Doctor Zhivago y los parques naturales

Los parques nacionales y naturales son mucho más que un tesoro de biodiversidad y un paraíso para los amantes de la Naturaleza. La belleza de sus paisajes permite recrear historias memorables como la de esta película magnífica, Doctor Zhivago, que buscó para sus escenas finales los cañones inmensos de Los Arribes del Duero en la presa de Aldeadávila de la Ribera, en la frontera entre Salamanca y Portugal. Justo ahora que nos despedimos de su actor principal, Omar Sharif, merece la pena recordar esta película de música y paisajes memorables. Una excusa perfecta para visitar una de las joyas de la naturaleza europea.

Un abrazo y nos vemos en el campo.
Aquila Naturaleza.

https://www.youtube.com/watch?v=VMmMz4rTFO8

La encina: el corazón y el alma del paisaje ibérico

Encina
Encina (Quercus ilex)

La encina es, sin duda alguna, la reina de los paisajes ibéricos. Ningún otro ser vivo como ella puede representar la esencia más auténtica de la naturaleza mediterránea. Auténtica catedral de nuestras llanuras y sierras, todo en ella es pura vida y generosidad. En el más crudo de los inviernos y en el más abrasador de nuestros estíos, sus ramas, raíces y hasta su corteza atormentada por el fuego y el hacha, dan cobijo a los habitantes de nuestros campos. Tal es su capacidad para ofrecer recursos que se puede afirmar que, prácticamente, no hay animal del interior peninsular, que no tenga algún tipo de ligazón con la encina. Desde la punta más alta de su copa chata hasta la maraña de sus raíces, y desde su rugosa piel hasta su oscuro corazón, la encina es la más completa de todas las guías de campo. Detenernos a mirar a una encina es echar un vistazo a la casa abierta y palpitante de lo que nunca debió convertirse en humo.

Sus ramas enormes y acogedoras sostienen los nidos de muchas de nuestras más preciadas joyas. Águilas imperiales y reales, buitres negros y, algún que otro buitre leonado, son algunos de sus más celebres habitantes. Más discreta, la Cigüeña negra esconde su nido en el interior del armazón de su copa. Protegida por sus ramas y hojas acorazadas, quedará a salvo de las miradas traicioneras de los que no ven más que leña y bellotas.

En las grietas y agujeros de los gruesos troncos de las encinas viejas, las criaturas del día y de la noche se esconden seguras. En un campo español donde los árboles son talados antes de poder envejecer para agrietarse, los troncos de las añejas encinas brindan los únicos agujeros que encontrarán aquellos que necesitan de su seguridad. Cárabos, búhos chicos, autillos, lechuzas comunes, lirones, jinetas, garduñas, gatos monteses, zorros, murciélagos e infinidad de passeriformes

Hasta el lince esconde a sus preciados cachorros en el hueco seguro de las viejas troncas devoradas por los siglos y los rayos. Su corazón de madera protege a los delicados tigres ibéricos del hielo del último invierno, de la fuerza torrencial de las tormentas primaverales y del sol abrasador del verano más mediterráneo……

Un abrazo y nos vemos en el campo.
Aquila Naturaleza.

Halcón Eleonora (Falco eleonorae)

Puede parecer cruel, pero no es muy diferente a lo que hacemos los seres humanos. En cualquier caso, es una forma muy inteligente de aprovechar al máximo los recursos, sin desperdiciar un solo gramo de alimento, y de adaptarte a la posible escasez de comida durante las cruciales semanas de crianza de sus siempre hambrientos polluelos. Pura vida.
Un abrazo y nos vemos en el campo.

http://www.seo.org/…/eleonora-el-halcon-que-almacena-presa…/

El camino a casa de las nutrias.

Camino nutrias
Camino realizado por la nutria (Lutrinae)

Las nutrias son uno de los animales más bonitos y con mayor capacidad de adaptación a los cambios introducidos por el ser humano en el entorno natural. Una de las primeras especies capaces de colonizar las graveras abandonadas será este inteligentísimo pescador. Apenas han dejado de trabajar las últimas excavadoras y brotado un puñado de eneas, las nutrias entrarán en estos enormes y artificiales agujeros para explorar y hacer de ellos parte de su hogar. Con un poco de tiempo la naturaleza irá curando sus heridas, cubriendo orillas e islas de acogedora vegetación convirtiendo a las graveras en improvisados y valiosos humedales donde encontrarán refugio numerosas aves acuáticas y, con un poco de suerte, también, las chillonas y grandotas nutrias. Una vez convertidas en su residencia, los caminos abiertos entre la vegetación, delatarán el paso juguetón de las criaturas que sólo piden del ser humano un poco de respeto.

Un abrazo y nos vemos en el campo.
Aquila Naturaleza

Un pequeño gesto que salvaría la vida de muchos pajarillos

silueta pájaro

Una de las causas de muerte de aves más habitual, absurda y evitable es el choque contra el cristal de ventanas, galerías, escaparates o pantallas antirruido de autovías y autopistas. Al reflejarse contra los cristales la imagen del exterior, los pájaros reciben la falsa percepción de que el espacio se prolonga más allá de donde, realmente, finaliza. Desgraciadamente, ellos no lo saben y muchos, muchos pájaros muerenpor culpa de los choques contra los cristales. Pegar una pegatina sobre los cristales o colgar una silueta de un ave rapaz, justo delante de estos ventanales, les permitirá darse cuenta que el espacio se acaba y/o les espantará, creyendo que están ante un depredador, permitiendo salvar ¡¡decenas o cientos de miles de aves todos los años!!. Apenas es un gesto, pero para muchas aves es la diferencia entre la vida y la muerte. En la mayoría de los casos, se solucionaría tan fácilmente como pegando en las ventanas y cristaleras, un cromo de fútbol, una hoja de un árbol o una pegatina con la publicidad de la misma tienda contra la que se chocan las aves.

Los pequeños gestos son poderosos.

Un abrazo y nos vemos en el campo.

¡¡¡¡¡¡CUIDADO CON LAS NUTRIAS ASESINAS!!!!

comic nutriaViendo esto, sí que parece que esta sociedad ha avanzado mucho. Con esta educación terrorífica que recibieron muchos padres, se entiende la educación que muchos hijos están dando a muchos nietos.

Un abrazo y nos vemos en el campo.

 

Cunetas y lindes: El último refugio para innumerables especies de animales y plantas.

Cuneta
Cuneta

La profunda humanización de la práctica totalidad de los paisajes naturales ha conllevado la desaparición de gran parte del ecosistema necesario para la supervivencia de nuestra flora y fauna. Desde hace muchos siglos, los seres humanos hemos transformado bosques y pastizales en dehesas y campos de labor con el fin de conseguir los productos necesarios para nuestra propia subsistencia. La sustitución de los ecosistemas naturales primigenios por ecosistemas humanizados supuso la pérdida de buena parte de sus valores ambientales.

Admirablemente, la tenacidad de los seres vivos permitió que se mantuvieran algunas de sus poblaciones y que se llegaran a crear nuevos ecosistemas, que sin llegar a contar con el valor de los paisajes originales, sí que consiguieron salvaguardar parte de su riqueza natural.

Más recientemente, el aumento desorbitado de la demanda de productos agrícolas y ganaderos (carne, leche, cultivos, etc) para el consumo humano, ha provocado la intensificación de las prácticas agrícolas y ganaderas, hasta el punto de haber hecho desaparecer a muchas de las especies que habían conseguido adaptarse a esa transformación histórica de sus hábitats. Tal está siendo el grado de industrialización de nuestros campos, que para muchas especies, el último refugio que les ofrece cobijo y comida ha quedado restringido a las escasas lindes y cunetas que aún subsisten.

Las actuales prácticas agrícolas encaminadas a arar, quemar y fumigar estos últimos reservorios de vida, suponen la ruina definitiva para especies tan familiares como la perdiz, la codorniz y la tórtola, todas ya gravemente afectadas por la pérdida de sus zonas de cría, campos de matorral y herbazales, y por el uso masivo de todo tipo de pesticidas que matan y envenenan los insectos y semillas que son la base de su alimentación. Junto a ellas, también perdemos a otras aves tan llamativas como jilgueros, pardillos, trigueros, alcaudones, y otros animales más discretos, como erizos, reptiles y anfibios. Igualmente, desaparecen zorros, garduñas y comadrejas que son los mejores aliados del agricultor en su lucha por controlar las poblaciones de topillos, que a su vez, cumplen una inestimable labor medioambiental como base de la alimentación de incontables depredadores de todos los tamaños. Toda una tragedia de efectos inesperados y encadenados que se podría evitar si fuéramos capaces de respetar estas “líneas” de vida, que no aportarían un aumento considerable de las rentas agrarias, pero sí son la última esperanza para muchos de los animales propios de los paisajes abiertos. Pequeños gestos que nos ayudarían a cuidar de nuestros compañeros de planeta y de nuestra propia calidad de vida.

Un abrazo y nos vemos en el campo.