Talleres para celebrar los días especiales que nos regala la Naturaleza.

A lo largo del año se celebran diferentes días especiales en los que el medioambiente es el protagonista: El Día del Árbol, el Día de Las Aves, el Día del Agua o el Día de la Tierra son algunos ejemplos.  Nos permiten acercarnos a conocer los esfuerzos que se están desarrollando para solucionar los problemas ambientales y la concienciación del cuidado por parte del ser humano.

Con estos talleres de Naturaleza tomaremos conciencia de los problemas ambientales y pondremos nuestro granito de arena para mejorar nuestro medio ambiente.

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Talleres cuida y comprométete con la Naturaleza.

Desde pequeños estamos acostumbrados a admirar a diario las maravillas de las plantas y flores. Nos gusta interactuar con los animales domésticos, como también poder observar aquellos que son salvajes y que se desplazan por nuestro entorno buscando su alimento o, simplemente, teniéndolo como su hábitat natural. Por ello, nosotros debemos mantenerla, conservarla y cuidarla como se merece.

Metodología que llevaremos a cabo.

En cuanto a las líneas metodológicas para la dinamización de los talleres, seguiremos los actuales principios constructivistas en materia educativa, convirtiendo a los participantes en los verdaderos protagonistas de las actividades, ofreciendo experiencias significativas y diversificadas atendiendo a las singularidades de los diversos grupos de participantes.

Incorporaremos a cada actividad el componente lúdico-recreativo y los valores relacionado con la convivencia entre el ser humano y la naturaleza.

Objetivos de los talleres:

  • Tratar de ofrecer, a través del reciclaje creativo (reaprovechando los recursos que podemos encontrarnos en el hogar) y de la educación ambiental, un nuevo punto de vista sobre el reciclaje.
  • Conocer los problemas ambientales, los animales, plantas, su importancia en los ecosistemas y las conductas beneficiosas para uno mismo, el entorno y el planeta.
  • Desarrollar actividades artísticas y ecológicas de mejoramiento y cuidado del entorno, despertando la imaginación y la originalidad.

Aprenderemos a ayudar a los animales realizando, comederos, bebederos, hoteles de insectos, maceteros, bañeras para pajaritos, semilleros. También móviles para evitar el choque de las aves con los cristales. Contribuiremos a hacer del barrio un lugar más acogedor para la vida silvestre.

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Comedero.

Presupuesto talleres:

Grupo: 140€ (más IVA) incluye material y seguro por participante.

Por participante: 10€ (incluye material y seguro por participante).

Consultar otras tarifas.

 

 

Talleres científicos.

Es necesario que los niños y los jóvenes comprendan que la salud de la biodiversidad depende de todos nosotros. La contaminación, la deforestación y la suciedad son grandes problemas que la Naturaleza sufre, pero no sólo ella, nosotros mismos, también, sufrimos las consecuencias de nuestros actos. Por este motivo debemos cuidar nuestro entorno para recibir, a cambio, un lugar maravilloso donde vivir.

En estos talleres estudiaremos su biología (biodiversidad) y las especies más habituales que podremos encontrarnos en el barrio. Para acometer con éxito esta tarea, conoceremos los trucos básicos para la identificación de aves y los métodos habituales de censo de sus poblaciones. Aprenderemos a usar correctamente nuestra guía de aves y a regular con precisión nuestros prismáticos y telescopio, los mejores amigos del observador de aves.

Metodología que llevaremos a cabo.

En cuanto a las líneas metodológicas para la dinamización de los talleres, seguiremos los actuales principios constructivistas en materia educativa, convirtiendo a los participantes en los verdaderos protagonistas de las actividades, ofreciendo experiencias significativas y diversificadas atendiendo a las singularidades de los diversos grupos escolares.

Incorporaremos a cada actividad el componente lúdico-recreativo y los valores relacionado con la convivencia entre el ser humano y la naturaleza.

Objetivos de los talleres:

  1. Despertar entre los participantes la curiosidad por conocer y conservar el medio que nos rodea y nos sirve de sustento.
  2. Familiarizarnos con las técnicas científicas más habituales en el estudio de la biodiversidad.
  3. Fomentar el conocimiento y la investigación, así como el respeto, interés, cuidado y observación de la naturaleza.
  4. Tratar de ofrecer un nuevo punto de vista sobre la educación ambiental y el conocimiento del medio que los participantes reciben durante su formación académica y a lo largo de su vida.

Talleres científicos

 Taller de egagrópilas (las egagrópilas son pequeñas bolas compuestas por las partes indigeribles de las presas que consumen las aves, como pelos, plumas, élitros de insectos, etc.) y que el ave expulsa por vía oral). Su estudio nos aportará información muy valiosa acerca de su dieta y de la biología de las aves. Igualmente, nos permitirá conocer la presencia y composición de las comunidades de micromamíferos de muy difícil detección de la zona, como los roedores.

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Egagrópila

Descubriremos las partes de una pluma, así como sus diferentes tamaños dependiendo de la especie. Conoceremos las diferencias del plumaje entre los pájaros diurnos y los nocturnos.

Investigaremos de qué están hechos sus nidos, qué materiales utilizan, por qué algunos hacen sus nidos con barro, otros con ramas de árboles, etc.

Taller huellas y rastros de mamíferos

Al contrario de lo que suele ocurrir con las aves, observar a los mamíferos resulta una tarea casi imposible. Sus hábitos, eminentemente nocturnos, y la relativa escasez de la mayor parte de las especies, nos obligan a emplear otras técnicas para estudiar sus poblaciones.

En este caso, deberemos poner en práctica métodos indirectos, como el viejo arte del seguimiento de sus huellas y rastros. Las guaridas donde se esconden, los restos que dejan durante sus comidas, las huellas que imprimen en los caminos, etc… son algunas de las señales que podremos detectar en nuestras salidas de campo y que tanta información pueden aportarnos para desvelar la vida secreta de los animales más discretos de nuestros campos.

Estudiar las huellas de los mamíferos de un entorno nos permitirá conocer una gran cantidad de información insospechada: su alimentación, variedad de especies, número de ejemplares y, en algunos casos, hasta el sexo y la edad del autor de las huellas.

Presupuesto talleres:

Grupo: 140€ (más IVA) incluye material y seguro por participante.

Por participante: 10€ (incluye material y seguro por participante)

Consultar otras tarifas.

 

 

Día Internacional de las Montañas

 

Hoy celebramos el Día Internacional de las Montañas, una ocasión perfecta para recordar el tesoro natural y humano que atesoran estos espacios.
Para nuestra naturaleza acosada, las montañas se están convirtiendo en el último refugio para muchas de las especies de fauna y flora de todo el mundo.
Una de las joyas de nuestros patrimonio natural son las cabras montesas. Auténticas supervivientes de las glaciaciones y de la persecución humana, hoy en día representan la más pura esencia de la belleza y fragilidad de nuestro patrimonio natural adaptado a la perfección a las duras condiciones de las montañas. En la provincia de Salamanca aún tenemos la fortuna de poder acercarnos a sus sierras y maravillarnos con el espectáculo sobrecogedor de su rudo celo invernal.
Con la llegada de los intensos meses de frio que atenazan las zonas altas, las hembras se han reunido en grupos defendidos celosamente por maduros sultanes. Ennegrecidos por los años, los grandes machos se encuentran en la cumbre de su madurez y no van a permitir a ningún rival aparearse con sus preciadas hembras. Sin necesidad de recurrir a la violencia, la imagen imponente de estos señores de la montaña, con sus enormes y retorcidos cuernos, luciendo pobladas barbas y recortados contra el palido cielo invernal es más que suficiente para desanimar a los posibles pretendientes a entablar una batalla de incierto final. Únicamente, cuando se encuentran dos machos en igualdad de fuerza tienen lugar rudos combates al topetazos. El entrechocar de sus cuernas pétreas quebrará el silencio de estas soledades alpinas.
Si os apetece descubrir este y otros muchos espectáculos de nuestras montaña, poneros en contacto con nosotros y os prepararemos un paseo de naturaleza adaptado a lo que deseéis conocer.
¡Nos vemos en la montaña!

El largo e increíble viaje de las lavanderas que corretean por nuestras calles.

Fiesta de Bienvenida de las Aves Invernantes en la Ciudad de Salamanca el 17 de diciembre.

Mapa con la lavandera blanca
Lavandera enlutada ( Motacilla alba yarrellii) y lavandera blanca (Motacilla alba). Fotografías de Miguel Rouco.

En las últimas semanas las calles de muchos de nuestros pueblos y ciudades han recibido la visita de unos visitantes muy especiales: las lavanderas. Como si se tratarán de esos juguetes antiguos a los que se les daba cuerda y eran incapaces de dejar de moverse, estas delicadas aves parecen no conocer el cansancio y no cesan de caminar y picotear el suelo, inquietas y orgullosas, en busca de insectos que a nuestros limitados ojos humanos se nos antojan invisibles.

Para la mayoría de los ciudadanos, las lavanderas y otros muchos visitantes invernales les pasan completamente desapercibidas y no son conscientes de que están ante unas aves, no sólo bellísimas, sino de una valentía extraordinaria. Sin imaginárselo, tienen ante ellos unas criaturas que han sido capaces de esquivar al invierno más crudo que ahora mismo estremece a toda Europa. Su costumbre de llegar hasta nuestros campos, justo anticipando la llegada de las primeras nieves y hielos del año, les hizo ganarse el bonito y expresivo nombre de “aguzanieves” o “pajarita de las nieves”.

La mayoría de estas aves proceden de Francia, Alemania, Suecia. Otras muchas nos visitan desde las Islas Británicas. Las aves continentales se pueden reconocer por su dorso grisáceo, casi níveo. Por su parte, las procedentes desde las verdes Islas Británicas, lucen un elegante e inconfundible abrigo negro que les da un toque especial de distinción, algo así como si fueran distinguidos Lores británicos. Si cruzar miles de kilómetros de tierra nos resulta algo absolutamente asombroso, qué podemos decir de las aves británicas que se ven forzadas a salvar el tempestuoso Océano Atlántico, con vientos feroces que han hecho naufragar armadas y sueños de grandeza, y todo, ¡¡de un tirón y sin poder posarse y descansar en ningún momento!!

Si la gente pudiera conocer que unas aves de 10 ó 12 gramos de peso han sido capaces de enfrentarse a semejante desafío, sin duda, las verían de otro modo, con todo el respeto y la admiración que se merecen éstas y todas las criaturas con las que compartimos la aventura tremenda del invierno.

Si te apetece encontrarte con estas aves admirables y de belleza sublime, te esperamos el domingo 17 de diciembre a las 10:30 en la puerta principal del DA2 (Avenida de La Aldehuela S/N) en nuestra Fiesta de Bienvenida de las Aves Invernantes en la Ciudad de Salamanca.

Horario: 10:30 a 13:30.

Precio: 8 euros. Menores de 12 años gratis (cada niño deberá asistir acompañado por un adulto)

Más información e inscripciones: 635158497 y 654438367 (también por WhatsApp) y en contacto@aquilanaturaleza.com

Nos vemos el 17 de diciembre.

 

Los Arribes del Duero son uno de los tesoros naturales de Europa más desconocidos.

Sin temor a pecar de presuntuosos, podemos afirmar que los Arribes del Duero son, sin duda alguna, uno de los tesoros naturales del Viejo Continente.

El profundo contraste de altitud entre sus zonas más bajas, 140 metros en el encuentro del Padre Duero con el río Águeda (la ciudad de Córdoba está a 106 metros de altitud) y su alta penillanura, a algo menos de 700 metros de altitud, sumado a la extrema escabrosidad de sus mil valles, con infinidad de roquedos, vaguadas, riberas y exposiciones muy contrastadas, crean una insuperable biodiversidad vegetal animal, vegetal y paisajística.

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En esta foto, el tramo final de uno de los muchos ríos que se precipitan hasta el Duero, la heterogeneidad de su comunidad botánica resulta asombrosa. El mundo botánico más puramente mediterráneo se entremezcla con especies que esperaríamos encontrar en las montañas y paisajes del norte de España. Encinas, naranjos, limoneros, olivos, vides, zumaques, chumberas, almeces, enebros, quejigos, robles rebollos y albares, fresnos, varias especies de sauces, alisos, álamos negros, olmos menores, almendros, higueras, madroños, y hasta caquis, todo en una misma ladera y rematado por crestas graníticas de vértigo donde crían águilas perdiceras, águilas reales, alimoches, buitres leonados y negros, búhos reales, chovas piquirrojas, vencejos reales y los primeros vencejos cafres de la Meseta Norte.

Te esperamos para descubrir los más de 100 kilómetros de Arribes excavados por el río Duero y por todos sus afluentes.

 

Disfrutando de un bosque en otoño: Peña de Francia- El Cabaco.

Ayer domingo (10 de diciembre), celebramos el Día Internacional de las Montañas en el corazón del parque natural de la sierra de Francia.
Nuestro paseo recorrió el entorno de la Peña de Francia para descubrir a los participantes todo el patrimonio natural de nuestras montañas.
Gracias al paseo pudimos descubrir las ingeniosas adaptaciones de la vida a las duras condiciones que impone el invierno.
En el valle de monsagro pudimos observar sobre el terreno Cómo la Tierra está viva y durante 450 millones de años ha modelado un impresionante paisaje de montañas, valles, fósiles y canchales.
Por la tarde recorrimos los bosques de el caballo y el maillo para acercarnos a la huella de la historia humana y conocer cómo los habitantes de la sierra han sacado partido a los recursos del bosque para prosperar y crear un patrimonio cultural apabullante de conventos, terrazas, corrales, carboneras, etc. Para finalizar el día asistimos a unos de los más llamativos espectáculos de la fauna europea: el celo de las cabras montesas. Desde noviembre a enero los grandes machos monteses luchan a topetazos para defender al sus harenes.

Muchísimas gracias a todos aquellos que, a pesar de las condiciones climatológicas, habéis querido disfrutar de los últimos coletazos del otoño.

Espero que hayáis disfrutado tanto como nosotros.

Nos veremos muy pronto