inicio de sus andanzas.

Una de sus muchas curiosidades que os contaremos durante nuestro Curso Online de Identificación de Aves Rapaces es su costumbre de formar dormideros comunales durante el otoño e invierno. Si bien, las parejas crían de forma aislada, defendiendo con firmeza sus territorios frente a otros congéneres, fuera de la estación de cría estos búhos buscan la compañía para afrontar los meses de escasez. Quizá sea una estrategia defensiva o quizá sea su forma de facilitar la búsqueda de comida. Sea cual sea el motivo, localizar (¡sin molestar!) estas concentraciones es todo un espectáculo fascinante.

¡Os esperamos!

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s