La convivencia con los compañeros silvestres de planeta es posible.

Cigüeñas
Nido de cigüeña artificial sobre poste. Autor de la fotografía: Aquila Naturaleza
Los nidos de cigüeña, con su peso y sus excrementos, llegan a ser un quebradero de cabeza cuando se ubican en edificios. Las grandes masas de palos que acumulan las cigüeñas pueden llegar a descolocar las tejas de los tejados y esto provocar goteras. Una solución sencilla y con buenos resultados es ubicar nidos artificiales sobre los tejados. Se trata de colocar plataformas metálicas sobre los puntos fuertes de tejados y torres y, siempre, a unos cuantos centímetros de las techumbres para evitar que el material del nido pueda descolocar las tejas y dar lugar a humedades de muy costoso arreglo. Otra buena solución es levantar nidos artificiales sobre postes en las inmediaciones del edificio que se quiere evitar que las cigüeñas lo conviertan en su hogar. Esta ha sido la solución digna de aplauso de la empresa Cementos García Charro de Burgos. Tan sencillo como levantar un par de mástiles y colocar dos plataformas en su cúspide. De este modo, han evitado los daños que los nidos pueden llegar a causar en los tejados de sus naves y silos, y todo, sin que haya supuesto la pérdida de una pareja de estas hermosísimas y protegidas aves.
El ser humano cuando se lo propone es capaz de lograr cosas increíbles. ¡¡Ojalá lleguemos a proponernos convivir con el resto de compañeros de planeta y acabe de una vez el conflicto innecesario y absurdo con buitres, depredadores y, por supuesto, con el hermano lobo!!
Aquila Naturaleza.
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Hoy celebramos el Día Internacional de la Biodiversidad Biológica.

Aves para el día de la biodiversidad
Autor de la fotografía: Miguel Rouco.

Los seres humanos no somos conscientes de lo afortunados que somos por compartir la Madre Tierra con semejante infinidad de seres vivos maravillosos, repletos de colores, formas increíbles y tan importantes para nuestra propia calidad de vida.

Es realmente emocionante saber que hay tanta belleza ahí fuera, esperándonos a que salgamos a descubrirla. Para nuestra inmensa suerte no necesitamos emprender largos viajes para encontrarnos con una miríada de criaturas fascinantes. Simplemente, tenemos que salir a nuestros parques y riberas urbanas o asomarnos a nuestra ventana para contemplar la belleza sublime de nuestro planeta. Con algo de paciencia y curiosidad irán saliendo a nuestro paso infinidad de pequeñas y grandes maravillas de la Naturaleza.

Esta tarde de pura primavera puede ofrecernos la oportunidad de empezar a ver el mundo con otros ojos, al ritmo de la vida. Sal a pasear y déjate sorprender.

La primavera y la vida que lucha por quedarse en nuestras ciudades.

Amapolas
Autor de la fotografía: Aquila Naturaleza.

Con esta primavera generosa en lluvias la naturaleza resplandece en colores en los rincones de nuetras calles que no están ahogados en cemento, coches y pesticidas. Solares, taludes, lindes de las vías del tren, orillas de ríos, escombreras, etc acogen los últimos retazos de vida silvestre que nos recuerdan lo que en su dia fueron infinitos paisajes cubiertos de flores y trinos. Ojalá que no tardando mucho seamos capaces de apreciar y respetar esta belleza que sobrevive en los pedacitos de campo olvidados que se conservan en nuestras ciudades.
Aquila Naturaleza.

La estación de los amoríos de los cernícalos primillas: ¡¡cuida de los tuyos y todo saldrá bien!!

La más diminuta de las rapaces ibéricas reproductoras está ya en plena estación de amoríos. Recién llegados de un larguísimo viaje desde las sabanas africanas, donde han pasado los meses del otoño y el invierno europeo, los familiares primillas ya han ocupado los tejados y muros donde, como cada año, se esfuerzan por sacar adelante a sus copiosas familias. Pero antes de echarse a incubar y de buscar comida para unos pollos, que nunca parecen estar satisfechos, los machos tienen que cumplir con una labor de la que dependerá en gran parte el éxito de la estación de cría, ¡¡tienen que conquistar a sus compañeras!!. Los galantes machos conocen perfectamente cómo ganarse la confianza de sus pardas hembras: haciéndoles regalos para mostrarles que serán los mejores proveedores de comida. ¿Y que mejor demostración de tus artes para conseguir comida que entregarle un jugoso ratoncillo recién cazado? ¿Qué mejor prueba de tu compromiso con la ardua tarea de la crianza de tus exigentes pollos que hacer ver a tu pareja que sabrás proporcionar a la familia la comida necesaria para que todo el esfuerzo del año obtenga el premio de una sana y volandera familia?
 

Colocándonos cerca de las iglesias y tejados que aún acogen a estas bonitas y valientes aves, y con un poco de paciencia y la ayuda de unos prismáticos, podremos sorprender la llegada de los machos con sus regalos nupciales a las colonias de cría. La hembra recibirá a su compañero con el mismo repertorio de aleteos y chillidos lastimeros que en pocas semanas desplegarán los polluelos para recibir su comida. Todo un espectáculo de la Naturaleza que se repite en nuestras ciudades y pueblos desde hace incontables generaciones de cernícalos. ¡¡Ojalá que sepamos valorar, cuidar y disfrutar durante mucho más tiempo de este espectáculo mágico que la Madre Tierra nos brinda completamente gratis!! Cuidemos de los tejados y muros, pero sin tapar los agujeros donde ellos cría, y si tenemos que hacerlo por el riesgo de humedades y goteras, proporcionémosles una caja nido o una vasija de barro (hay muchos modelos en la red) donde poder seguir criando a sus familias.

 

Nos vemos en el campo.
Aquila Naturaleza.

¡¡RESPETAR LOS NIDOS DE LAS AVES ES FÁCIL!!

golondrina
Golondrina común en su nido. Autor de la fotografía: Miguel Rouco.

Con la llegada de la primavera y el regreso a Europa de las golondrinas y los aviones, después de peligrosos y larguísimos viajes desde sus cuarteles de invernada en África, conviene recordar que respetar sus nidos, no sólo es una obligación legal, sino, también, un deber con unas aves que nos protegen de los mosquitos (¡¡qué también cumplen su función en la naturaleza!!) y alegran con sus cantos, vuelos y plumas a nuestras ciudades y pueblos.

Con muy poco esfuerzo se pueden salvar los nidos de estas aves. La mayor molestia que nos “ocasionan” los nidos en nuestras casas son los excrementos que nos dejan. Sin necesidad de tener que llegar a tirarlos, se pueden plantear alternativas que eviten destruir sus hogares y todo el esfuerzo de pájaros que luchan duro para sacar adelante a sus polluelos. Es tan sencillo como colocar un pequeño cartón debajo del nido para evitar que los excrementos manchen suelos y repisas. Apenas es un gesto para nosotros, pero para golondrinas y aviones es la misma vida de su familia. Es una verdadera lástima que todo el esfuerzo de unas aves, que apenas pesan 20 gramos, y que han sido capaces de emprender colosales migraciones atravesando miles de kilómetros de desiertos y mares, se pueda echar a perder al llegar a España por unos excrementos (¡¡Qué a nadie nos hace gracia!!) que se pueden limpiar con un pañuelo y un poco de agua.

catron

Los pequeños gestos por cuidar de nuestras aves son poderosos. A cambio, ellas nos recompensarán con la alegría maravillosa de sus cantos y mil colores.

Un saludo y nos vemos en el campo.
Aquila Naturaleza.

Escuchemos lo que la Madre Tierra tiene que decirnos.

Rio Tormes Huerta
El río Tormes por su paso en Huerta (Salamanca). Autor de la fotografía: Aquila Naturaleza.

Nada tienes que temer de una carretera mientras no te pongas en medio. Lo mismo ocurre con los ríos. Si eres capaz de respetar su curso natural y no cometer el absurdo de construir una carretera, un polideportivo o, peor aún, tu casa, sobre su cauce y su llanura de inundación, nada te ocurrirá cuando el río desborde su curso habitual y necesite ocupar sus zonas seculares de aliviadero.

En este abril maravillosamente lluvioso y de crecidas en nuestros ríos, tan naturales como necesarias, se vuelven a escuchar voces escandalizadas que aseguran que los ríos se meten en las ciudades y destrozan viviendas. ¡¡Cómo si los ríos tuvieran la culpa de que hayamos construido barrios y urbanizaciones enteras sobre los mismos cauces que llevan inundando, casi estación tras estación, desde hace incontables millones de años!!

Otras muchas voces exigen “limpiar” de vegetación las orillas e islas para que las aguas corran. ¿Los bosques de ribera son suciedad? ¡¡Son los pulmones que nos regalan el oxigeno que necesitamos para respirar, los filtros que limpian completamente gratis las aguas de los mismos venenos con los que, con pasmosa naturalidad, inundamos los ríos!!.

Más absurdos. Con cada periodo de lluvias, los periódicos, radios y televisiones se llenan de opiniones que piden “proteger” los ríos frente a las crecidas con costosísimas obras de ingeniería. ¿Queremos levantar defensas frente a las crecidas? Muy sencillo. ¡¡Dejemos que se recuperen los mismos bosques de ribera que hemos arrasado y que son las mejores defensas frenando la embestida de las aguas y protegiendo las viviendas, parques y polígonos que tan imprudentemente hemos levantado a la misma orilla de las aguas!! ¡¡Y todo esto sin gastar un solo euro!!

En este Día de la Tierra debemos pararnos a escuchar todo lo que tiene que contarnos, toda la sabiduría atesorada durante cientos de millones de años. Recuperemos el lazo íntimo con la Madre Tierra y todo será mucho más sencillo.

Aquila Naturaleza.

¿Cuáles son las águilas que se tiran en picado a la carretera y estoy a punto de atropellar con el coche?

Pues sin temor a equivocarnos, podemos afirmar que las rapaces que se han lanzado en un picado de vértigo sobre la carretera y, sin necesidad de posarse, se han llevado con habilidad y elegancia a un pequeño animal atropellado, son milanos. En España contamos con la presencia de dos especies: el milano real (Milvus milvus) y el milano negro (Milvus migrans). El primero, algo mayor y de colores rojizos, cuenta con una modesta población reproductora sedentaria, a la que se suman varios miles de ejemplares invernantes procedentes de Alemania, Suecia y otros países europeos. El milano negro, algo menor y de colores más chocolates, se comporta como una especie reproductora que nos abandona en pleno verano para viajar más allá del sur del Sahara. El progresivo cambio climático parece ser el responsable de que cada día mas ejemplares permanezcan con nosotros todo el año y que, otros muchos, regresen mucho antes de lo que solía ser habitual.

Milano real
El milano real (Milvus milvus) se distingue del milano negro por su coloración rojiza y por su mayor envergadura. Autor de la fotografía: Carlos Romo
Milano negro Miguel rocuo
El milano negro (Milvus migrans) tiene una coloración general chocolate. Autor de la fotografía: Carlos Romo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Nuestras dos especies de milano son aves oportunistas que han encontrado en las carreteras y en los vertederos una fuente inagotable de alimento. Sus capacidades para la caza son poco destacadas para estar emparentadas con especies de aves rapaces de vuelos magníficos. Apenas sí se les puede calificar como depredadoras activas de pequeñas presas, como reptiles y roedores, y cazadoras puramente oportunistas de animales enfermos, heridos o demasiado jóvenes o viejos como para poder reaccionar efectivamente ante un depredador. Es esta misma labor de “saneadores” y de seleccionadores de ejemplares poco dotados para la supervivencia, lo que hace de los milanos y de todos los depredadores, de especies absolutamente imprescindibles para la salud y equilibrio de nuestros ecosistemas. Al depredar sobre estos ejemplares, los depredadores permiten que sólo los mejores, los más hábiles, los que muestran mejores capacidades para buscar comida o para evitar el ataque de sus enemigos, accedan a la comida, al hábitat y se reproduzcan para perpetuar los mejores genes.

Milano real volando
Milano real (Milvus milvus). Autor de la fotografía: Miguel Rouco.
Milano negro
Milano negro (Milvus migrans). Autor de la fotografía: Miguel Rouco.

En vuelo los milanos son fácilmente diferenciables de otras rapaces por su cola ahorquillada o con forma de cola de pez. No en vano, en portugués, el milano real recibe el expresivo nombre de Milhafre-real o Milhafre-de-rabo-de bacalhau. Como vemos el milano real  tiene una cola más larga y con una horquilla mucho más profunda que el milano negro. Su coloración general destaca por sus colores rojizos frente a los más apagados y chocolates del milano negro.

La capacidad que han mostrado los milanos para aprovechar esta nueva fuente de alimento –los miles y miles de animales que mueren atropellados cada año en nuestras carreteras- demuestra la pasmosa habilidad de los animales para amoldarse a los recursos que ofrece su entorno. Esta plasticidad, fruto de millones de años de evolución de su comportamiento y de incontables ejercicios de ensayo y error, es lo que ha permitido que hayan sido capaces de sobrevivir a la infinidad de cambios que la Naturaleza ha impreso sobre su hábitat. Es esta misma adaptabilidad, la que está permitiendo a los milanos soportar, con más o menos fortuna, la presión extrema que el ser humano está ejerciendo sobre todos los paisajes y hasta sobre el mismo clima del planeta.

 Ojalá que sigamos disfrutando durante muchos más millones de años de sus siluetas estilizadas, de sus vuelos de veleros perfectos y de sus llamadas lastimeras.

 Un saludo y nos vemos en el campo.