¡¡Nuestra basura sabe viajar!!

Cuesta creer que en pleno siglo XXI, una parte importante de la sociedad española siga siendo tan incivilizada. Resulta, literalmente, imposible mirar a las cunetas de cualquier carretera o a las propias calles de muchos de nuestros pueblos y ciudades, y no encontrar auténticas montañas de basura. Como una peste, plásticos, botellas, papeles, cajas se reparten obscenamente por doquier.

Toda esta basura, que irresponsablemente y sin pudor arrojamos a las cunetas y al suelo, si nadie la recoge, antes o después, arroyos, ríos o el propio viento la arrastrarán decenas y cientos de kilómetros hasta el mar, para quedar varada en nuestras playas y, finalmente, descomponerse y entrar a formar parte de nuestra propia dieta, envenenando a su paso, acuíferos, suelos y el tesoro de cristal de nuestros mares y océanos.

Anuncios