Día de la Biodiversidad.

Relatos de la naturaleza

Hoy celebramos el Día Internacional de la Biodiversidad Biológica.

Los seres humanos no somos conscientes de lo afortunados que somos por compartir la Madre Tierra con semejante infinidad de seres vivos maravillosos, repletos de colores, formas increíbles y tan importantes para nuestra propia calidad de vida.

Es realmente emocionante saber que hay tanta belleza ahí fuera, esperándonos a que salgamos a descubrirla. Para nuestra inmensa suerte no necesitamos emprender largos viajes para encontrarnos con una miríada de criaturas fascinantes. Simplemente, tenemos que salir a nuestros parques y riberas urbanas o asomarnos a nuestra ventana para contemplar la belleza sublime de nuestro planeta. Con algo de paciencia y curiosidad irán saliendo a nuestro paso infinidad de pequeñas y grandes maravillas de la Naturaleza.

¡Elige futuro eligiendo biodiversidad!

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La protección de nuestra salud, a veces, es tan sencilla como elegir plantas autóctonas para nuestros parques, jardines y balcones, en lugar de escoger plantas exóticas que pueden requerir de disparatados riegos, costosos mantenimientos y, en demasiadas ocasiones, no proporcionan ni alimento ni refugio para nuestras especies silvestres de insectos y aves.

Una planta tan rústica y tan bella como esta lavanda (Lavándula stoechas), también llamado cantueso, es una fuente extraordinaria de néctar salvador para innumerables y beneficiosos insectos. Gracias a la insustituible labor polinizadora de éstos, podremos saborear todos los exquisitos y saludables productos de la huerta y, también, disfrutar con los cantos, vuelos y colores de las aves insectívoras.

No lo olvides ¡Escoge producto autóctono y escogerás salud y belleza para este mundo!

Os proponemos actividades frescas para este fin de semana en Salamanca.

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El sábado, en Salamanca, se espera una temperatura de 36°, que para ser mayo, ¡es una barbaridad!

Así qué nosotros os proponemos dos actividades donde el calor no será el protagonista:

El sábado a las 12:00 en el huerto de Calixto y Melibea (Salamanca). Sus árboles nos regalarán sombra fresca, convirtiendo el paseo en la forma más agradable de pasar la mañana.

Y por la tarde, a las 19:00, los monumentales árboles del Jardín de la Merced y del bosque de ribera del Tormes nos deleitaran con su frescor.

Además, conoceremos sus curiosidades y viajaremos por el mundo, gracias a un paseo cómodo de interpretación de la naturaleza.

¿A qué esperas para reservar tu plaza?

Alerta por ola de calor: un poco de agua y de tu atención pueden salvar la vida de nuestros amigos silvestres.

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Para los próximos días se espera una anómala e intensa subida de las temperaturas. Si el calor fuerte puede ser una amenaza para los animales adultos, para los más jóvenes puede suponer la muerte por deshidratación o porque se lanzan desde los nidos al no soportar las altas temperaturas.

En esta situación tu ayuda puede resultar decisiva para salvar vidas. Coloca bebederos someros para que los animales puedan refrescarse y beber agua para ellos y para sus crías que las esperan en nidos y madrigueras. Asegúrate que no sean muy profundas y que tengan salida al exterior, evitando su muerte por ahogamiento. Un palito o una rampa permitirán que ningún animal quede atrapado en estos bebederos o en las fuentes y pilones que nos encontremos en el campo.

**Fotografía bebedero: tienda de SEO/BirdLife

https://tienda.seo.org/aves-de-jardin/otros-materiales-de-jardin/bebedero-para-aves-de-jardin-fabricado-en-ceramica-miniguia-de-las-aves-comunes/

Igualmente importante será estar atento a la caída de aves desde sus nidos. El calor fuerte lleva a muchos polluelos a lanzarse del nido. Especial atención merecen los polluelos de los vencejos, sobre todo aquellos que han instalado su nido debajo de tejados de chapa o cualquier otro material que se recalienta expuesto al Sol. Si te encuentras con un ave calda, ponte en contacto con el centro de recuperación de fauna silvestre más cercano. Ellos sabrán aconsejarte qué tienes que hacer.

Muchas gracias por tu esfuerzo.

*Fotografía bebedero: tienda de SEO/BirdLife

Presta atención cuando vayas a segar.

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El simpático erizo es un habitante inofensivo de parques, huertos y jardines. Si tienes pensado segar, por favor, ten cuidado. Durante el día se esconde del calor entre la vegetación y no es sencillo detectarlo.

Presta atención cuando vayas a segar. Este tímido amigo te lo agradecerá consumiendo multitud de caracoles, babosas e insectos poco populares, pero que, también, son parte indispensable de la salud y riqueza de nuestro entorno.

Mirar antes de segar puede salvarle la vida.

¡¡RESPETAR LOS NIDOS DE LAS AVES ES FÁCIL!!

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Con la llegada de la primavera y el regreso a Europa de las golondrinas y los aviones, después de peligrosos y larguísimos viajes desde sus cuarteles de invernada en África, conviene recordar que respetar sus nidos, no sólo es una obligación legal, sino, también, un deber con unas aves que nos protegen de los mosquitos (¡¡qué también cumplen su función en la naturaleza!!) y alegran con sus cantos, vuelos y plumas a nuestras ciudades y pueblos.

Con muy poco esfuerzo se pueden salvar los nidos de estas aves. La mayor molestia que nos “ocasionan” los nidos en nuestras casas son los excrementos que nos dejan. Sin necesidad de tener que llegar a tirarlos, se pueden plantear alternativas que eviten destruir sus hogares y todo el esfuerzo de pájaros que luchan duro para sacar adelante a sus polluelos.

Es tan sencillo como colocar un pequeño cartón debajo del nido para evitar que los excrementos manchen suelos y repisas. Apenas es un gesto para nosotros, pero para golondrinas y aviones es la misma vida de su familia. Es una verdadera lástima que todo el esfuerzo de unas aves, que apenas pesan 20 gramos, y que han sido capaces de emprender colosales migraciones atravesando miles de kilómetros de desiertos y mares, se pueda echar a perder al llegar a España por unos excrementos (¡¡Qué a nadie nos hace gracia!!) que se pueden limpiar con un pañuelo y un poco de agua.

Los pequeños gestos por cuidar de nuestras aves son poderosos. A cambio, ellas nos recompensarán con la alegría maravillosa de sus cantos y mil colores.

La acacia.

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Uno de los árboles “urbanos” por excelencia”. Sin duda alguna, las acacias son uno de los géneros de árboles más resistentes a la dura vida en las ciudades modernas: es una especie muy duradera, de mantenimiento barato, capaces de prosperar en suelos muy pobres y degradados, resistentes a las temperaturas extremas propias de los entornos urbanos y a sus aires contaminados y con probada capacidad para soportar con éxito una cultura jardinera poco respetuosa con sus plantas.

¿Por qué es tan empleada en jardinería y qué la hace tan especial? Como ya hemos mencionado, este árbol aparece repetidamente como especie de jardinería debido a su rusticidad a prueba de bombas, ¡y las ciudades modernas lo son! Otra curiosidad que traerá muchos recuerdos a los que fueron niños antes de la llegada masiva de los quioscos, es que sus flores eran degustadas como dulces debido al sabor azucarada de su néctar, recibiendo el popular y expresivo nombre de pan y quesos. ¡Seguro que a más de uno le traerá buenos recuerdos de su infancia!

También imborrables, pero más ingratos, serán los recuerdos que guardarán los niños que colaban sus pelotas en su copa cargada de largas y afiladas espinas. ¡Cuántos balones habrán picados las espinas de las acacias y cuántas heridas sangrantes no habrán inflingido en los más aventurados en trepar descuidados a su, aparentemente, accesible copa!

¿Tiene este árbol, en principio modesto, lugar en la Biblia?

¡Vaya que sí! De hecho, es después del cedro del Líbano, el más citado. Aunque las especies de acacia que podemos ver en la ciudad de Salamanca no son las mismas que aparecen en los desiertos donde se ambienta la Biblia, merece la pena recordar cuándo se menciona. ¡Pues nada menos que en el corazón sagrado de la Biblia, al requerir el mismísimo Yahvé que con su madera se construyera El Tabernáculo, El Arca de la Alianza y La Mesa de los Panes! ¿Sorprendente, no?

Si te apetece que te contemos más curiosidades de la fascinante naturaleza del mundo, te esperamos los sábados (mañana y tarde) y en junio los domingos por la mañana para descubrir el mundo paseando por Salamanca.

Apología de las «malas hierbas» .

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¿Qué es una mala hierba? Entiendo que una hierba que produce un mal.

¿Es malo que una hierba crezca en un alcorque o un parterre? ¿Qué puede tener de malo el oxígeno que nos regala, o su labor de protección del suelo frente al calor y el frió extremo, o sus raíces que esponjan y crean agujeros en el suelo para que las raíces de los
árboles puedan absorber el agua y el oxígeno que se cuela por ellos y, así crecer más sanos, longevos y ricos en frutos y sombra, o qué puede haber de malo en las mariposas que acuden a libar el néctar de sus flores de mil colores?

Las «malas hierbas» son tan necesarias para la salud de nuestras plantas, para el buen estado de nuestros suelos, para la conservación del agua que resulta increíble que las hayamos convertido en enemigas de las ciudades.

Cuida de cada planta y ellas cuidarán de ti.

Descubre el mundo paseando por Salamanca, la ciudad que quiso tocar el cielo.

Relatos de la naturaleza

La ciudad de Salamanca ofrece mucho más que un conjunto histórico excepcional. Pasear por sus calles, plazas y parques nos permite realizar un fabuloso viaje de descubrimiento del mundo.

Comienza aquí una serie de entradas en las que os mostraremos cómo las ciudades pueden ser el mejor escenario para una aventura increíble a lo largo de la historia de la Humanidad y de la Tierra.

En esta primera entrada de Descubre el Mundo Paseando por la Ciudad de Salamanca, queremos acercarnos a uno de los tesoros más impresionantes de nuestra ciudad, la torre de su Catedral Nueva. Nada menos que 110 metros de espiga dorada que parece querer acariciar el cielo. Esta joya de la arquitectura gótica es capaz de impresionar a cualquiera que tenga el placer de acercarse hasta los pies de su colosal mole. Observando la monumentalidad de esta torre, asombra pensar en la sabiduría acumulada y transmitida por tantas generaciones de arquitectos y que ha permitido que haya podido sobrevivir con lozanía a tantos siglos de larga vida, incendios, abandonos y hasta un terrorífico terremoto que devastó Lisboa en 1755 y cuyas vibraciones mortales apunto estuvieron de arruinarla para siempre.

Como amantes de la Naturaleza, al mirar la altura asombrosa de esta torre no podemos evitar acordamos de otras torres imponentes que crecen en la naturaleza, los árboles. Cuesta creer que la naturaleza pueda ser capaz de igualar, cuando no superar, la genialidad de los arquitectos e ingenieros humanos. Pero es así. En muchos rincones del mundo crecen aún muchas otras catedrales, y éstas están vivas. De todas ellas, las más apabullantes y sobrecogedoras son las secuoyas, árboles míticos que superan los 100 metros de altura y que crecen en las lejanas e inesperadamente húmedas tierras de la costa norte y las montañas de California. Entre todos esos árboles mágicos destaca uno, Hyperion (no es el de la fotografía), majestuoso como uno de los 12 titanes de la legendaria Edad de Oro de la mitología griega, y que nada tiene que envidiar a nuestra torre, ya que alcanza la mareante altura de ¡116 metros! ¿Cómo es posible? ¿Un árbol más alto que nuestra torre? ¿Cómo puede soportar tantos cientos de toneladas de peso y no colapsar sobre sí mismo? Cuesta creerlo, pero es así.

Sin poder dar crédito a este récord de auténtico rascacielos moderno, volvemos a acercamos hasta nuestra torre para, nuevamente, mirar asombrados hacia arriba y no poder hacer otra cosa más que rendirnos ante la maravilla de la naturaleza.

Al igual que la torre de la Catedral Nueva se construyó y se apoyó sobre la torre de las campanas de la Catedral Vieja, Hyperión también creció apoyado sobre otros gigantes, que antes que él, crearon el suelo, lo nutrieron y ahora son parte de cada una de sus células.

Más de 2000 años después, luce en su corteza las mismas cicatrices que nuestra torre salmantina, superando los muchos terremotos, incendios y olvidos de la convulsa California. Más de 20 siglos después, Hyperión, como nuestra torre, siguen sosteniendo el cielo del mundo.

Síguenos en nuestro viaje por Salamanca, y el mundo, y podrás conocer y asombrarte con todas las joyas de la naturaleza y de la Humanidad que se encuentran en un paseo por nuestra ciudad.

Sí te apetece descubrir la naturaleza qué esconde el Huerto de Calixto y Melibea, el jardín de la Merced y la Plaza Anaya, os esperamos los sábados (mañana y tarde) y los domingos.

Reservas e información en http://www.salamancaymas.es