Las aves como indicadores del cambio climático.

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Busca nuestro folleto de paseos de descubrimiento de la Naturaleza y ¡Encontrarás maravillas!

El valor de los jardines y los solares urbanos como reservas de biodiversidad.

Seguimos con los talleres de verano con el Museo del Comercio. Seguimos disfrutando con el reciclaje y con el regalo continuo que es la Naturaleza. Este lunes, junto a los curiosos y despiertos niños de Puente Ladrillo (barrio de Salamanca), hemos aprendido lo importantes que son los insectos en nuestra vida y cuánto nos aportan sin que seamos conscientes. Gracias a animales tan bonitos y, generalmente poco conocidos y queridos, como las mariposas o las abejas tenemos muchos de los alimentos vegetales que son la base de nuestra alimentación. Con su incansable labor de polinización se encargan de la importantísima tarea del transporte del polen y de la fecundación de las flores que dará lugar a los deliciosos alimentos que tanto nos gustan y necesitamos. También, hemos tenido la suerte de conocer a la valiente avispa y a la delicada mariquita, dos aliados del ser humano en el equilibrio de las poblaciones de insectos consumidores de hojas y chupadores de su savia vital. Son tantas cosas las que nos aportan estos pequeños amigos que merece la pena superar nuestros miedos y acercarse al fascinante mundo de unas criaturas que llevan sobre la Tierra mucho, mucho más tiempo del que llevamos nosotros y a los que debemos gran parte de nuestra comida, la sombra de los árboles y hasta el oxígeno que respiramos.

Insectos manualidades.
Insectos realizados en el taller de reciclaje creativo.

Ojalá que dentro de muy poco lleguemos a valorarlos en su justa medida. Un primer paso para volver a tenerlos en nuestras ciudades sería conservar la vegetación natural espontánea que crece en los solares y que tanta belleza regala a nuestras ciudades. También deberíamos empezar a cuidar de otro modo de nuestros jardines. Reduciendo el ritmo de siega y permitiendo que la vegetación pueda crecer un poco más y dar flores, estaremos ofreciendo el refugio y el alimento que necesitan. ¿No sería realmente maravilloso volver a tener mariposas en nuestras ciudades? ¿Hace cuánto que los niños no tienen la maravillosa oportunidad de sorprenderse con la fantasía de los mil colores y un millón de formas alocadas de nuestros pequeños amigos? ¿Queremos que los niños vuelvan a vivir las aventuras de descubrimiento de la naturaleza que vivieron sus padres, los niños de nuestra generación? ¡¡Permitamos que la vida vuelva a nuestras ciudades!! Empecemos por cuidar de nuestros parques, jardines, solares y terrazas y balcones. Devolvamos un poco de la vida silvestre que ha tenido que huir. Hagamos de nuestras ciudades y pueblos un lugar más acogedor para nosotros y para todos nuestros amigos de planeta.

 

Aquila Naturaleza.

Así de sencillo, ¡¡Reciclar no es suficiente!! ¡¡Tenemos que reducir el consumo de recursos o estamos perdidos!!

Indudablemente, reciclar es mejor que tirar nuestros plásticos a la basura, pero no es suficiente. Reciclar supone gastar enormes cantidades de energía y agua y, todo, contaminando (conducir el producto a la planta de reciclaje, trasformar el material en un nuevo producto, llevarlo hasta nuestras tiendas y hogares, etc)

En la actualidad, existen tiendas que venden a granel y que nos permiten reutilizar nuestros envases y no generar unos nuevos, con todo lo que eso supone: consumo de recursos, contaminación, agotamiento de acuíferos, necesidad de nuevos embalses y estaciones eléctricas para satisfacer la necesidad de agua y energía; encarecimiento de las materias primas y de los productos finales (y que no todo el mundo pueda permitirse comprarlos)

Reduce el número de envoltorios; mejor que pequeños envases selecciona los grandes; y siempre que puedas, consume lo realmente necesario.

¡¡Es tu hogar!!

https://www.theguardian.com/…/eco-friendly-living-sustainab…

Los bárbaros no se toman vacaciones.

Demasiados seres humanos siguen odiando a todo lo que pueda ser una competencia con “sus intereses”. Sin entender que la acción de los depredadores es la mejor garantía de la salud de nuestros ecosistemas, aún hoy, hay muchos que no dudan en matar con saña a cualquier zorro, garduña o serpiente que tenga la mala suerte de ponerse a su alcance.

Merece la pena recordar todo lo que estos animales nos aportan en nuestra salud y en la de los ecosistemas que tienen la suerte de contar con su presencia.

¿Por qué son importantes los depredadores en la salud de los ecosistemas?

Los roedores son los principales consumidores de muchos de los frutos del campo. Cuando la acción desforestadora del ser humano, ha reducido al bosque a una mera isla de vegetación, pueden llegar a devorar la totalidad de las semillas que deberían ser las nuevas generaciones de la vegetación que los sostiene. Su esforzada costumbre de acumular comida en nutridas despensas, no sólo se debe a la imperiosa necesidad de reservar alimento para los largos meses de invierno. La presión que ejercen zorros, garduñas o rapaces, todos profundamente odiados y acosados por algunos cazadores humanos, los obliga a comer a escondidas, permitiendo que los frutos puedan escapar de la vista de otros depredadores y, lo que es indispensable para su germinación, permanecer ocultos y frescos, justo lo que requieren para arraigar y dar lugar a futuros y magníficos árboles y arbustos o a modestas gramíneas. De no ser por la presión predadora de los pequeños y grandes carnívoros, los roedores y otros granívoros de mayor porte (jabalíes, ciervos), literalmente, se comerían toda la esperanza de nuevos bosques. Eliminando al zorro y a todos los animales que cumplen la labor de ser los garantes de la “estabilidad” de nuestros paisajes, rompemos el frágil equilibrio entre productores y consumidores, repercutiendo de forma insospechada en aspectos que ni nos imaginábamos que pudieran estar relacionados.

Así de sencillo: Tener menos zorros supone tener más roedores y menos árboles.

Entonces. ¿Deberíamos “exterminar” a los roedores para tener más bosques? Peor aún. Sin su laboriosa trasiego de semillas (a veces a varias decenas de metros), alejándolos de los árboles y arbustos productores, la presión que estas nuevas generaciones ejercerían sobre sus progenitores, supondría tal competencia por el espacio, la luz y el alimento, que el bosque no sería otra cosa que una maraña de ejemplares de escaso porte y frágil salud, expuestos al fuego y privados de la vitalidad y los muchos recursos que un bosque equilibrado, con sus árboles, arbustos, pastizales y calveros, ofrece a todos los animales de muchos kilómetros a la redonda. En la Naturaleza nadie sobra.

Un saludo y nos vemos en el campo.
Aquila Naturaleza.
http://www.lagacetadesalamanca.es/…/zorra-gardu…/178784.html

Guerra científica contra los gatos.

Sin necesidad de llevar a cabo una masiva y sangrienta cacería de gatos, existen métodos que permiten retirarlos de aquellos espacios donde suponen una seria amenaza para la fauna silvestre. Por muy cierto que sea, que hemos sido los seres humanos los auténticos responsables de su llegada a islas donde ellos no estaban presentes de forma natural y que hemos sido nosotros los autores directos de la mayor parte de las extinciones acaecidas, no es menos cierto, que los gatos (y otras muchas especies introducidas por nosotros), son responsables de la extinción de al menos 22 especies de aves, nueve de mamíferos y dos de reptiles, el 14% de todas las extinciones de animales vertebrados registradas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Es nuestra responsabilidad cuidar de la salud y del bienestar de toda nuestra fauna y de devolver el auténtico equilibrio a los ecosistemas, asegurándonos que cada especie ocupe el lugar que la naturaleza le ha asignado.

¡¡¡Cómo librarnos de los insectos dando un hogar a las golondrinas!!!

Una de las huellas más habituales que podemos encontrarnos al acercarnos a la orilla de una laguna o de un charco temporal son unas diminutas marcas, apenas unos arañazos en el barro, que parecen concentrarse en ciertos puntos. Las autoras de estos casi imperceptibles y abundantes rastros son las golondrinas. En España, este grupo de aves está compuesto por 5 especies, que incluye, a los aviones comunes, a los roqueros y a los zapadores, y a sus primas, las auténticas golondrinas: la común y la daúrica.

huella avión
Huellas de avión común. Autor de la fotografía: Aquila Naturaleza.

Estas pequeñas y preciosas aves construyen sus elaborados nidos con sucesivos pisos de bolitas de barro que cuidadosamente recogen de las orillas de cualquier zona húmeda. Una vez que han amasado estas pequeñas pelotitas con sus picos, regresan volando hacia los edificios, puentes o roquedos donde cuelgan sus nidos en forma de tacita o de pequeña esfera.

avión comun
Avión común (Delichon urbicum). Autor de la fotografía: Miguel Rouco.

Además de alegrarnos con la belleza de sus cantos y con el exotismo de sus plumas, las golondrinas y casi todos los pájaros cantores, son unos magníficos aliados de las personas, ya que su alimentación se compone, exclusivamente, de insectos, convirtiéndose en los mejores insecticidas: inocuos, infalibles y completamente gratuitos.

Si tienes la suerte de tener un jardín o vives cerca de un parque, ¡tú puedes ayudarlas!. Vierte un poco de agua sobre un rincón de tierra sin plantas hasta que la superficie del suelo se empape. Para evitar que esta buena acción no se convierta en una trampa mortal para las aves, deberás asegurarte que este espacio no esté inmediatamente rodeado de vegetación. Los gatos son unos cazadores incorregibles de pájaros y buscarán esconderse entre las plantas para aproximarse y tratar de capturar a las aves que acudan a beber o a recoger material para sus hogares.

De este sencillo modo, y sin necesidad de llegar a construir tu propia laguna, simplemente empapando la tierra, crearás el barro que estas valientes y preciosas aves necesitan para dar forma a los nidos donde sacarán adelante a sus familias. Tan fácil como esto y habrás contribuido a hacer posible que estas aves sigan alimentándose de insectos (que también cumplen un papel fundamental en el ecosistema) y alegrando tu jardín y nuestros pueblos y ciudades.

Los pequeños gestos son poderosos.