La labor impagable de los hospitales de fauna silvestre.

Los hospitales de fauna son la última esperanza para los miles de animales que han tenido la mala suerte de un mal encuentro con el ser humano. Conocer su ubicación permite ponernos en contacto con ellos y, en su caso, trasladar el animal herido que nos encontremos hasta sus instalaciones para que los mejores y más entregados profesionales luchen por salvarlo.

Uno de los mejores y más honestos es el de AMUS (Acción por el Mundo Salvaje). Se encuentra en Villafranca de Los Barros y lleva 20 años de trabajo duro. Una parte muy importante de su labor es posible gracias a la entrega de sus voluntarios. Nada mejor para aprender sobre fauna silvestre que disfrutar de un periodo de voluntariado junto a este grupo humano insuperable. En sus instalaciones podrás hospedarte y aprender todo lo que no está en los libros.

Si estás en Extremadura y te encuentras con un animal silvestre herido, no dudes en llamarles. Ellos te indicarán cómo puedes contribuir a salvar a un animal.

AMUS
924 124 051
info@amus.org.es

https://www.youtube.com/watch?v=MiZgGBI3G1U

Anuncios

Curso de Introducción al Rastreo y Fototrampeo de la Fauna de Castilla y León.

Para todos los interesados, os recordamos que ya falta menos para celebrar nuestro CURSO DE INTRODUCCIÓN AL RASTREO Y FOTOTRAMPEO DE LA FAUNA DE CASTILLA Y LEÓN que celebraremos los días 18, 19 y 20 de febrero de 2016 en el centro de formación profesional Lorenzo Milani (Cabrerizos, Salamanca).

En esta ocasión contaremos con el trabajo de Héctor Sánchez Moro, todo un experto en el arte de “leer sobre el terreno” la vida de los animales de Castilla y León. Tendremos dos tardes enteras de formación teórica y un día completo de campo para iniciarnos en la búsqueda e identificación de las huellas y rastros de nuestra fauna.

Curso de introducción y rastreo y fototrampeo de la fauna de Castilla y León

Información e inscripciones:
Centro de F.P.E. Lorenzo Milani.
Teléfono: 923180831.
centromilani@gmail.com

Para cualquier aclaración o petición de información, contacten con nosotros en:
aquilanaturaleza@gmail.com y en el teléfono 635158497 (Guillermo Hernández)
Nos vemos en el campo.
Aquila Naturaleza.

¡¡¡Qué triste!!! ¡¡¡Otro lobo muerto!!!

¿No hay ninguna otra forma de evitar que los lobos ataquen al ganado doméstico? ¿En pleno siglo XXI no vamos a ser capaces de encontrar otra forma de resolver los problemas que matando?

¡¡Ojalá que las nuevas generaciones sean capaces de encontrar otra forma de relacionarse con sus entorno y con todos los seres vivos con los que compartimos la Madre Tierra!!

¡¡Los árboles son como las personas: se hacen más interesantes con los años!!

Vivir, tener recuerdos y experiencias, buenas y malas, aprender, etc todo eso hace que la gente sea más interesante. El joven tiene la energía y el anciano la vida. Exactamente lo mismo que le ocurre a los árboles: los años los hacen mucho más interesantes y valiosos. El devenir de la vida llena de ramas, huecos y cicatrices a los árboles. En esas ramas y oquedades, los animales y otras muchas plantas, encuentran todo lo que necesitan para vivir: comida, un refugio para descansar, cuidar de su prole y hasta para guardar comida para los días de hambre. El mismo hecho de llegar a la vejez es la mejor de las señales de la buena calidad de su madera, de sus raíces, de sus frutos, de su protección. Por esto y por mucho más, los árboles grandes, maduros, viejos y hasta los muertos, son el mejor de los hogares de la vida de nuestros campos.

arbol tronco
Castaño centenario.Autor de la fotografía: Aquila Naturaleza.

Cada vez que arrancamos a uno de estos gigantes, la naturaleza pierde a un ganador, a un superviviente y a un tesoro insustituible. Como entre los humanos, los ancianos son las columnas poderosas que sostienen la red de la vida.
Cuidemos de nuestros mayores y la vida será mucho más enriquecedora e interesante.

Nos vemos en el campo.
Aquila Naturaleza.

¡¡Lazos asesinos en nuestros campos!!

Lazo caza.
Lazo encontrado en el campo. Autor de la fotografía: Carlos Romo.

Aunque sea muy, muy viejo, fue un lazo asesino. Lo más triste es que en nuestros campos sigue habiendo incontables miles de lazos degollando animales, a unos para comérselos (conejos, jabalíes, etc) y a otros porque se comen a los primeros. ¡¡Cómo si el zorro o la garduña no tuvieran derecho a cazar las presas sobre las que llevan alimentándose millones de años!!

Lo más triste es que en algunas comunidades autónomas estos lazos son ¡legales! Dedicados al “control de depredadores”, éste y otros medios de caza, no entienden de especies protegidas ni de aquellas que legalmente se pueden eliminar. Que se lo digan al lince Kairós (muerto en un lazo en Ciudad Real) o a Grazalema (que murió de puro calor en una caja trampa ilegal dedicada para capturar zorros) o a Kenitra (otro lince, muerto de un tiro durante una cacería de zorros) o a los incontables miles de animales que mueren sin que lleguemos a conocerlo.

Lazo caza 1
Lazo retirado por Guillermo Hernández. Autor de la fotografía: Carlos Romo.

Es lamentable que en pleno siglo XXI sigamos considerando a los depredadores naturales como enemigos a erradicar, olvidando el papel fundamental que juegan en la salud y en el equilibrio natural de nuestros ecosistemas.

¿Qué habrá en el corazón de una persona que no duda en colocar un lazo donde se ahorcará un animal?

¡¡Un cascabel que podría salvar la vida de millones de pájaros y mamíferos!!

Los gatos domésticos son unos animales maravillosos. Como sus antepasados silvestres, son cazadores magníficos. Rápidos, ágiles, inteligentes y extremadamente pacientes para sorprender a sus presas: todo lo necesario para ser unos depredadores excepcionales. Como el resto de felinos, confía la suerte de la caza al sigilo y a la sorpresa. Para no ser detectado por sus presas, se mueve despacio y en completo silencio gracias a sus suaves patas acolchadas. Serán este sigilo absoluto y su oportuna paciencia las claves de su éxito.

Su domesticación los convirtió en perfectos animales de compañía que ya no estaban sujetos a la presencia o no de los muchos factores que regulan, sin piedad, las poblaciones de todos los seres vivos: comida, refugio, salud, clima y depredadores. Escapar a este designio natural los hizo multiplicarse como jamás lo ha hecho otro depredador en la larga historia de la Tierra, a excepción del Ser Humano.

Este mismo éxito y la permanencia de su instinto y sus supremas habilidades para la caza, lo han convertido en el mayor peligro para la biodiversidad del mundo. Tan crudo como suena. Según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) la introducción de especies exóticas (especies que llegan a un entorno donde no han surgido de forma natural) supone la mayor amenaza para la conservación de nuestra biodiversidad a escala planetaria. Tal es la capacidad de caza de los gatos que, en países como Estados Unidos, se calcula que llegan a cazar hasta el ¡¡15% de toda la población de aves de este territorio inmenso!!, es decir ¡¡entre 1.400 y 3.700 millones de aves y entre 6.900 y 20.700 millones de mamíferos cada año solo en ese país!! Esta depredación resulta completamente insoportable para especies que ya sufren incontables amenazas como la destrucción sistemática de su hábitat, el uso masivo de pesticidas, la caza y el amenazante cambio climático.

¿Qué se puede hacer para evitar que los gatos domésticos cacen incontables miles de millones de animales silvestres? Una medida sencilla y bastante eficaz, sería colgarles un cascabel brillante que delatara sus movimientos y permitiera a sus presas escuchar sus pasos y ponerse a salvo. El destelleo de la luz reflejada en su superficie, incrementaría la detectabilidad del gato por parte de sus presas. Pocas medidas ayudarían tanto a proteger a nuestras especies naturales. Para el gato y para su dueño no supone nada y estarían prestando una ayuda incalculable para cuidar de nuestro planeta.
Los pequeños gestos pueden ser poderosísimos.

Aquila Naturaleza.

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/01/30/actualidad/1359541396_255562.html

La noche del Gran Duque.

Buho real
Búho real (Bubo bubo). Autor de la fotografía. Carlos Romo

Con la llegada del invierno, comienza uno de los capítulos más sobrecogedores de la Naturaleza europea: el celo del búho real, el Gran Duque. En pleno corazón de la estación más cruda del año, los campos se llenan con el profundo ulular de la mayor de las rapaces nocturnas europeas. El más temido de los depredadores de la noche comienza a reclamar el dominio de un gran territorio donde encontrará la comida y el refugio que necesita su familia. Sin esperar al crepúsculo, se encarama a la atalaya rocosa desde la que comenzará a emitir una llamada monótona y penetrante que puede escucharse a más de un kilómetro de distancia y que helará la sangre de muchos de los animales de nuestros campos. Del ratonero y el zorro para abajo, ninguno deberá bajar la guardia cuando comience la jornada de caza de uno de los señores de las tinieblas. Liebres, conejos, palomas, erizos y gatos, todos velarán la oscuridad ante la llegada del gran fantasma.

Esperar a la caída de la tarde en las cercanías de los cañones y bosques donde puede encontrar refugio el Gran Duque, nos permitirá asistir a un despliegue de llamadas que ha estremecido a más de un paseante de las frías y largas noches del invierno.

Todo un placer para despedir el año y para desear que el 2016 sea un año en el que, por fin, recuperemos el lazo emocional que jamás debimos perder con la Naturaleza.

Nos vemos en el campo. ¡¡Muy feliz 2016!!

Aquila Naturaleza.