Respetar a nuestros depredadores es la mejor garantía para mantener el equilibrio y la salud de los ecosistemas.

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El elanio (Elanus caeruleus) es un efectivo cazador de todo tipo de roedores. Lechuzas, mochuelos, autillos, cárabos, cernícalos, ratoneros, milanos, etc se suman a la larga lista de rapaces que basan su alimentación en los roedores y son inmejorables aliados de nuestros agricultores (Fotografía: Miguel Rouco).

Como era de esperar, otra vez tenemos “plaga” de topillos en la Meseta Norte. Entre las razones que explican estos repuntes cíclicos de su población hay algunas que todavía no conocemos con certeza, por ejemplo, su posible resistencia a las enfermedades. Sin embargo, existen otras que conocemos sin ningún género de duda.

Si tú eres un roedor como el topillo campesino (Microtus arvalis) que vive y se alimenta en los pastizales de montaña de la Cordillera Cantábrica y, de repente (en los últimos 40 años), te encuentras que cambia el ciclo de los cultivos y que, en pleno invierno, cuando tradicionalmente no había alimento disponible, por toda Castilla aparecen nuevos cultivos, y toda esta inmensa meseta se convierte en una gigantesca despensa eternamente nutrida con una sucesión de inagotables cultivos ¿acaso no te plantearías colonizar esta vasta tierra donde nunca falta la comida? Y si, además, los depredadores que han sido, junto a la disponibilidad de comida, la presencia de hábitat adecuado, la ocurrencia de enfermedades, los vaivenes del clima, etc, los factores que han controlado tu población, desaparecen porque el ser humano ha destruido su hábitat y los ha eliminado a tiros ¿no sería ésta una noticia inmejorable para ti?

¿Cómo podemos colaborar para recuperar el equilibrio de este ecosistema meseteño y de todos los ecosistemas que entendemos como naturales?

Evidentemente, no podemos plantearnos eliminar los cultivos de los que se alimenta nuestra sociedad, pero sí que podemos ayudar a los depredadores que han sabido adaptarse a los ciclos naturales de sus presas y responder con rapidez y efectividad a los cíclicos y naturales aumentos o reducciones de sus nuevas familias. Es tan sencillo como colocar posaderos y cajas nidos en las lindes donde se observen madrigueras de topillos y, sobretodo, respetar la vida de las rapaces y otros depredadores que actúan como reguladores naturales y eficacísimos de las poblaciones de topillos.

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Fotografía de Aquila Naturaleza.

Colocar posaderos para facilitar la caza de las rapaces y hacer todo lo posible para asegurar la reproducción segura y exitosa de las rapaces, es la mejor y más barata garantía de equilibrio en éste y en todos los ecosistemas. Los polluelos que se ven en la foto son aguiluchos cenizos. La foto fue tomada durante la Campaña Aguilucho que desarrolla SEO-Salamanca para evitar que las cosechadoras maten a los polluelos de las diferentes especies de aguilucho que ubican sus nidos en campos de cultivo.

Sobre cómo las rapaces ayudan a conservar el equilibrio de los ecosistemas donde viven, y sobre otros muchos aspectos de la vida de este grupo de aves magníficas, hablaremos con más detalle durante nuestro curso de Identificación de Aves Rapaces Ibéricas que celebraremos los días 16, 17 y 18 de febrero en el C.P.E Lorenzo Milani, Cabrerizos (Salamanca) junto a los buenos amigos de Iberia-bird Medioambiente.

Si te apetece adentrarte en el apasionante mundo de las rapaces y recorrer los rincones más apabullantes del parque natural de las Arribes del Duero, esta es tu oportunidad.

ESTRUCTURA Y HORARIO DEL CURSO:

  • Días 16 y 17 de febrero. Jornadas teórico-prácticas en horario de 16:30 a 20:30 horas.
  • Día 18 de febrero (sábado) jornada de campo: Práctica de identificación y localización de aves rapaces. De 9:30 a 19:30 horas, aproximadamente, en el parque natural de los arribes del Duero.

Se recomienda llevar guías de identificación de aves a lo largo del curso. Para la jornada de campo del día 18 de abril, Iberia-Bird y Aquila Naturaleza disponen de prismáticos para prestar a los alumnos que carezcan de ellos.

Precio del curso: 30 euros.

Lugar de realización: Centro de F.P.E Lorenzo Milani (Cabrerizos, Salamanca) A menos de 2 kilómetros del recinto ferial de la Aldehuela de Salamanca. Aquellos que no dispongáis de medio de transporte, poneros en contacto con nosotros.

Inscripciones:

Centro de F.P.E Lorenzo Milani

Teléfono: 923180831

centromilani@gmail.com

Más información: teléfono, whatsApp y mail.

Aquila Naturaleza: 635158497 (Guillermo Hernández) contacto@aquilanaturaleza.com

Iberiabird-Medioambiente: 639121532 (Vicente López) iberiabird@iberiabird.com

 

 

 

 

 

 

 

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Las rapaces son las indiscutibles reinas de los cielos ibéricos.

Sin ningún género de dudas, ellas mandan desde la cima imaginaria de la pirámide trófica donde todas las criaturas silvestres nos encontramos englobadas. A su lado, se sitúan otros reyes y reinas, como los lobos, los linces y los osos.  Y, como no podía ser de otra manera, como toda reina que se precie, necesitan un reino sobre el que reinar

¿Cómo consiguen las rapaces reinar?

Pues, sin duda alguna, demostrando que son merecedoras de un titulo que conlleva multitud de privilegios y no pocas fatigas y peligros. ¿Cómo ganan tal dignidad?: siendo más duchas en la pelea que sus rivales. Entre las rapaces no suele haber lugar para muchas sutilezas. Si no entiendes que este territorio es mío, me encargaré de que lo entiendas.

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Águila imperial (Aquila adalberti) expulsando a buitres leonado (Gyps fulvus) de las cercanías de su nido. Fotografía de Miguel Rouco.

En la fotografía se puede observar una estampa muy popular: una de las águilas imperiales (Aquila adalberti) de la pareja asentada en la Portilla del Tietar, en Monfragüe, atacando a un buitre leonado (Gyps fulvus) que pasó demasiado cerca de su nido.

¿Cuál es el comportamiento de un ave que quiere dejar claro que manda en un territorio y que todos sus recursos son de uso exclusivo de su familia?

Simple: dejarse ver -con vuelos aparatosos, llamadas penetrantes y plumajes llamativos-, marcar el territorio –por ejemplo, con la presencia de nidos arreglados que son señal inequívoca de que un territorio está ocupado- y, por último, recurriendo a la fuerza bruta si un visitante no ha querido entender el mensaje.

¿Qué gana un animal en esta posición tan privilegiada como comprometida?

Pues, además de no pocos golpes, lo más importante que necesita cualquier ser vivo para perpetuar su especie: disponibilidad de una cantidad suficiente de comida para toda la familia y acceso a un lugar seguro para reproducirse. Teniendo en cuenta que la práctica totalidad de las rapaces sólo se reproducen una vez al año, elegir un emplazamiento seguro y con recursos es, seguramente, la decisión más importante de su vida.

Sobre cómo gana un animal esta posición reinante sobre otros congéneres, cómo sabe cuál es un buen territorio y sobre otros muchos aspectos de la vida de este grupo de aves magníficas, hablaremos con más detalle durante nuestro curso de Identificación de Aves Rapaces Ibéricas que celebraremos los días 16, 17 y 18 de febrero en el C.P.E Lorenzo Milani, Cabrerizos (Salamanca) junto a los buenos amigos de Iberia-bird Medioambiente.

Si te apetece adentrarte en el apasionante mundo de las rapaces y recorrer los rincones más apabullantes del parque natural de las Arribes del Duero, esta es tu oportunidad.

ESTRUCTURA Y HORARIO DEL CURSO:

  • Días 16 y 17 de febrero. Jornadas teórico-prácticas en horario de 16:30 a 20:30 horas.
  • Día 18 de febrero (sábado) jornada de campo: Práctica de identificación y localización de aves rapaces. De 9:30 a 19:30 horas, aproximadamente, en el parque natural de los arribes del Duero.

Se recomienda llevar guías de identificación de aves a lo largo del curso. Para la jornada de campo del día 18 de abril, Iberia-Bird y Aquila Naturaleza disponen de prismáticos para prestar a los alumnos que carezcan de ellos.

Precio del curso: 30 euros.

Lugar de realización: Centro de F.P.E Lorenzo Milani (Cabrerizos, Salamanca) A menos de 2 kilómetros del recinto ferial de la Aldehuela de Salamanca. Aquellos que no dispongáis de medio de transporte, poneros en contacto con nosotros.

Inscripciones:

Centro de F.P.E Lorenzo Milani

Teléfono: 923180831

centromilani@gmail.com

Más información:

Aquila Naturaleza: 635158497 (Guillermo Hernández) contacto@aquilanaturaleza.com

Iberiabird-Medioambiente: 639121532 (Vicente López) iberiabird@iberiabird.com

 

Las rapaces también tienen sus propios enemigos.

En la Naturaleza nadie está libre de tener que guardarse las espaldas. Hasta las más poderosas de las águilas deberán procurar ser discretas para no llamar la atención de un posible depredador. Un lobo o un lince podrían acabar con facilidad con la vida de cualquiera de nuestras rapaces, ya sea para eliminar un competidor directo por la caza o, directamente, para convertirlas en parte de su alimentación. No serán pocas las parejas de buitres negros o de grandes águilas forestales las que habrán perdido a sus polluelos en las fauces de un lince que haya trepado a sus nidos situados en lo alto de un árbol emplazado dentro de sus amplias áreas de campeo. Y como la vida es cíclica, tampoco serán raros los casos de cachorros de lobo y lince que habrán terminado en el nido de las colosales águilas reales para servir de alimento para sus familias.

Igualmente, nuestras rapaces deberán ser discretas cuando capturen una presa para no sufrir la rapiña de alguna rapaz mayor. Especies como la propia águila real o el milano real, no dudarán en intentar robar la presa capturada por una especie de menor tamaño, e incluso, de capturar a la propia rapaz para convertirla en una presa más. Es bien sabido que las grandes águilas (real, imperial y perdicera), el azor, el águila calzada y, por supuesto, el búho real son depredadores activos de otras rapaces de menor tamaño. Al igual que será raro encontrar zorros en los territorios regentados por linces, tampoco será sencillo que una rapaz ose frecuentar los dominios de una pareja de águila real o perdicera.

Pero no sólo son lobos, linces y otras rapaces los que se comportan como muy reales enemigos de nuestras rapaces. Los inteligentes y sociables córvidos son un auténtico tormento hasta para las mayores de ellas. Una bandada de cuervos puede ser una verdadera pesadilla para sus vecinos. Es tal la inquina entre estas aves, que cada vez que una rapaz captura una presa, instintivamente, buscará el refugio de la vegetación para esconderse de la vista penetrante de urracas y cornejas. El acoso agotador de un coro de ruidosos y pertinaces córvidos puede atraer la atención de un depredador mayor que ponga en peligro la captura. De este modo, gracias a prestar atención a este estrépito atronador y rechinante, que tantas veces atribuimos simplemente al carácter pendenciero de estos inteligentes y gregarios señores de nuestros campos, podremos tener la oportunidad de sorprender el paso fugaz de un azor o el vuelo alto y amenazante de un águila real. Los asustados y repentinos graznidos de un grupo de arrendajos en el silencio del bosque o el rumor lejano de la algarabía de rabilargos inquietos son señales típicas de la presencia de rapaces, su mayor enemigo.

Buen ejemplo de esta lucha ancestral y sin cuartel (pero completamente natural y necesaria para el equilibrio de los ecosistemas) entre rapaces y córvidos es esta foto de un ratonero acosado por cornejas.

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Ratonero acosado por cornejas. (Fotografía de Trev Grant bajo licencia Creative Commons https://creativecommons.org/licenses/by/2.0/)

Sobre estas estrechas relaciones entre rapaces y su entorno y sobre todas las señales que nos permitirán descubrir la presencia de rapaces, aún cuando no las vemos, habrá tiempo de hablar durante nuestro curso de Identificación de Aves Rapaces Ibéricas que celebraremos los días 16, 17 y 18 de febrero en el C.P.E Lorenzo Milani, Cabrerizos (Salamanca) junto a los buenos amigos de Iberia-bird Medioambiente.

ESTRUCTURA Y HORARIO DEL CURSO

Días 16 y 17 de febrero. Jornadas teórico-prácticas en horario de 16:30 a 20:30 horas.
Día 18 de febrero (sábado) jornada de campo: Práctica de identificación y localización de aves rapaces. De 9:30 a 17:30 horas, aproximadamente, en el parque natural de los arribes del Duero. La hora de vuelta es aproximada y podrá adaptarse a las necesidades de los participantes.

Se recomienda llevar guías de identificación de aves a lo largo del curso. Para la jornada de campo del día 18 de abril, Iberia-Bird y Aquila Naturaleza disponemos de prismáticos para prestar a los alumnos que carezcan de ellos.

Precio del curso: 30 euros.

Lugar de realización: Centro de F.P.E Lorenzo Milani (Cabrerizos, Salamanca) A menos de 2 kilómetros del recinto ferial de la Aldehuela de Salamanca. Aquellos que no dispongáis de medio de transporte, poneros en contacto con nosotros para organizar los coches.

Inscripciones:
Centro de F.P.E Lorenzo Milani
Teléfono: 923180831
centromilani@gmail.com

Más información:
Aquila Naturaleza: 635158497 (Guillermo Hernández) contacto@aquilanaturaleza.com
Iberiabird-Medioambiente: 639121532 (Vicente López) iberiabird@iberiabird.com

Un saludo y nos vemos en el campo.

Primeros consejos para iniciarse en la observación de aves rapaces.

A lo largo del curso de Identificación de Aves Rapaces Ibéricas serán muchos los consejos y trucos que compartiremos con vosotros para ayudaros en la observación y estudio de este apasionante grupo de aves que son las rapaces. Sus vuelos magníficos, su belleza apabullante y su desconocida cercanía y “abundancia” harán que cada consejo, que nos permita identificar y encontrarnos con estas criaturas fascinantes, nos haga disfrutar aún más de nuestros días de campo.

El primero de todos estos consejos, aunque pueda sonar innecesario, será, ¿realmente, lo que tenemos delante de nuestros prismáticos es una rapaz o es otra ave de tamaño y comportamiento similar?. Para un ave que se encuentre a cierta distancia no siempre podremos tener la certeza de estar ante una rapaz, como un cernícalo o un águila, u otra ave ciertamente similar, como una cigüeña o un córvido. Una pareja de cuervos encaramados en lo alto de una torre eléctrica; un grupo de cormoranes reunidos en las ramas de una alameda o un bando de grullas a gran distancia y en vuelo, pueden ser perfectamente confundidas con muchas de las especies de rapaces que han convertido nuestros campos en su hogar.

¿Cómo podremos saber si estamos ante una rapaz o no?

Muy probablemente, el mejor consejo que os podemos ofrecer será observar su comportamiento. Ante un ave que se encuentra a gran distancia, la envergadura, su color y hasta su silueta, pueden resultar inapreciables. Sin embargo, su comportamiento se revelará como característico y sumamente útil para asegurarnos que estamos ante una rapaz. Igualmente, nos ofrecerá información muy fiable para reconocer su especie, aun cuando sólo distingamos poco más que un borrón, y para adentrarnos en el conocimiento de otros aspectos tan interesantes como su dieta, su hábitat, posibles enemigos y hasta cuánto vive.

A mucha distancia no resultará fácil saber si lo que observamos es una rapaz o un bando de grullas o cigüeñas. El vuelo solitario e intencionadamente llamativo de esta hembra de abejero (en la foto de la izquierda), contrasta con el gregarismo y prudencia de las grullas (a la derecha).

¿Qué comportamiento tiene una rapaz?

Las rapaces son las indiscutibles reinas de los cielos ibéricos y de sus territorios. Ellas se encuentran en la cima imaginaria de la pirámide trófica donde todas las criaturas silvestres nos encontramos englobadas. A su lado se sitúan otros reyes y reinas, como los lobos, los linces y los osos. ¿Cuál es el comportamiento de un ave que quiere dejar claro que manda sobre un territorio y que todos sus recursos son de uso exclusivo de su familia?: indudablemente, hará todo lo que esté de su mano para dejarse ver –ya sea con vuelos y con plumajes llamativos-, marcará el territorio a defender aun cuando no se deje ver –con llamadas insistentes y con la presencia de nidos que son señal inequívoca de que esa posesión ya está ocupada- y, por último, recurriendo a la fuerza si un visitante quiere pasar por alto las repetidas advertencias.

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Entre las rapaces no suele haber lugar para muchas sutilezas frente a los que no entienden el mensaje de que un territorio ya está ocupado. “Si no entiendes que este territorio es mío, me aseguraré que no se te olvide”. En este lance, un adulto de águila imperial ataca a un buitre leonado. Fotografía: Miguel Rouco.

4 consejos básicos, pero útiles, que nos pueden ayudar a discernir si lo que observo es o no una rapaz.

1. Las rapaces necesitan dejarse ver.

Si tú eres la dueña de un territorio y no quieres perderlo, necesitas dejarte ver. Su buscada altanería nos permite avistarlas más de cerca que a otras aves. Este es otro de los alicientes que convierte la observación de rapaces en todo un placer.

Las rapaces deben dejar claro que su territorio es de su propiedad y uso. Esto las ha obligado a desarrollar todo tipo de estrategias que las ayuden a destacar visualmente. Un ratonero (Buteo buteo) como el de la izquierda, subido a un desnudo poste de la luz o a lo alto de un árbol solitario en medio de una campiña, puede ser detectado con nitidez por otros ratoneros a varios kilómetros de distancia. En el caso de los gregarios córvidos, como esta corneja (Corvex corvex), aunque son fuertes y seguros, suelen evitar destacarse durante mucho tiempo en estas posiciones elevadas que los hacen tan visibles y vulnerables. Las grandes águilas no se dejarán impresionar fácilmente por sus acerados picos o por sus graznidos irritantes.

2. Las rapaces suelen ser solitarias.

El gran tamaño de las rapaces conlleva una gran necesidad de comida. La mejor solución ante este imperativo será reclamar un territorio, con todos sus recursos, lo suficientemente amplio para contener la comida que requiere y donde no consentirán la presencia de posibles competidores. De este modo, salvo para unas pocas especies coloniales y para aquellas que se concentran en época de migración, siempre observaremos:

  • a un ejemplar: cuando se trata de un ave reproductora cuya pareja no le acompaña en ese momento o de un inmaduro que aún no haya encontrado pareja.
  • a dos ejemplares: la pareja territorial y reproductora.
  • o a un grupo pequeño. En este caso, estaremos ante una familia formada por los padres, dueños y únicos reproductores dentro del territorio, y por sus polluelos durante su breve periodo de dependencia de sus progenitores. No olvidemos que los animales también tienen familia.

Las rapaces (como esta pareja de águilas calzadas posada a la izquierda) suelen ser agresivamente territoriales para asegurarse que ninguna otra rapaz consuma los recursos que pueden ser fundamentales para su supervivencia. En el caso de los córvidos (a la derecha), su alimentación más generalista les asegura una mayor gama de alimentos y una disponibilidad más regular de sustento. Esto facilita su gregarismo y su concentración en bandos que pueden estar formados por más de una especie. A la izquierda, una grajilla y a la derecha una graja.

3. Las rapaces suelen ser de un aspecto llamativo.

En su empeño y necesidad de defender su territorio, las rapaces han desarrollado colores llamativos que trasmitan, sin ningún género de dudas, la intención de reclamar el uso del mismo. Más adelante, hablaremos de cómo estos mismos colores son fundamentales para reconocer a la especie y hasta la edad del ejemplar.

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La combinación del blanco y el negro en el plumaje de este alimoche, proclama un mensaje que no requiere de ninguna aclaración: “quiero que me veas para que no se te olvide que estoy en mi casa y la defenderé si osas disputármela” (Fotografía: Miguel Rouco).

4.Su cuerpo está diseñado para la caza.

La mayoría de las rapaces son cazadoras sumamente hábiles. Algunas combinan la caza y el aprovechamiento de carroñas y, sólo unas pocas -¿sólo el buitre leonado?-, se sostienen en exclusiva con el uso de las carroñas.

Si eres un ave que necesita atrapar a presas vivas, que harán todo lo posible para no ser tu próxima comida, deberás tener un cuerpo y unas habilidades especialmente pensadas para ser discreto, volar a toda velocidad -cuando lo necesites-, y para matar con rapidez, evitando sufrir que tu presa pueda sacarte un ojo con un picotazo o con un golpe de sus garras. En la naturaleza un arañazo puede llegar a infectarse, aminorando considerablemente tus posibilidades de éxito predatorio y tu misma supervivencia a medio plazo.

El pico afilado y las patas robustas y rematadas con mortíferas garras son las principales armas de las rapaces cazadoras. Con idéntica sabiduría en su diseño natural, la necesidad de volar con presteza y bajo coste energético, ha pulido sus cuerpos de atletas dotándolos de alas largas y afiladas (ya veremos la enorme diversidad de siluetas) y de un cuerpo musculoso capaz de batirlas hasta superar los 300 km/h que alcanza el halcón peregrino, el guepardo de los cielos.

Sobre estos y otros muchos más aspectos de la vida sorprendente y apasionante de las aves rapaces ibéricas, habrá tiempo de hablar durante nuestro curso de Identificación de Aves Rapaces Ibéricas que celebraremos los días 16, 17 y 18 de febrero en el C.P.E Lorenzo Milani, Cabrerizos (Salamanca) junto a los buenos amigos de Iberia-bird Medioambiente.

ESTRUCTURA Y HORARIO DEL CURSO:

  • Días 16 y 17 de febrero. Jornadas teórico-prácticas en horario de 16:30 a 20:30 horas.
  • Día 18 de febrero (sábado) jornada de campo: Práctica de identificación y localización de aves rapaces. De 9:30 a 19:30 horas, aproximadamente, en el parque natural de los arribes del Duero.

Se recomienda llevar guías de identificación de aves a lo largo del curso. Para la jornada de campo del día 18 de abril, Iberia-Bird y Aquila Naturaleza disponen de prismáticos para prestar a los alumnos que carezcan de ellos.

Precio del curso: 30 euros.

Lugar de realización: Centro de F.P.E Lorenzo Milani (Cabrerizos, Salamanca) A menos de 2 kilómetros del recinto ferial de la Aldehuela de Salamanca. Aquellos que no dispongáis de medio de transporte, poneros en contacto con nosotros.

Inscripciones:

Centro de F.P.E Lorenzo Milani

Teléfono: 923180831

centromilani@gmail.com

Más información:

Aquila Naturaleza: 635158497 (Guillermo Hernández) contacto@aquilanaturaleza.com

Iberiabird-Medioambiente: 639121532 (Vicente López) iberiabird@iberiabird.com

Un saludo y nos vemos en el campo.

 

Cómo identificar a las 8 rapaces diurnas más comunes de España.

Para ir abriendo boca antes de nuestro curso de Identificación de Aves Rapaces Ibéricas que celebraremos en Madrid los días 23 y 24 de abril junto al Gabinete de Historia Natural, os vamos a contar los trucos más prácticos para reconocer a las 8 rapaces diurnas más abundantes de España. Si en España tenemos 34 especies (entre diurnas y nocturnas) con presencia regular, y varias más de presencia más irregular, sabiendo cómo identificar a estas 8, podremos reconocer a más del 95% de las rapaces que nos encontraremos en nuestras salidas de campo por España.

El ratonero común (Buteo buteo)

Ratonero
Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

Sedentario y de alimentación basada, fundamentalmente, en roedores. De aspecto algo rechoncho y de color chocolate con una mancha blanca en el vientre que tiene gran variabilidad de tamaño según ejemplares y regiones.

Es la más familiar de las rapaces para los conductores. Sin duda, los mejores lugares para observarlas son los bordes de las carreteras, donde las veremos encaramadas a los postes de la luz y a las señales de tráfico. ¿Y por qué se posan allí? Pues por la sencilla y triste razón de que los mejores lugares para detectar y encontrar roedores son las cunetas de las carreteras. En muchos lugares de España, los únicos campos que cuentan con vegetación para albergar roedores (y liebres, conejos, reptiles, erizos, mariposas, pájaros que comen las semillas e insectos de las plantas, etc) son las cunetas de las carreteras. Fuera de ahí, la agricultura y la ganadería son tan intensivas y tan demandantes de comida y espacio, que no ha quedado refugio vegetal para nadie más en el campo.

El cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) y primilla (Falco naumaninn)

Cernícalos macho
Autor de las fotografías: Miguel Rouco.
Cernícalos macho 2
Autor de las fotografías: Miguel Rouco.
Cernícalos hembra
Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

Las menores de las rapaces diurnas reproductoras de la península ibérica. Con una envergadura menor a un metro, coloración general pardusca y vuelo de aleteos muy inquietos. Deben su nombre a su extraordinaria capacidad para cernirse. Suspendidos en el aire, no necesitan de ningún posadero para dominar sus territorios y detectar a los roedores e insectos de los que se alimentarán con gran habilidad.

El cernícalo vulgar, algo mayor que el primilla, es un ave todo terreno. Sedentaria, de gran éxito y capaz de reproducirse en prácticamente cualquier hábitat. El agujero de un edificio, el interior de una torre de la luz, una repisa de un roquedo, el nido viejo de una corneja. Todo le sirve a esta ubicua y prolífica rapaz. Sus copiosas familias son la mejor garantía para mantener a raya las poblaciones de roedores.

El cernícalo primilla es la menor de todas nuestras rapaces diurnas reproductoras. Del tamaño de una tórtola, afronta cada año el viaje colosal entre Europa y África. ¿Y por qué no se queda junto a su primo mayor? Pues porque su alimentación se basa, entre otras cosas, en insectos que desaparecen durante los largos y heladores días del invierno europeo. Para esta colorida y familiar ave no hay alternativa. Afortunadamente, los días de luz siempre regresan. Este será el momento en el que volveremos a ver sus gráciles siluetas en nuestros pueblos y ciudades. Sus chillidos insistentes serán parte protagonista de la banda sonora de la primavera y el verano de muchos pueblos, fincas y cascos históricos del oeste de España. Sus monótonos y sencillos maullidos serán una de las mejores formas de localizar a este valiente y amenazada ave. Si en el caso del cernícalo vulgar sus llamadas recuerdan a un kikiki muy agudo, para las primillas, podríamos traducirlo como un chichichi más delicado.

El milano real (Milvus milvus) y negro (Milvus migrans).

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Autor de las fotografias: Miguel Rouco.

Las rapaces de cola de bacalao. Inmejorables veleros. Como su nombre en inglés refleja, su vuelo de planeos ingrávidos recuerda al de las cometas (kite). Si en el caso del milano real, su coloración general es rojiza (red kite), en el caso del milano negro su plumaje es achocolatado (black kite)

Para identificarlos, además de en su vuelo de gráciles planeos y cola ahorquillada de bacalao, deberemos recordar que estamos antes las rapaces que se “tiran sobre las carreteras” y estamos apunto de atropellar. Como ya mencionamos, estas prácticas y hábiles aves han aprendido que las carreteras están tachonadas de incontables animales atropellados. Esto es precisamente lo que buscan al lanzarse contra el asfalto jugándose la vida frente a los parachoques.

El águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Águila calzada
Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

La menor de las águilas. En sus apenas 1,3 metros de envergadura se esconde una de las rapaces más ágiles, valientes y fuertes de la fauna europea. De presencia estival, como el milano negro y el cernícalo primilla, nidifica en plataformas que instala en árboles. Sus picados y sus chillidos son uno de los espectáculos que marcan el inicio de la primavera.

Presenta dos coloraciones muy contrastadas, una blanca y otra oscura, que mantienen durante toda la vida.

Su comida favorita en las ciudades son las extraordinariamente abundantes palomas. Si en sus picados sobre una de ellas, fallara en el intento, habría perdido todas las posibilidades de éxito. En vuelo de pura potencia, las palomas  se muestran insultantemente más rápidas. De este modo, se pueden contemplar con frecuencia las curiosas escenas de los bandos de palomas revoloteando sobre las calzadas que han errado en su caza. En la Naturaleza nadie está indefenso.

Águila calzada y milano negro
Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

¿Un águila calzada en fase oscura o un milano negro?

Una de las dudas más habituales entre los pajareros. Varios consejos para poder diferenciarlos:

  • El tipo de vuelo. Si la calzada es una cazadora activa, con combinación de aleteo activo y prolongados planeos, el milano negro es un ejemplo de planeador constante.
  • Su silueta. La del águila calzada es más compacta, con cola corta, redondeada y alas proporcionadas. La silueta del milano es más desproporcionada, con cola larga y alas que parecen dobladas hacia atrás.
  • La cola. Si el timón de la calzada es redondeado, el del milano es ahorquillado, aunque sólo lo sea ligeramente.
  • Dónde encontrarlos. El águila calzada es un ave propia de bosques y llanuras arboladas. Entra en las ciudades en busca de aves a las que cazará con picados vertiginosos. Las súbitas espantadas de las palomas de los tejados, suelen deberse a la presencia cercana del águila calzada. El milano negro es más oportunista e incursiona en los cascos urbanos para encontrar comida fácil, como aves muertas o con escasa capacidad de reacción (ejemplares enfermos, heridos, viejos). Los mejores lugares para encontrarlos serán las carreteras y los vertederos donde se aprovecha de los restos orgánicos de nuestras basuras.

El buitre leonado (Gyps fulvus) y el buitre negro (Aegypius monachus)

Buitre leonado y negro
Autor de las fotografías: Miguel Rouco

Las dos rapaces de mayor envergadura de Europa. Dos pequeños aeroplanos con alas de casi 3 metros de longitud de punta a punta.

Las dos son aves reproductoras y de alimentación carroñera. En el caso del buitre negro, se conocen algunas citas de depredación sobre lagartos y conejos con mixomatosis. Nada de cazar vacas y otros animales domésticos que los superan, aplastantemente, en tamaño, fuerza y rapidez.

El buitre leonado es ave que anida en roquedos por toda España. Su abundancia se debe a su capacidad de adaptación a los numerosos cadáveres de animales domésticos. Su nombre se debe a su coloración “leonina”. En vuelo presenta dos tonos muy marcados: “crema y chocolate”

El buitre negro de coloración oscura y ligeramente mayor (aproximadamente, 2,95 metros de envergadura frente a los 2,85 de leonado) construye enormes nidos que emplaza sobre árboles de las laderas más tranquilas del sur y centro de la península. Esta ubicación más accesible a las molestias humanas, limita los lugares idóneos para su instalación y eso explica su escasez.

Ambas aves son planeadoras insuperables. Sin el menor esfuerzo pueden recorrer cientos de kilómetros aprovechando la poderosa ascensión de las corrientes térmicas y planeando entre una y otra.

Cuando no vuelan a gran distancia, la diferencia de colores suele ser de gran ayuda para separarlos. Otro consejo muy útil es su silueta de vuelo cuando ciclean y se encumbran. Si el leonado levanta marcadamente sus manos(la punta de las alas), el negro las mantiene rectas o ligeramente caídas.

 De estos y de otros muchos más secretos de la Naturaleza habrá tiempo para hablar con calma durante nuestro curso de Identificación de Aves Rapaces.

 Estructura del curso:

Sábado 23 de abril: jornada teórico-práctica de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas en un aula del Gabinete de Historia Natural, a un paso de la Puerta del Sol.

Domingo 24 de abril jornada de campo: Práctica de identificación y localización de aves rapaces. De 9:30 a 19:30 horas, aproximadamente. Quedaremos en la estación de Renfe Cercanías de Tres Cantos. ¡No olvides traer comida!

Se recomienda llevar guías de identificación de aves a lo largo del curso. Aquila Naturaleza dispone de prismáticos para prestar a los alumnos.

Precio: 50 € por persona

Inscripciones en:

Curso de avistamiento de rapaces

Más información:

Guillermo Hernández.

635158497.

Aquila Naturaleza.

aquilanaturaleza@gmail.com

 Un saludo y nos vemos en el campo.

El dimorfismo sexual en las rapaces y el reparto de tareas entre sexos.

calzadas
Pareja de águilas calzadas adultas.( Macho a la izquierda y hembra, claramente mayor, a la derecha). Autor de la fotografía: Carlos Rom

En la naturaleza el reparto de tareas entre el macho y la hembra es algo muy habitual. Salvo en muy contadas ocasiones, los machos son los encargados de defender el territorio para su familia y de captar la atención de las hembras. Por su parte, la hembra es la responsable de la no menos agotadora y peligrosa tarea de construir el nido, cuidar de su descendencia y asegurarse que llegue sana y salva a su etapa de independencia. Este reparto del trabajo ha tenido unas consecuencias muy evidentes en el aspecto físico de machos y hembras y recibe el nombre de dimorfismo sexual.

Si la labor del macho es la de defender un territorio y la de atraer a las exigentes hembras, para tal fin, la evolución le ha dotado de colores más llamativos que sirven de señal inequívoca de su posesión del territorio y de su buena salud genética. Para reforzar este mensaje territorial y amatorio, muchos de ellos marcan los límites de sus posesiones con vuelos llenos de arrogancia y virtuosismo y con llamadas agudas y penetrantes.

Muy diferente es la labor encomendada por la naturaleza a las hembras. Ellas serán las encargadas de construir con maestría ¡¡y sin manos!! las más elaboradas y resistentes construcciones de la Naturaleza: los nidos. Con su pico maestro entrelazan pequeñas y grandes ramas hasta diseñar nidos capaces de soportar las más violentas de las tormentas primaverales. Igualmente importante, ellas serán las encargadas de cuidar de sus preciadas e indefensas puestas. Para el cumplimiento de su inquebrantable voluntad de cuidar de los suyos, no tendría sentido lucir plumajes coloristas que pudieran delatar su presencia y la de su nido. De tal modo, la inteligente Naturaleza las ha vestido de discretas galas para confundirlas con el paisaje reinante. Más aún. Ya que ellas son las responsables de la defensa, en última instancia, de huevos y pollos, de nuevo, la sabiduría natural les ha otorgado un peso y una fuerza superiores a los de sus bellos machos, para luchar a brazo partido con todo aquel que ose acercarse a su tesoro.

De este y de otros muchos más secretos de la Naturaleza habrá tiempo para hablar durante nuestro curso de Identificación de Aves Rapaces que celebraremos los días 23 y 24 de abril en Madrid junto a los compañeros del Gabinete de Historia Natural.

Estructura del curso:
–Sábado 23 de abril: jornada teórico-práctica de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas en un aula del Gabinete de Historia Natural, a un paso de la Puerta del Sol.
–Domingo 24 de abril jornada de campo: Práctica de identificación y localización de aves rapaces. De 9:30 a 19:30 horas, aproximadamente. Quedaremos en la estación de Renfe Cercanías de Tres Cantos. ¡No olvides traer comida!
Se recomienda llevar guías de identificación de aves a lo largo del curso. Aquila Naturaleza dispone de prismáticos para prestar a los alumnos.
Precio: 50 € por persona
Inscripciones en:
http://gabinetedehistorianatural.com/curso-de-avistamiento…/

Más información:
Guillermo Hernández.
635158497.
Aquila Naturaleza.
aquilanaturaleza@gmail.com

Un saludo y nos vemos en el campo.

Las rapaces (y todos los depredadores) son los mejores amigos de los bosques y de la salud de los paisajes.

Elanio
Elanio común (Elanus caeruleus). Autor de la fotografía: Miguel Rouco.

Milano
Milano real (Milvus milvus). Autor de la fotografía: Miguel Rouco.

La labor benefactora de los depredadores naturales en la salud de nuestros paisajes es una certeza científica que no admite controversias. Por muchos es sabido que los roedores son los principales consumidores de los frutos del bosque. De insaciable apetito, podrían llegar a devorar la totalidad de los frutos que deberían ser las nuevas generaciones de la vegetación que los sostiene. Su esforzada costumbre de acumular comida en nutridas despensas, no sólo se debe a la imperiosa necesidad de reservar alimento para los largos meses de invierno, sino también, a la presión que ejercen depredadores como las rapaces, los zorros o las garduñas (todos profundamente odiados y acosados por algunos cazadores humanos) y que los obligan a comer a escondidas, permitiendo que los frutos puedan escapar de la vista de otros depredadores y, lo que es indispensable para su germinación, permanecer ocultos y frescos, justo lo que requieren para arraigar y dar lugar a futuros y magníficos árboles y arbustos o a modestas gramíneas. De no ser por la presión predadora de los pequeños (comadrejas, pequeñas rapaces) y grandes depredadores (zorro, lobo y grandes rapaces), los roedores y otros granívoros de mayor porte (jabalíes, ciervos), literalmente, arrasarían con la esperanza de nuevos bosques. Eliminando a las rapaces y a todos los animales que cumplen la labor de ser los garantes de la “estabilidad y salud” de nuestros paisajes, rompemos el frágil equilibrio entre productores y consumidores, repercutiendo de forma insospechada en el complejo engranaje de la Naturaleza.

Así de sencillo: Tener menos rapaces o zorros supone tener más roedores y menos árboles.

Entonces ¿deberíamos “exterminar” a los roedores para tener más bosques y más sanos? Peor aún. Sin su laboriosa trasiego de semillas (a veces a varias decenas de metros), alejándolos de los árboles y arbustos productores, la presión que estas nuevas generaciones ejercerían sobre sus “padres”, supondría tal competencia por el espacio, la luz y el alimento, que el bosque no sería otra cosa que una maraña de ejemplares de escaso porte y frágil salud, expuestos al fuego y privados de la vitalidad y los muchos recursos que un bosque equilibrado, con sus árboles, arbustos, pastizales y calveros, ofrece a todos los animales de muchos kilómetros a la redonda. En la Naturaleza nadie ni nada sobra.

De su papel en la salud de nuestros ecosistemas y de muchas más cosas, hablaremos durante nuestro Curso de Identificación de Aves Rapaces que celebraremos los días 23 y 24 de abril en Madrid junto a los compañeros del Gabinete de Historia Natural.

Estructura del curso:
–Sábado 23 de abril: jornada teórico-práctica de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas en un aula del Gabinete de Historia Natural, a un paso de la Puerta del Sol.
–Domingo 24 de abril jornada de campo: Práctica de identificación y localización de aves rapaces. De 9:30 a 19:30 horas, aproximadamente. Quedaremos en la estación de Renfe Cercanías de Tres Cantos. ¡No olvides traer comida!

Se recomienda llevar guías de identificación de aves a lo largo del curso. Aquila Naturaleza dispone de prismáticos para prestar a los alumnos.

Precio: 50 € por persona.

Inscripciones en:
http://gabinetedehistorianatural.com/curso-de-avistamiento…/

Más información:
Guillermo Hernández.
635158497.
Aquila Naturaleza.
aquilanaturaleza@gmail.com

Un saludo y nos vemos en el campo.