¡¡Lazos asesinos en nuestros campos!!

Lazo caza.
Lazo encontrado en el campo. Autor de la fotografía: Carlos Romo.

Aunque sea muy, muy viejo, fue un lazo asesino. Lo más triste es que en nuestros campos sigue habiendo incontables miles de lazos degollando animales, a unos para comérselos (conejos, jabalíes, etc) y a otros porque se comen a los primeros. ¡¡Cómo si el zorro o la garduña no tuvieran derecho a cazar las presas sobre las que llevan alimentándose millones de años!!

Lo más triste es que en algunas comunidades autónomas estos lazos son ¡legales! Dedicados al “control de depredadores”, éste y otros medios de caza, no entienden de especies protegidas ni de aquellas que legalmente se pueden eliminar. Que se lo digan al lince Kairós (muerto en un lazo en Ciudad Real) o a Grazalema (que murió de puro calor en una caja trampa ilegal dedicada para capturar zorros) o a Kenitra (otro lince, muerto de un tiro durante una cacería de zorros) o a los incontables miles de animales que mueren sin que lleguemos a conocerlo.

Lazo caza 1
Lazo retirado por Guillermo Hernández. Autor de la fotografía: Carlos Romo.

Es lamentable que en pleno siglo XXI sigamos considerando a los depredadores naturales como enemigos a erradicar, olvidando el papel fundamental que juegan en la salud y en el equilibrio natural de nuestros ecosistemas.

¿Qué habrá en el corazón de una persona que no duda en colocar un lazo donde se ahorcará un animal?

Anuncios

¡¡Un cascabel que podría salvar la vida de millones de pájaros y mamíferos!!

Los gatos domésticos son unos animales maravillosos. Como sus antepasados silvestres, son cazadores magníficos. Rápidos, ágiles, inteligentes y extremadamente pacientes para sorprender a sus presas: todo lo necesario para ser unos depredadores excepcionales. Como el resto de felinos, confía la suerte de la caza al sigilo y a la sorpresa. Para no ser detectado por sus presas, se mueve despacio y en completo silencio gracias a sus suaves patas acolchadas. Serán este sigilo absoluto y su oportuna paciencia las claves de su éxito.

Su domesticación los convirtió en perfectos animales de compañía que ya no estaban sujetos a la presencia o no de los muchos factores que regulan, sin piedad, las poblaciones de todos los seres vivos: comida, refugio, salud, clima y depredadores. Escapar a este designio natural los hizo multiplicarse como jamás lo ha hecho otro depredador en la larga historia de la Tierra, a excepción del Ser Humano.

Este mismo éxito y la permanencia de su instinto y sus supremas habilidades para la caza, lo han convertido en el mayor peligro para la biodiversidad del mundo. Tan crudo como suena. Según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) la introducción de especies exóticas (especies que llegan a un entorno donde no han surgido de forma natural) supone la mayor amenaza para la conservación de nuestra biodiversidad a escala planetaria. Tal es la capacidad de caza de los gatos que, en países como Estados Unidos, se calcula que llegan a cazar hasta el ¡¡15% de toda la población de aves de este territorio inmenso!!, es decir ¡¡entre 1.400 y 3.700 millones de aves y entre 6.900 y 20.700 millones de mamíferos cada año solo en ese país!! Esta depredación resulta completamente insoportable para especies que ya sufren incontables amenazas como la destrucción sistemática de su hábitat, el uso masivo de pesticidas, la caza y el amenazante cambio climático.

¿Qué se puede hacer para evitar que los gatos domésticos cacen incontables miles de millones de animales silvestres? Una medida sencilla y bastante eficaz, sería colgarles un cascabel brillante que delatara sus movimientos y permitiera a sus presas escuchar sus pasos y ponerse a salvo. El destelleo de la luz reflejada en su superficie, incrementaría la detectabilidad del gato por parte de sus presas. Pocas medidas ayudarían tanto a proteger a nuestras especies naturales. Para el gato y para su dueño no supone nada y estarían prestando una ayuda incalculable para cuidar de nuestro planeta.
Los pequeños gestos pueden ser poderosísimos.

Aquila Naturaleza.

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/01/30/actualidad/1359541396_255562.html

La noche del Gran Duque.

Buho real
Búho real (Bubo bubo). Autor de la fotografía. Carlos Romo

Con la llegada del invierno, comienza uno de los capítulos más sobrecogedores de la Naturaleza europea: el celo del búho real, el Gran Duque. En pleno corazón de la estación más cruda del año, los campos se llenan con el profundo ulular de la mayor de las rapaces nocturnas europeas. El más temido de los depredadores de la noche comienza a reclamar el dominio de un gran territorio donde encontrará la comida y el refugio que necesita su familia. Sin esperar al crepúsculo, se encarama a la atalaya rocosa desde la que comenzará a emitir una llamada monótona y penetrante que puede escucharse a más de un kilómetro de distancia y que helará la sangre de muchos de los animales de nuestros campos. Del ratonero y el zorro para abajo, ninguno deberá bajar la guardia cuando comience la jornada de caza de uno de los señores de las tinieblas. Liebres, conejos, palomas, erizos y gatos, todos velarán la oscuridad ante la llegada del gran fantasma.

Esperar a la caída de la tarde en las cercanías de los cañones y bosques donde puede encontrar refugio el Gran Duque, nos permitirá asistir a un despliegue de llamadas que ha estremecido a más de un paseante de las frías y largas noches del invierno.

Todo un placer para despedir el año y para desear que el 2016 sea un año en el que, por fin, recuperemos el lazo emocional que jamás debimos perder con la Naturaleza.

Nos vemos en el campo. ¡¡Muy feliz 2016!!

Aquila Naturaleza.

Las grullas: El mayor espectáculo natural de Europa.

El fin de semana del 19 y 20 de diciembre hemos celebrado el censo provincial de grullas en la provincia de Salamanca. La migración y la invernada de las grullas es, sin duda alguna, uno de los grandes espectáculos que aún se pueden saborear en la acorralada Naturaleza con mayúsculas de Europa.

grullas de marcos.jpg
Grullas (grus grus) al atardecer en el Azud de Ríolobos. Autor de la fotografía: Marcos Sevillano

En España, las grullas se pueden observar, únicamente, desde septiembre a abril durante su invernada en nuestro país. Estas grullas proceden del centro y norte de Europa: Alemania, Polonia y países nórdicos, principalmente. En estos países se reproducen en parejas que permanecen unidas de por vida. Seleccionan pantanos para ubicar sus nidos y sacar adelante a una corta familia de entre 1 y 2 pollos. Estas familias viajan unidas desde su tierra natal hasta las lejanas dehesas y humedales de la península ibérica, donde pasarán juntas los meses de otoño e invierno. Una de las curiosidades que hacen tan queridas a las grullas es su personalidad vocinglera. Sus trompeteos son la banda sonora más familiar de los encinares del suroeste ibérico.

El censo: Para poder aproximarnos a su población real, los censos se realizan al tardecer, cuando las grullas, después de haber estado alimentándose de bellotas y rastrojeras de cultivos, se concentran para acudir a los dormideros donde pasarán la noche en la seguridad, relativa, que les proporciona el grupo y el agua. Aunque las grullas son una de las aves de mayor tamaño de Europa, también ellas tienen enemigos naturales. Entre las aves, destacan las grandes rapaces, como el águila real o el pigargo (en el centro y norte de Europa), y entre los mamíferos, los zorros y los lobos, también pueden intentar capturar a una grulla despistada. El momento de mayor peligro, es durante la noche. Por este motivo, las grullas buscan dormir con “los pies en el agua”, para escuchar el chapoteo de sus depredadores acercándose y huir escandalosamente ante cualquier amenaza. Esta dependencia de dormideros seguros, las convierte en sumamente frágiles frente a las molestias. Si queremos disfrutar del espectáculo de sus grandes bandos en V y de sus escandalosos trompeteos, deberemos extremar las precauciones y nunca acercarnos a los grupos que se alimentan, descansan o duermen. Su seguridad es prioritaria ante todo. La distancia de seguridad es aquella que no motiva un cambio es su comportamiento: dejar de alimentarse, alejarse andando y, por supuesto, echar a volar.

En la provincia de Salamanca tienen dos zonas dos áreas principales de invernada: el azud de Riolobos y el embalse de Santa Teresa. De menor importancia y de ocupación irregular son las riberas del río Yeltes, con unos 100 ejemplares que se alimentan y duermen entre Aldehuela de Yeltes y Puebla de Yeltes, y las dehesas de Sando, de ocupación limitada a entre 80 y 100 ejemplares.

Azud de Riolobos.

Azud de riolobos paisaje
Azud de Riolobos. Autor: Aquila Naturaleza.

Embalse de modestas dimensiones en la esquina noreste de la provincia. Sus aguas proceden del río Tormes gracias a un canal y a los motores que hacen ascender el agua hasta aquí. Durante años fue uno de los mejores humedales de Castilla y León. La escasez de agua y las molestias por parte de paseantes y pescadores han supuesto la pérdida de buena parte de sus poblaciones de aves. Afortunadamente, las grullas siguen alegrando este humedal desde octubre a febrero. Las grullas de esta área se alimentan, fundamentalmente, de los restos de la cosecha de maíz de los municipios cercanos.

En el censo del 19 de diciembre, se han podido censar 2701 ejemplares, en su mayoría procedentes de municipios situados al norte.

Las reducidas dimensiones del azud implican que este dormidero sea muy sensible a las molestias. En ningún caso, se deberá abandonar la carretera que rodea el azud para acercarse a su orilla. Sin duda, la cola del pantano, en las cercanías de la pedanía de Pedraza (municipio de Villar de Gallimazo), es el mejor lugar para esperar la llegada de los escandalosos bandos de grullas. Si somos respetuosos con su tranquilidad, nos brindarán un espectáculo memorable.

Participantes en el censo: Juan José Ramos, José Luis Crego, Juan Luis Sánchez, Marcos Sevillano, Laura García y Guillermo Hernández.

Grullas en el azud.Laura
Participantes del censo. Autor de la fotografía: Aquila Naturaleza.

Embalse de Santa Teresa.

grullas santa teresa josel garcía
Las dehesas son el habitat más importante para la invernada de las grullas en España. Embalse de Santa Teresa. Autor de la fotografía: Josel. G

Gran embalse sobre el río Tormes en el entorno de Guijuelo. Las grullas que pasan aquí la noche proceden de cuatro áreas bien diferenciadas: Las dehesas de encinas de su orilla derecha, donde se alimentan, fundamentalmente, de bellotas. Son las grullas que realizan desplazamientos más cortos; El valle del Tormes, aguas arriba del embalse, donde aprovechan las rastrojeras del maíz, que se cosecha entre diciembre y enero; Las dehesas de encinas que se encuentran al noroeste; y, por último, unos 100 ejemplares que proceden de una amplia zona en el entorno de la Sierra de Los Herreros. Estas grullas se alimentan en dehesas mixtas de encinas y robles, algo excepcional en el conjunto de la invernada de las grullas ibéricas.

 En el censo del domingo 20 se estimaron unas 2400 grullas.

Participantes en el censo: Vega Bermejo y Alfonso Asenjo, de la empresa Ver Aves; Joel García, Santiago García, Laura García y Guillermo Hernández.

santa teresa grullas josel garcía
Algunos de los participantes del censo. Autor de la fotografía: Josel García

Consejos para disfrutar sin molestar del espectáculo de las grullas. Ante todo, no acercarse a las orillas de los embalses donde pasan las noches. Tratar de verlas más cerca, sólo supondrá molestar a unas aves con muchos miles de kilómetros en sus alas. En el azud de Riolobos bastará con mantenernos en la carretera que rodea el humedal. En Santa Teresa, podemos ir a la pista que rodea el pueblo de Pelayos o a Salvatierra. Desde su castillo se pueden ver los bandos que se concentran en su cola.

Ojalá que podamos seguir maravillándonos muchos años más de este espectáculo mágico que nos regala todos los otoños e inviernos la Madre Tierra.

Nos vemos en el campo.

Aquila Naturaleza.

¡¡Qué mejor regalo para celebrar la Navidad que observar cómo una ardilla planta una hermosa encina!!

Los animales nos ayudan de formas que ni nos imaginamos. A ellos debemos muchos de los bosques y de las cosechas que hoy disfrutamos. Dan vida y alegría a nuestros paisajes. Cuando los respetamos nos hacemos más humanos y hermosos…
Ojalá les dejemos acompañarnos por muchos, muchos años.

Ardilla
Ardilla. Autor de la fotografía: Aquila Naturaleza
Bellota
Ardilla planta una hermosa encina. Autor de la fotografía. Aquila Naturaleza

¡¡FELIZ NAVIDAD!!

¡¡Ya tenemos Ave del Año!!

Como cada año, la Sociedad Española de Ornitología acaba de elegir, mediante votación popular, al Ave del Año 2016. En esta ocasión, “el ganador” ha sido el gorrión común (Passer domesticus)

¿Qué es el Ave del Año? Pues una especie de ave, de entre las muchas que lo requieren, sobre la que se quiere realizar un esfuerzo especial de divulgación y conservación.

¿Realmente, el gorrión común se merece que le dediquemos esfuerzos de conservación cuando hay especies que en toda España no llegan ni a unos pocos cientos de parejas? Pues, desgraciadamente y miserablemente, sí. El familiar gorrión común o pardal desaparece a ojos vista. Aunque, su alimentación es muy variada, le resulta imprescindible contar con los insectos que aportan las proteínas que necesitan sus pollos para crecer. Sin ellos, sus pollos, literalmente, se mueren de hambre. La contaminación de nuestros coches, calefacciones, fábricas e insecticidas mata a los insectos y, al mismo tiempo, provoca la muerte prematura de casi ¡¡20000 seres humanos en España cada año!! Una locura.

Una solución que tendría resultados a corto plazo, sería limitar o, mejor aún, finalizar, con las fumigaciones de parques y jardines. Sin este veneno, los insectos se recuperarían para alimentar a las aves (¡¡y para polinizar nuestros cultivos!!) y devolvernos el placer de disfrutar del espectáculo del color fascinante de sus plumas y de la magia de sus cantos. Es tan sencillo, tan barato y tan sano. ¡¡Volveríamos a tener mariposas en nuestros parques y lagartijas en los muros!! En los recuerdos de nuestra infancia están grabados en el corazón los sonidos de los grillos de los solares, el corretear de las arañas y las hormigas de cualquier parque, el coro de las ranas del Tormes y las peleas chillonas y escandalosas de los gorriones del patio de casa o del colegio. Todo perdido por culpa de la contaminación, pero que se puede recuperar si queremos y hacemos el “esfuerzo” de volver a tener ciudades y pueblos sanos.

Nos vemos en el campo.
Aquila Naturaleza.

http://www.seo.org/…/…/21/el-gorrion-comun-ave-del-ano-2016/