Resumen Curso de Introducción a la Identificación de Aves Passeriformes.

En el campo no todo son grandes águilas o lobos. También, las pequeñas aves nos regalan un espectáculo de color que se merece coger los prismáticos y echarse al campo. Su capacidad de adaptación a todos los ecosistemas, alimentos y climas desborda la imaginación más alocada. Una fantasía de picos y alas revolotean aquí y allá alegrando nuestros campos. En sus plumas nos traen la luz a cada rincón del año.

A lo largo de este curso (23 y 24 de marzo) hemos aprendido una serie de claves anatómicas que permiten la creación de grandes grupos de aves reconocibles por uno o varios rasgos físicos generales y a partir de estos grandes grupos, ir descartando otras especies gracias a otros rasgos más singulares y que nos irán aproximando a nuestro pájaro en cuestión.

Antes de salir al campo a encontrarnos con las aves passeriformes, tuvimos una tarde entera de formación teórica en el aula para familiarizarnos con esas claves anatómicas y con las especies más habituales de nuestros campos.

En la salida de campo (Valcuevo y Bosque de ribera de Villamayor) con un “compañero” inesperado: el viento, pudimos conocer los rasgos principales en los que debemos fijarnos para diferenciar un mosquitero común de un verdecillo o de un lúgano, asombranos con el nido del  pájaro moscón. Escuchar “qué qué pasa con demeeeetrio” del pinzón vulgar, deleitarnos con el “baile” de los reyezuelos listados…

Conocimos y descubrimos el habitat de muchas de la aves passeriformes de nuestro entorno, como son la dehesas de encinas y los bosques de ribera.

¡No todo fueron passeriformes! descubrimos un refugio para micromamíferos, gracias a una encina seca, nos deleitamos con los cormoranes al sol, dimos la bienvenida a las aguilillas calzadas y milanos negros, así como diferenciamos entre una garceta común y una garcilla bueyera.

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Muchísimas gracias a todos los que habéis hecho posible esta 3 edición del Curso de lntroducción a la Identificación de Aves Passeriformes.

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¡Nos vemos pajareando!

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3º edición del Curso de Introducción a la Identificación de Aves Passeriformes. 23 y 24 de marzo del 2018.

Curso Introducción a la Identificación de Aves Passeriformes 2018
Fotografías de aves de Miguel Rouco.

En el campo no todo son grandes águilas o lobos. También, las pequeñas aves nos regalan un espectáculo de color que se merece coger los prismáticos y echarse al campo. Su capacidad de adaptación a todos los ecosistemas, alimentos y climas desborda la imaginación más alocada. Una fantasía de picos y alas revolotean aquí y allá alegrando nuestros campos. En sus plumas nos traen la luz a cada rincón del año.

Alondras, golondrinas, aviones, bisbitas, colirrojos, acentores, buscarlas, carriceros, zarzeros, currucas, mosquiteros, reyezuelos, papamoscas, tarabillas, collalbas, roqueros, ruiseñores, zorzales, mirlos, carboneros, herrerillos, trepadores, agateadores, escribanos, pinzones, verdecillos, verderones,  alcaudones, córvidos… Así hasta más de 180 pájaros o passeriformes ibéricos.

Para no desanimarnos en la identificación de este numeroso grupo de aves, existe una serie de claves anatómicas que permiten la creación de grandes grupos de aves reconocibles por uno o varios rasgos físicos generales. A partir de estos grandes grupos, se pueden ir descartando otras especies gracias a otros rasgos más singulares y que nos irán aproximando a nuestro pájaro en cuestión.

La mayoría de las aves de nuestros campos tienen algún rasgo físico que permite identificarlas o, al menos, poder incluirlas dentro del grupo al que pertenecen. Una cresta (menos de 10 pajarillos de toda Europa tienen cresta); una cola que no para de moverse (típico rasgo de los colirrojos); un traje de negro riguroso (exclusivo de córvidos, mirlos y estorninos); un ave del tamaño de un gorrión y con un plumaje pardo y moteado (alondras y bisbitas) y claramente mayor si hablamos de zorzales; un cuerpo minúsculo, incapaz de parar quieto y de colores verdes (mosquiteros y reyezuelos), etc.

Si conocer los rasgos físicos de un ave, es la mejor forma de ponerles nombre, conocer dónde viven será el segundo truco para saber qué especie tengo delante de mí.

Todas las aves tienen unos requerimientos de hábitat que permiten saber dónde encontrarlas antes de salir de casa. Algunas son exclusivas de los secos bosques mediterráneos o de las espesuras atlánticas; otras buscan las llanuras sin vegetación para esconder sus nidos; a no pocas aves, será en las montañas o en los humedales donde tendremos que ir a buscarlas. Para otras especies de carácter más generalista, no necesitaremos seleccionar ecosistemas bien definidos, ya que su capacidad de adaptación las ha llevado a ocupar una amplia variedad de paisajes y a prosperar mucho mejor de lo que podría hacerlo una especialista. Conocer los hábitats del entorno que tengo cerca de mi casa o, del que pienso visitar, me permitirá, casi siempre, encontrarme con las aves deseadas.

Jornada de campo el sábado 24 de marzo para la búsqueda de pájaros y diseño de rutas de observación de aves.

La primavera es la estación de los pájaros. Con la llegada del buen tiempo millones de aves regresan a Europa desde sus cuarteles de invierno en África. En nuestra ruta de campo buscaremos enlazar algunos de los ecosistemas más ricos en aves de la provincia. Para aquellos que no hayan salido mucho a “pajarear”, será una gratísima sorpresa descubrir la increíble variedad de colores, formas y comportamientos de los pajarillos más pequeños del campo. Conoceremos dónde viven, cómo encuentran alimento, cómo evitan ser presa de incontables depredadores y cómo aves que pesan menos de 8 gramos, como los reyezuelos y los mosquiteros, son capaces de sobrevivir a los 10 grados bajo cero del invierno castellano y a viajes que pueden abarcar varios continentes.

Si os apetece iniciaros en este mundo fascinante y no tan complejo, os esperamos en nuestro Curso de Introducción a la Identificación de Aves Passeriformes que celebraremos los días 23 y 24  de marzo en el centro de formación profesional Lorenzo Milani (Cabrerizos, Salamanca).

Estructura y horario del curso:

Viernes 23 de marzo: 16:30 a 20:30 horas.

  • Charla: Introducción a las claves principales de identificación de las aves passeriformes.

Sábado 24 de marzo: 09:30 a 16:00 horas. Jornada de campo.

  • Jornada de campo para la búsqueda e de identificación de las aves passeriformes en libertad.

(Aquellos que no dispongan de coche pueden llamar al 635158497 (Guillermo Hernández) para organizar la actividad).

Precio del curso: 20 euros.

Lugar de realización: Centro de F.P.E Lorenzo Milani (Cabrerizos, Salamanca).

Inscripciones:

Centro de F.P.E Lorenzo Milani.

Teléfono: 923180831.

centromilani@gmail.com

Información:

Para cualquier aclaración o petición de más información, contacten con nosotros en: contacto@aquilanaturaleza.com y en el teléfono 635158497 (Guillermo Hernández).

¡Nos vemos en el campo!

 

Otoño mágico en el Parque de Los Jesuitas: las pequeñas y bonitas aves del otoño.

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Fotos de Miguel Rouco.
Con la llegada del otoño los parques urbanos se convierten en pequeños e inesperados paraísos para las aves. La multitud de especies vegetales que hemos plantado en ellos, los han convertido en un precioso hogar donde encuentran gran cantidad de precioso alimento y refugio. Entre estas aves se encuentran las más pequeñas y coloridas de todas: los paseriformes. La mayoría de estos diminutos habitantes de nuestros campos, apenas superan los 10 ó 12 gramos de peso. Sin embargo, en sus minúsculos cuerpos se acumulan incontables miles de kilómetros de viajes repletos de aventuras.
 
Mosquiteros y reyezuelos más ligeros que una moneda de un euro; picogordos capaces de partir con su pico los durísimos huesos de las cerezas; zorzales recién llegados desde Francia, Alemania o aún más lejos; mirlos del más dulce de los cantos; inquietas lavanderas; coloridos verdecillos, verderones y jilgueros; chochines escondidos como ratones entre la hojarasca, etc.
 
Si te apetece descubrir a estos pequeños habitantes otoñales de la ciudad de Salamanca, esta es tu oportunidad. Te esperamos este fin de semana en el Parque de Los Jesuitas (Salamanca).
Sábado 21 de octubre: de 17:00 a 19:00. Gymkhana familiar en la Naturaleza. 8€ niño (adulto acompañante gratis)
Domingo 22 de octubre de 11:00 a 13:30. Paseo descubrimiento de la naturaleza en otoño. 8€ adulto (menores de 12 años acompañados por un adulto: gratis).
 
*Se prestarán prismáticos a los participantes, así como guías y seguro.
Más información e inscripción:
Telefónos móvil ( también WhatsApp): 654438367 (Laura) y 635158497 (Guillermo).
Correo electrónico: contacto@aquilanaturaleza.com.
 
 

Curso de Introducción a la Identificación de Aves Passeriformes. 31 de marzo y 1 de abril de 2017.

Cartel 2017

Introducción a las passeriformes. Una fiesta de colores y formas.

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La fantasía de colores de las aves de esta familia no es comparable a ninguna otra de la avifauna europea (Fotografías Miguel Rouco y Carlos Romo)

En el campo no todo son grandes águilas o lobos. También, las pequeñas aves nos regalan un espectáculo de color que se merece coger los prismáticos y echarse al campo. Su capacidad de adaptación a todos los ecosistemas, alimentos y climas desborda la imaginación más alocada. Una fantasía de picos y alas revolotean aquí y allá alegrando nuestros campos. En sus plumas nos traen la luz a cada rincón del año.

Mosquiteros
Los mosquiteros entran dentro de ese cajón desastre llamado: “pequeños pájaros verdes”. La utilización de una serie de claves y consejos facilitará enormemente la identificación correcta de la mayoría de las especies.

Claves de identificación de las aves passerriformes.

Alondras, golondrinas, aviones, bisbitas, colirrojos, acentores, buscarlas, carriceros, zarzeros, currucas, mosquiteros, reyezuelos, papamoscas, tarabillas, collalbas, roqueros, ruiseñores, zorzales, mirlos, carboneros, herrerillos, trepadores, agateadores, escribanos, pinzones, verdecillos, verderones,  alcaudones, córvidos… Así hasta más de 180 pájaros o passeriformes ibéricos.

Para no desanimarnos en la identificación de este numeroso grupo de aves, existe una serie de claves anatómicas que permiten la creación de grandes grupos de aves reconocibles por uno o varios rasgos físicos generales. A partir de estos grandes grupos, se pueden ir descartando otras especies gracias a otros rasgos más singulares y que nos irán aproximando a nuestro pájaro en cuestión.

La mayoría de las aves de nuestros campos tienen algún rasgo físico que permite identificarlas o, al menos, poder incluirlas dentro del grupo al que pertenecen. Una cresta (menos de 10 especies en Europa tienen cresta); Una cola que no para de moverse (típico rasgo de los colirrojos); Un traje de negro riguroso (exclusivo de córvidos, mirlos y estorninos); Un ave del tamaño de un gorrión que se mueve por el suelo y luce un plumaje pardo y moteado (alondras y bisbitas) y claramente mayor si hablamos de zorzales; Un cuerpo minúsculo, incapaz de parar quieto entre las ramas y de brillantes colores verdes (mosquiteros y reyezuelos), etc.

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Oropéndola (Oriolus oriolus). Fotografía: Carlos Romo.

La oropéndola (Oriolus oriolus) es, sin duda alguna, una de la más coloristas de todas las passeriformes europeas. Típico habitante de los bosques húmedos, no se dejará ver por España hasta que los calores de la primavera avanzada devuelvan a la vida a los insectos que constituyen su dieta. Un regalo para la vista y para el oído.

Dónde, cómo y cuándo buscar aves.

Si conocer los rasgos físicos de un ave, es la mejor forma de ponerles nombre, conocer dónde viven será el segundo truco para saber qué especie tengo delante de mí.

Todas las aves tienen unos requerimientos de hábitat que permiten saber dónde encontrarlas antes de salir de casa. Algunas son exclusivas de los secos bosques mediterráneos o de las espesuras atlánticas; Otras buscan las llanuras sin vegetación para esconder sus nidos; A no pocas aves, será en las montañas o en los humedales donde tendremos que ir a buscarlas. Para otras especies de carácter más generalista, no necesitaremos seleccionar ecosistemas bien definidos, ya que su capacidad de adaptación las ha llevado a ocupar una amplia variedad de paisajes y a prosperar mucho mejor de lo que podría hacerlo una especialista. Conocer los hábitats del entorno que tengo cerca de mi casa o, del que pienso visitar, me permitirá, casi siempre, encontrarme con las aves deseadas.

Al final, la paciencia y la ayuda de nuestros prismáticos, serán los mejores consejos para encontrar a las especies que queremos observar.

Equipo de campo del observador de aves.

La ornitología es una afición muy asequible para casi todos os bolsillos. Con unos prismáticos de poco más de 100 euros y una guía de aves de unos 20, será más que suficiente para lanzarme al campo a identificar cuantas aves me encuentre. Con el tiempo, y ahorrando algo más, será más que recomendable comprarnos un telescopio. Con 20 a 60 aumentos y unos 500 euros, podremos tener acceso a un mundo que ni nos imaginábamos. ¡¡Cuidado con comprar a precios sorprendentemente baratos!! Los ojos no tienen precio.

La proliferación de infinitas páginas web, blogs o grupos de aficionados están facilitando la popularización de la ornitología y que nadie pueda decir que no conoce a compañeros de pasión. Os contaremos las mejores direcciones para que no os perdáis ni una sola noticia de este mundo que no para de crecer.

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Las orillas de los ríos y lagunas son, probablemente, los mejores lugares para observar una mayor cantidad y variedad de aves. Fotografía de Aquila Naturaleza.

Jornada de campo el sábado 1 de abril para la búsqueda de pájaros y diseño de rutas de observación de aves.

La primavera es la estación de los pájaros. Con la llegada del buen tiempo millones de aves regresan a Europa desde sus cuarteles de invierno en África. En nuestra ruta de campo buscaremos enlazar algunos de los ecosistemas más ricos en aves de la provincia. Para aquellos que no hayan salido mucho a “pajarear”, será una gratísima sorpresa descubrir la increíble variedad de colores, formas y comportamientos de los pajarillos más pequeños del campo. Conoceremos dónde viven, cómo encuentran alimento, cómo evitan ser presa de incontables depredadores y cómo aves que pesan menos de 8 gramos, como los reyezuelos y los mosquiteros, son capaces de sobrevivir a los 10 grados bajo cero del invierno castellano y a viajes que pueden abarcar varios continentes.

Si os apetece iniciaros en este mundo fascinante y no tan complejo, os esperamos en nuestro Curso de Introducción a la Identificación de Aves Passeriformes que celebraremos los días 31 de marzo y 1 de abril en el centro de formación profesional Lorenzo Milani (Cabrerizos, Salamanca)

Estructura y horario del curso:

Viernes 31 de marzo: 16:30 a 20:30 horas.

  • Charla: Introducción a las claves principales de identificación de las aves passeriformes.

Sábado 1 de abril: 09:00 a 16:00 horas. Jornada de campo.

  • Jornada de campo para la búsqueda e de identificación de las aves passeriformes en libertad.

Aquellos que no dispongan de coche pueden llamar al 635158497 (Guillermo Hernández) y al 654438367 (Laura García) para organizar la actividad.

Precio del curso: 15 euros.

Lugar de realización: Centro de F.P.E Lorenzo Milani (Cabrerizos, Salamanca).

Inscripciones:

Centro de F.P.E Lorenzo Milani.

Teléfono: 923180831.

centromilani@gmail.com

Información:

Para cualquier aclaración o petición de más información, contacten con nosotros en: contacto@aquilanaturaleza.com y en los teléfonos 635158497 (Guillermo Hernández) y 654438367 (Laura García).

¡Nos vemos en el campo!

Jornada de campo de nuestro curso de Identificación de Aves Paseriformes.

Foto curso passeriforme

Un día fantástico de campo. Ha sido un verdadero privilegio compartir nuestra pasión con un grupo humano tan extraordinario y que siente el mismo gusanillo por la Naturaleza que nosotros.
Ojalá que hayáis disfrutado y aprendido tanto como esperabais y que la pasión por la vida silvestre haya calado bien profundo en vuestros corazones.
Muchas gracias por compartir vuestro tiempo con nosotros Os esperamos en la próxima.

Un saludo y nos vemos en el campo.
Aquila Naturaleza.

La oropéndola es una de las aves más bonitas que se pueden observar en España.

Oropéndola
Oropéndola (Oriolus oriolus). Autor de la fotografía: Carlos Romo.

Migradora tardía, no llegará a España hasta que el calor de la primavera avanzada no haga surgir a los insectos de los que se alimenta. Habitante frecuente de bosques húmedos y frondosos, escasea en los paisajes abiertos y en ambientes de intenso frío.

Su deslumbrante color de oro y negro ayuda a los machos a marcar la posesión de sus pequeños territorios. Sin miedo, los defenderán frente a congéneres y a todo tipo de potenciales amenazas: córvidos, rapaces, gatos, etc. Sus colores bellísimos, además de ser todo un espectáculo para el observador de aves, tienen el serio inconveniente de atraer miradas indeseables que ponen en riesgo a los nidos mientras los adultos incuban. La solución ha sido de lo más ingeniosa: ya que no voy a poder esconderme de las miradas, voy a colocar mi nido donde ningún depredador terrestre puede llegar. ¿Dónde está este lugar aparentemente inaccesible?. Pues en la punta de las ramas más finas de los árboles más altos. Si una garduña o un gato descubriera el nido o fuera capaz de seguir el vuelo de los adultos hasta éste, al tratar de alcanzar a la preciada nidada, su peso haría ceder la rama, impidiéndole alcanzar su objetivo. ¿Y frente a los depredadores aéreos? Pues mucho valor, vuelo agilísimo y un pico aguileño que podría saltarle un ojo al que ose amenazar a los suyos.

Nuevo contratiempo. Si para evitar que depreden tus nidos, lo ubicas en la punta de las ramas más finas ¿qué ocurrirá cuando se desaten las tormentas de la alta primavera? Acaso con las intensas ráfagas de viento que llegan a tumbar árboles ¿No saldrán los nidos y sus ocupantes disparados? La solución vuelve a ser ingeniosa y práctica. Las oropéndolas vienen provistas a este mundo de unas poderosas garras que permiten a los pollos, incluso cuando son realmente pequeños, aferrarse al fondo del nido y evitar, de este modo, salir disparados. Igualmente, las fibras elásticas y frescas que los adultos arrancan con su poderoso pico de las ramas verdes y utilizan para tejer sus nidos en forma de tacita, resistirán las violentas sacudidas mucho mejor que los materiales rígidos y, aparentemente más resistentes, que otras aves usan.

De esta ave de belleza mágica y de otras muchas, hablaremos en nuestro curso de Introducción a la identificación de Aves Passeriformes que celebraremos los días 11 (jornada teórica) y 12 de marzo (jornada de campo) en el Centro de F.P.E. Lorenzo Milani (Cabrerizos, Salamanca)

Para apuntaros al curso deberéis poneros en contacto con el Centro de F.P.E. Lorenzo Milani.
Teléfono: 923180831. Preguntad por María Eugenia.
centromilani@gmail.com

Precio: 15 euros.

Para cualquier aclaración o petición de información, contactad con nosotros en:
aquilanaturaleza@gmail.com y en los teléfonos 635158497 (Guillermo Hernández) y 654438367 (Laura García)

Un saludo y nos vemos en el campo.
Aquila Naturaleza.

Pequeños pájaros marrones que se mueven por el suelo entre el cereal y los caminos y que parecen todos iguales: los alaúdidos.

Breve descripción de unos de los grupos de aves más complicadas de identificar. En esta ocasión nos quedaremos con la alondra común, la calandria, la terrera común, la totovía y las cogujadas común y montesina.

En nuestro Curso de Introducción a la identificación de Aves Passeriformes de los días 11 y 12 de marzo 2016 (Salamanca) podremos detenernos con mucha más calma con estos y estos pájaros que vuelven loco hasta al pajarero más avezado.

Descripción física:

Descripción física
Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

Los alaúdidos son un grupo de aves pequeñas (aproximadamente del tamaño de un gorrión) marrones, con pechos moteados y crestas discretas.

¿En qué podemos fijarnos?:

  • Alondra común (Alauda arvensis). La más “anodina”. Pecho moteado y vientre blanco. Su cresta sólo se yergue cuando está excitada y, en cualquier caso, es de escasa tamaño.
  • Calandria (Melanocorypha calandra) La mayor de todas. Destaca su collar negro y su pecho y vientre de un color blanco muy llamativo.
  • Terrera común (Calandrella brachydactyla) Algo así como una versión minúscula de la calandria. Muy pequeña. La más mimética de todas.
  • Cogujada común (Galerida cristata) Es el ave que corretea inquieta por los caminos, carreteras y parques periurbanos. Un ave pequeña, marrón y crestada.

Hábitat:

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Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

Son aves típicas de los campos de cereal y de los barbechos, pero con algunas variaciones según especie:

  • Alondra común (Alauda arvensis). Como la calandria, es un ave típica de los campos de cereal y de los barbechos. La transformación de los cultivos de secano en regadío, el arado de los barbechos en plena época de cría (que destruye sus nidos) y los pesticidas que matan los insectos que comen, está provocando que sus bandos, que hasta hace poco eran de cientos y miles, ahora, con suerte, lleguen a docenas. En invierno forma bandos. Siempre la encontraremos en el suelo.
  • Calandria (Melanocorypha calandra) Lo mismo que hemos dicho para la alondra. La agricultura de pesticidas la están haciendo desaparecer a un ritmo devastador. En invierno desaparece, casi por completo, de la Meseta Norte para reaparecer en febrero.  Muy gregaria.
  • Terrera común (Calandrella brachydactyla) La más esteparia de los alaúdidos que vamos a tratar. Mucho más que los campos de cereal, prefiere las tierras desnudas, las estepas y los barbechos. Ahí radica su ruina: la reciente y generalizada práctica de arar los barbechos en plena época de cría, está llevando a la desaparición a un ave que hasta hace unos pocos años era muy abundante. Al final del verano migra a África hasta abril.
  • Cogujada común (Galerida cristata) Se la puede ver un poco por todas partes, pero nunca en grupos que pasen de 10 ejemplares. De hecho, muy rara vez veremos más de 5 ó 6 juntas (familias) Campos de cereal, caminos, medianas y cunetas de carreteras y autovías, escombreras, solares y hasta parques urbanos. Cualquier espacio abierto y con algo de vegetación rala para esconder su nido le bastan para medrar. Es el ave que corretea por el suelo y estás apunto de atropellar, pero siempre se escapa corriendo en el último momento y en dirección perpendicular a tu marcha. Las alondras, calandrias y terreras, en caso de peligro, saldrán volando y no corriendo.

Sus cantos:

Sus cantos
Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

Los alaúdidos son el canto más alegre y reconocible de los campos de cereal de la península Ibérica.

  • Alondra común. Canta desde el cielo una melodía alegre, pero sin la variedad y lujos de la calandria. A partir de marzo, alondras y calandrias cantan sin parar, especialmente, a primeras horas y últimas del día.
  • Calandria. Una imitadora nata de todas las aves de su entorno. Su canto es torrencial y muy variado. Es el canto más típico de los paisajes cerealistas de España.
  • Terrera. Es una migradora que hace su aparición bien entrado abril. Cuando comienza a cantar, la mayoría de los alaúdidos ya tienen una familia y han dejado de cantar para no llamar la atención. Desde el suelo se eleva en vertical con un canto torrencial y muy alegre.
  • Cogujada común. Habitualmente, canta desde el suelo. Su canto es mucho más modesto y repetitivo que el de las otros alaúdidos.

Descripción física en vuelo:

Descripción física en vuelo
Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

Su costumbre de cantar en vuelo (no muy habitual en el caso de la cogujada común) las hace ser muy llamativas, si recurres a tus prismáticos. Lo habitual es que canten altas y tengas problemas en encontrarlas. Cuando lo hagas, verás un punto negro que vuela despacio y trazando círculos sobre sus pequeños territorios.

  • Alondra común. El borde fuga y las plumas de los extremos de la cola son de un color blanco llamativo.
  • Calandria. En vuelo recuerda a un pequeño halcón debido a sus alas largas y apuntas. El borde de fuga tiene una ancha y clara banda blanca muy llamativa. Su amplia pechuga blanca contrasta con el ancho collar negro.
  • Terrera común. Recuerda a una calandria en miniatura. Realmente pequeña.
  • Cogujada común. De aspecto compacto, pardo y sin plumas blancas como el resto de aláudidos. Suele cantar poco desde el cielo.

La totovía (Lululla arborea)

Totovía
Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

Es la alondra de los bosques abiertos. La más forestal de todas. Muy pequeña. Suele cantar desde el cielo, pero también se encarama a cables de la luz para marcar con cantos su territorio. En muchas partes de España, es el primer canto del año. En pleno diciembre y enero ya se puede escuchar su canto algo triste y poco variado.

Quizá el mejor consejo para reconocerla es: cuando vayas por un bosque abierto, un campo de matorral, una chopera o una ladera con arbustos y, sin previo aviso, te salgan de los pies un pequeño bando de pajaritos marrones, ¡eso son las totovías!

No la busques en campos de cereal, ni en pueblos.

La cogujada común y la montesina.

Las cogujadas
Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

Dentro de los pájaros que tiene relación de parentesco, quizá, sea el caso donde sea más difícil distinguir con claridad a una especie de otra. Algunos consejos.

Cogujada común:

  • Búscala en ambientes humanizados, como campos de cereal, barbechos, escombreras o parques urbanos.
  • Su cresta es más alta.
  • Pico más largo.
  • Canto simple y repetitivo.

Cogujada montesina:

  • Búscala en ambientes naturales: bosques abiertos, laderas con matorral, cañones.
  • Canta, habitualmente, desde el cielo.
  • Su canto es más alegre y recuerda a un auténtico trino a la altura del grupo de las alondras.

Para apuntaros al curso deberéis poneros en contacto con el Centro de F.P.E. Lorenzo Milani.

Teléfono: 923180831. Preguntad por Maria Eugenia.

centromilani@gmail.com

Para cualquier aclaración o petición de información, contactad con nosotros en:

aquilanaturaleza@gmail.com y en los teléfonos 635158497 (Guillermo Hernández) y 654438367 (Laura García)

Un saludo y nos vemos en el campo.

Aquila Naturaleza.