Nuestra ave para este Día de las Aves: el autillo.

Relatos de la naturaleza

De todas las aves que nos gustaría presentaros en este Día Mundial de las Aves, este año hemos elegido un ave muy poco conocida, sumamente amenazada por el cambio climático y el uso masivo de pesticidas y que nos parece de una belleza simplemente arrebatadora, el autillo.

Autillo (Otus scops), fotografía de Eduardo Carrasco.

El bellísimo y pequeñísimo autillo, el búho más pequeño de la Europa Mediterránea, apenas del tamaño de un estornino o tordo, es una obra maestra de la evolución. Con su plumaje críptico, la viva imagen de un trozo más de corteza y hojarasca, resulta casi imposible de descubrir si no se mueve o si no decide abrir sus cristalinos y deslumbrantes ojos ambarinos. De hecho, este mismo color contribuye activamente a su perfecto camuflaje al imitar los vivos colores de los líquenes que cubren los troncos y ramas de los árboles donde vive.

Pero, si cabe, aún resultan más fascinantes las adaptaciones de sus sentidos a la vida nocturna. Su cara plana y su redondo disco facial funcionan como una auténtica antena parabólica de altísima precisión que le permite detectar y conducir hasta sus finísimos oídos hasta el más leve chasquido que delate el paso discreto de los ratoncillos por el bosque. Para nuestro asombro, las rapaces nocturnas han ubicado sus delicados oídos nada menos que ¡por debajo de sus ojos!. Un amplio y móvil pabellón de piel y plumas protege cada uno de sus precisos aparatos auditivos, pudiendo abrirlos a voluntad gracias a multitud de músculos. Y lo que a nuestros ojos son sus orejas, no son en realidad más que un penacho de plumas que pretenden romper la silueta redondeada y delatora de su cabeza. Igualmente, resulta admirable la capacidad de sus enormes y preciosos ojos para detectar cualquier movimiento con apenas un hilo de luz.

En definitiva, estamos ante una joya refinada de la evolución y que convierte al autillo, y al resto de las rapaces nocturnas, en las auténticas reinas de las aves en la caza en la oscuridad.

¿Te gustaría compartir con nosotros cuál es tu ave protagonista para este año?