Consejos para convertir a nuestro jardín o terraza en una pequeña reserva natural. Los comederos.

Bebedero
Comedero realizado con material reciclado.

Pocas medidas resultan más sencillas y rápidas para atraer y ayudar a nuestras aves que colocar un comedero. La escasez de comida para los animales en las ciudades, hará casi-irresistible un cuenco o una plataforma con pan, frutos secos (sin salar ni tostar), semillas, pasta para insectívoros o comida para gatos.

Si queremos iniciarnos en la fotografía de animales, esta puede ser una oportunidad única. Sin necesidad de un gran equipo y de grandes desplazamientos, podemos fotografiar a placer a las aves que acudan al comedero. Colocar el comedero cerca de una ventana, evitará asustarlas y nos ahorrará pasar frío o calor.

Para que no se convierta en el mejor cazadero de los gatos, resulta imprescindible colocarlo a cierta altura del suelo y algo separado de árboles y arbustos donde los pillos felinos pueden esconderse. Por muy bonitos que nos parezcan los gatos, no dejan de ser cazadores incorregibles.

Bebedero 2
Comedero realizado con material reciclado.

Un abrazo.
Aquila Naturaleza.

 

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Cómo tener un jardín atractivo para la vida silvestre: Los bebederos.

Consejos sencillos para ayudar a las aves y a otros animalillos.

En un mundo cada vez más hostil para nuestra Naturaleza, los jardines y parques de nuestras ciudades, y hasta los balcones y terrazas de nuestras propias casas, pueden ofrecer un hábitat ideal para muchos animales, y no sólo pájaros. Con unos mínimos cuidados, podemos convertirlos en pequeñas reservas naturales donde pueden encontrar todo lo que necesitan a lo largo del año. Su mera presencia cerca de nosotros será nuestra mejor recompensa a nuestros esfuerzos. Tenemos la oportunidad de ayudar a nuestros compañeros de ciudad.

LOS BEBEDEROS.
Los pájaros y la mayoría de los animales, necesitan beber y lavarse todos los días. En este verano de permanente ola de calor, los bebederos pueden llegar a salvar muchas vidas de aves tan familiares como los gorriones o los colirrojos tizones. Con sus polluelos recién salidos del nido, los adultos llevan a su joven familia a las fuentes y charcos de los parques. La presencia continua en estas fechas de paseantes y perros, impide muchas veces que puedan beber, refrescarse y cuidar adecuadamente de su plumaje.

Tener una pequeña fuente en nuestro jardín o, simplemente, un cuenco con agua en nuestra terraza o repisa de la ventana, puede atraer a inesperados y agradecidos visitantes. Tan fácil como colocar una bandeja, un plato de cerámica o plástico o la base cortada de una garrafa de agua y será suficiente para tener listo nuestro propio bebedero.

Para evitar caídas a la calle, deberemos colocar un peso en su interior. Igualmente, deberemos asegurarnos que los excrementos de las aves atraídas a nuestro bebedero no manchen a otros vecinos o la calle. Colocar debajo del cuenco, un cartón que sobresalga varios centímetros de sus bordes, permitirá recoger la suciedad y evitar molestias a los vecinos.

Como ya mencionaremos para los comederos, deberemos asegurarnos que estos puntos de agua estén algo elevados y alejados de arbustos para evitar que los gatos se puedan esconder sin ser vistos y convertir nuestra reserva en el cazadero de los felinos.

Si junto al agua colocamos un poco de pan o frutos secos (¡sin salar y tostar!) ya tendremos nuestra primera reserva de animales.

Con muy poco podemos trabajo podemos ayudar de forma decisiva a muchos pequeños amigos.

http://decoraciondejardin.com/bebederos-para-pajaros/

Los depredadores naturales.

zorro
Zorro ( Vulpini). Autor: Carlos Romo

¿Por qué son importantes los depredadores en la salud de los ecosistemas?

Los roedores son los principales consumidores de muchos de los frutos del campo. Cuando la acción desforestadora del ser humano ha reducido al bosque a una mera isla de vegetación, pueden llegar a devorar la totalidad de las semillas que deberían ser las nuevas generaciones de la vegetación que los sostiene. Su esforzada costumbre de acumular comida en nutridas despensas, no sólo se debe a la imperiosa necesidad de reservar alimento para los largos meses de invierno. La presión que ejercen zorros, garduñas o rapaces, todos profundamente odiados y acosados por algunos cazadores humanos, los obliga a comer a escondidas, permitiendo que los frutos puedan escapar de la vista de otros depredadores y, lo que es indispensable para su germinación, permanecer ocultos y frescos, justo lo que requieren para arraigar y dar lugar a futuros y magníficos árboles y arbustos o a modestas gramíneas. De no ser por la presión predadora de los pequeños y grandes carnívoros, los roedores y otros granívoros de mayor porte (jabalíes, ciervos), literalmente, se comerían la esperanza de nuevos bosques. Eliminando al zorro y a todos los animales que cumplen la labor de ser los garantes de la “estabilidad” de nuestros paisajes, rompemos el frágil equilibrio entre productores y consumidores, repercutiendo de forma insospechada en aspectos que ni nos imaginábamos que pudieran estar relacionados.

Así de sencillo: Tener menos zorros supone tener más roedores y menos árboles.

Entonces. ¿Deberíamos “exterminar” a los roedores para tener más bosques? Peor aún. Sin su laboriosa trasiego de semillas (a veces a varias decenas de metros), alejándolos de los árboles y arbustos productores, la presión que estas nuevas generaciones ejercerían sobre sus progenitores, supondría tal competencia por el espacio, la luz y el alimento, que el bosque no sería otra cosa que una maraña de ejemplares de escaso porte y frágil salud, expuestos al fuego y privados de la vitalidad y los muchos recursos que un bosque equilibrado, con sus árboles, arbustos, pastizales y calveros, ofrece a todos los animales de muchos kilómetros a la redonda. En la Naturaleza nadie sobra.

Un abrazo y nos vemos en el campo. Aquila Naturaleza.

¡¡¡REVIVE TU NATURALEZA!!!

En Europa hay una serie de leyes vitales que protegen nuestra naturaleza más preciada. La vida silvestre y los espacios naturales más valiosos de nuestro continente dependen de esa protección legal.

La Comisión Europea está planteando ahora hacer reformas que debilitarían esas leyes, echando atrás años de progreso. La Comisión Europea está pidiendo a los ciudadanos su opinión y este es el momento de hacer oír nuestra voz.

La consulta emprendida por la Comisión plantea preguntas concretas que cada ciudadano debe responder. En las líneas que siguen sugerimos las respuestas más adecuadas para proteger nuestra naturaleza.

Debemos actuar ahora y dejar claro que queremos que las leyes de protección de la naturaleza en Europa se mantengan como están y no se debiliten.
http://www.seo.org/esminaturaleza/#EsMiNaturaleza

Paisajes que se extinguen.

Paisaje extinguido.
Huerta tradicional en el Río Huebra ( Salamanca)

Muy lejos de la agricultura industrial actual, los pequeños huertos de nuestros pueblos nos regalan un paisaje laberíntico lleno de vida y de historia.
En ellos y en una, casi perfecta, simbiosis con el ser humano, toda una sorprendente comunidad de seres vivos encuentran refugio y comida. En sus paredes de piedra, cubiertos por la maraña protectora de las enredaderas, esconden su nido el ruiseñor y la curruca; En sus frutales, el herrerillo y el carbonero se alimentan de los mil insectos ocultos entre las hojas y la agrietada corteza y, entre la montaña de hojas y ramas que abonarán el campo, el mirlo y el erizo buscan al caracol y a la lombriz.
Junto a ellos, el cigüeñal, la cortina, el caño y el pozo, tan amenazados de desaparición como la propia águila imperial. Las faraónicas concentraciones parcelarias, el envejecimiento de la población rural y el abandono del campo están llevando a la extinción a toda una cultura fruto del duro trabajo de muchas generaciones de agricultores. La escombrera o con suerte, el jardín de algún chalet, serán el destino final de una parte fundamental de nuestra historia.

Un abrazo y nos vemos en el campo.

Doctor Zhivago y los parques naturales

Los parques nacionales y naturales son mucho más que un tesoro de biodiversidad y un paraíso para los amantes de la Naturaleza. La belleza de sus paisajes permite recrear historias memorables como la de esta película magnífica, Doctor Zhivago, que buscó para sus escenas finales los cañones inmensos de Los Arribes del Duero en la presa de Aldeadávila de la Ribera, en la frontera entre Salamanca y Portugal. Justo ahora que nos despedimos de su actor principal, Omar Sharif, merece la pena recordar esta película de música y paisajes memorables. Una excusa perfecta para visitar una de las joyas de la naturaleza europea.

Un abrazo y nos vemos en el campo.
Aquila Naturaleza.

https://www.youtube.com/watch?v=VMmMz4rTFO8

La encina: el corazón y el alma del paisaje ibérico

Encina
Encina (Quercus ilex)

La encina es, sin duda alguna, la reina de los paisajes ibéricos. Ningún otro ser vivo como ella puede representar la esencia más auténtica de la naturaleza mediterránea. Auténtica catedral de nuestras llanuras y sierras, todo en ella es pura vida y generosidad. En el más crudo de los inviernos y en el más abrasador de nuestros estíos, sus ramas, raíces y hasta su corteza atormentada por el fuego y el hacha, dan cobijo a los habitantes de nuestros campos. Tal es su capacidad para ofrecer recursos que se puede afirmar que, prácticamente, no hay animal del interior peninsular, que no tenga algún tipo de ligazón con la encina. Desde la punta más alta de su copa chata hasta la maraña de sus raíces, y desde su rugosa piel hasta su oscuro corazón, la encina es la más completa de todas las guías de campo. Detenernos a mirar a una encina es echar un vistazo a la casa abierta y palpitante de lo que nunca debió convertirse en humo.

Sus ramas enormes y acogedoras sostienen los nidos de muchas de nuestras más preciadas joyas. Águilas imperiales y reales, buitres negros y, algún que otro buitre leonado, son algunos de sus más celebres habitantes. Más discreta, la Cigüeña negra esconde su nido en el interior del armazón de su copa. Protegida por sus ramas y hojas acorazadas, quedará a salvo de las miradas traicioneras de los que no ven más que leña y bellotas.

En las grietas y agujeros de los gruesos troncos de las encinas viejas, las criaturas del día y de la noche se esconden seguras. En un campo español donde los árboles son talados antes de poder envejecer para agrietarse, los troncos de las añejas encinas brindan los únicos agujeros que encontrarán aquellos que necesitan de su seguridad. Cárabos, búhos chicos, autillos, lechuzas comunes, lirones, jinetas, garduñas, gatos monteses, zorros, murciélagos e infinidad de passeriformes

Hasta el lince esconde a sus preciados cachorros en el hueco seguro de las viejas troncas devoradas por los siglos y los rayos. Su corazón de madera protege a los delicados tigres ibéricos del hielo del último invierno, de la fuerza torrencial de las tormentas primaverales y del sol abrasador del verano más mediterráneo……

Un abrazo y nos vemos en el campo.
Aquila Naturaleza.