Curso de Identificación de Aves Rapaces Ibéricas en el Gabinete de Historia Natural (Madrid) 25 y 26 de marzo.

Cursos

¿Te parecen todas iguales?

todos-somos-iguales

Aprende con Aquila Naturaleza a reconocerlas

¿En qué podemos fijarnos para su correcta identificación?

La forma y longitud de las alas reflejan sus muy diferentes estrategias de caza:

Las alas largas, estrechas y afiladas del halcón peregrino (izquierda) son su mejor arma para alcanzar velocidades de vértigo. La silueta cuadrada del Buitre negro es la de un planeador gigante.

La cola resulta indispensable para sostener y dirigir los cambios de rumbo del ave. Además, nos ofrece una ayuda inapreciable para su identificación:

Las largas colas del Milano real (a la izquierda) y del Aguilucho cenizo, ya sean ahorquilladas o rectas y en abanico, sirven de potente timón en sus vuelos de caza.

La edad del ave también se puede conocer gracias a su plumaje:

El plumaje oscuro del adulto del Águila imperial poco se parece a la librea rojiza de sus ejemplares jóvenes. La potencia visual de sus hombros blancos dejará bien claro a sus posibles rivales que este territorio ya tiene un dueño que está dispuesto a defenderlo.

En algunas rapaces, el plumaje del macho y de la hembra muestra tal contraste que puede hacer pensar que estamos antes especies diferentes. Este marcado dimorfismo sexual nos habla de la división de papeles entre los diferentes sexos:

El color llamativo del macho (a la izquierda) funciona como una señal territorial a larga distancia, justo lo contrario de la discreción que busca la parda y esforzada hembra que es la encargada de la delicada incubación y crianza de la pollada.

Rapaces diurnas y nocturnas. Para evitar competir con otras especies por las mismas fuentes de alimento o por el hábitat o, simplemente, para evitar ser depredado por aves mayores, algunas especies se han adaptado a la vida nocturna.

La figura estilizada del Águila calzada (a  la izquierda) contrasta vivamente con el aspecto “achatado y redondeado” del Búho real.

Las diferentes especies de rapaces nocturnas resultan, especialmente complicadas de localizar y de identificar. Sus costumbres y su alimentación, prácticamente idénticas, determinan que apenas haya diferencias entre sus siluetas.

El tono general más pálido del Búho campestre (a la izquierda) o la ausencia de manchas en su vientre puede ayudar a diferenciarlo del, casi idéntico, Búho chico (a la derecha).

El disco facial para captar hasta el más leve chasquido de sus presas; Las falsas orejas, en realidad, sólo penachos de plumas para romper la silueta redondeada de su cabeza; o sus enormes ojos, son todas adaptaciones que convierten a las rapaces nocturnas en las reinas de la caza en completa oscuridad.

Incluso para especies muy similares, siempre hay alguna mancha, una banda alar o una forma algo diferente de la cola o del ala que permiten su correcta identificación:

Uno de los casos más complicados de identificación en el campo es el del Milano negro (a la izquierda) y la fase oscura del Águila calzada (a la derecha) La cola ligeramente ahorquillada del primero suele ser la mejor ayuda.

De todos los “pares” de rapaces que parecen gemelos, quizá, el que siempre provoca más confusiones, incluso entre ornitólogos con muchas horas de campo, es el del Ratonero común y el Halcón abejero:

El Ratonero común (a la izquierda) y el Halcón abejero (a la derecha) parecen una copia del mismo pájaro. Cuando se les puede ver por debajo, la diferente extensión de las manchas blancas y negras del cuerpo y de las alas, y las bandas de la cola, son muy útiles para reconocer a la especie e, incluso, la edad y el sexo del ave. La silueta de las alas cuando vuelan, sus llamadas y el hábitat donde los encontraremos, también, serán de gran ayuda para su identificación.

Y, por supuesto, mucho, mucho más que podremos aprender durante este curso de identificación de aves rapaces.

ESTRUCTURA Y HORARIO DEL CURSO:

  • Sábado 25 de marzo. Jornada de formación teórica en el Gabinete de Historia Natural, en horario de 10:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 20:00 horas.
  • Domingo 26 de marzo jornada de campo: práctica de identificación y localización de aves rapaces. De 9:00 a 18:00 horas en el entorno de El Pardo.

Se recomienda llevar guías de identificación de aves a lo largo del curso. Para la jornada de campo del domingo 26 se prestarán prismáticos a los alumnos que no dispongan.

Precio del curso: 50 euros.

Lugar de realización:

Gabinete de Historia Natural.

C/ de La Victoria, 9, 1ª Madrid 28012. Metro SOL.

Información y reserva

Gabinete de Historia Natural.

Teléfono: 911 37 70 96

http://www.gabinetedehistorianatural.com

Para cualquier información o petición de más información, pueden contactar con nosotros en los teléfonos 635158497 (Guillermo Hernández) y 654438367 (Laura García) (también puedes escribírnos por WhatsApp) y en el correo electrónico contacto@aquilanaturaleza.com

¡Nos vemos en el campo!

 

Nota: Todas las fotografías © Miguel Rouco. Todos los derechos reservados. Si desea utilizar alguna fotografía deberá contactar con el autor.

Cómo identificar a las 8 rapaces diurnas más comunes de España.

Cursos, Sin categoría

Para ir abriendo boca antes de nuestro curso de Identificación de Aves Rapaces Ibéricas que celebraremos en Madrid los días 23 y 24 de abril junto al Gabinete de Historia Natural, os vamos a contar los trucos más prácticos para reconocer a las 8 rapaces diurnas más abundantes de España. Si en España tenemos 34 especies (entre diurnas y nocturnas) con presencia regular, y varias más de presencia más irregular, sabiendo cómo identificar a estas 8, podremos reconocer a más del 95% de las rapaces que nos encontraremos en nuestras salidas de campo por España.

El ratonero común (Buteo buteo)

Ratonero

Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

Sedentario y de alimentación basada, fundamentalmente, en roedores. De aspecto algo rechoncho y de color chocolate con una mancha blanca en el vientre que tiene gran variabilidad de tamaño según ejemplares y regiones.

Es la más familiar de las rapaces para los conductores. Sin duda, los mejores lugares para observarlas son los bordes de las carreteras, donde las veremos encaramadas a los postes de la luz y a las señales de tráfico. ¿Y por qué se posan allí? Pues por la sencilla y triste razón de que los mejores lugares para detectar y encontrar roedores son las cunetas de las carreteras. En muchos lugares de España, los únicos campos que cuentan con vegetación para albergar roedores (y liebres, conejos, reptiles, erizos, mariposas, pájaros que comen las semillas e insectos de las plantas, etc) son las cunetas de las carreteras. Fuera de ahí, la agricultura y la ganadería son tan intensivas y tan demandantes de comida y espacio, que no ha quedado refugio vegetal para nadie más en el campo.

El cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) y primilla (Falco naumaninn)

Cernícalos macho

Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

Cernícalos macho 2

Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

Cernícalos hembra

Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

Las menores de las rapaces diurnas reproductoras de la península ibérica. Con una envergadura menor a un metro, coloración general pardusca y vuelo de aleteos muy inquietos. Deben su nombre a su extraordinaria capacidad para cernirse. Suspendidos en el aire, no necesitan de ningún posadero para dominar sus territorios y detectar a los roedores e insectos de los que se alimentarán con gran habilidad.

El cernícalo vulgar, algo mayor que el primilla, es un ave todo terreno. Sedentaria, de gran éxito y capaz de reproducirse en prácticamente cualquier hábitat. El agujero de un edificio, el interior de una torre de la luz, una repisa de un roquedo, el nido viejo de una corneja. Todo le sirve a esta ubicua y prolífica rapaz. Sus copiosas familias son la mejor garantía para mantener a raya las poblaciones de roedores.

El cernícalo primilla es la menor de todas nuestras rapaces diurnas reproductoras. Del tamaño de una tórtola, afronta cada año el viaje colosal entre Europa y África. ¿Y por qué no se queda junto a su primo mayor? Pues porque su alimentación se basa, entre otras cosas, en insectos que desaparecen durante los largos y heladores días del invierno europeo. Para esta colorida y familiar ave no hay alternativa. Afortunadamente, los días de luz siempre regresan. Este será el momento en el que volveremos a ver sus gráciles siluetas en nuestros pueblos y ciudades. Sus chillidos insistentes serán parte protagonista de la banda sonora de la primavera y el verano de muchos pueblos, fincas y cascos históricos del oeste de España. Sus monótonos y sencillos maullidos serán una de las mejores formas de localizar a este valiente y amenazada ave. Si en el caso del cernícalo vulgar sus llamadas recuerdan a un kikiki muy agudo, para las primillas, podríamos traducirlo como un chichichi más delicado.

El milano real (Milvus milvus) y negro (Milvus migrans).

Milanos
Autor de las fotografias: Miguel Rouco.

Las rapaces de cola de bacalao. Inmejorables veleros. Como su nombre en inglés refleja, su vuelo de planeos ingrávidos recuerda al de las cometas (kite). Si en el caso del milano real, su coloración general es rojiza (red kite), en el caso del milano negro su plumaje es achocolatado (black kite)

Para identificarlos, además de en su vuelo de gráciles planeos y cola ahorquillada de bacalao, deberemos recordar que estamos antes las rapaces que se “tiran sobre las carreteras” y estamos apunto de atropellar. Como ya mencionamos, estas prácticas y hábiles aves han aprendido que las carreteras están tachonadas de incontables animales atropellados. Esto es precisamente lo que buscan al lanzarse contra el asfalto jugándose la vida frente a los parachoques.

El águila calzada (Hieraaetus pennatus)

Águila calzada

Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

La menor de las águilas. En sus apenas 1,3 metros de envergadura se esconde una de las rapaces más ágiles, valientes y fuertes de la fauna europea. De presencia estival, como el milano negro y el cernícalo primilla, nidifica en plataformas que instala en árboles. Sus picados y sus chillidos son uno de los espectáculos que marcan el inicio de la primavera.

Presenta dos coloraciones muy contrastadas, una blanca y otra oscura, que mantienen durante toda la vida.

Su comida favorita en las ciudades son las extraordinariamente abundantes palomas. Si en sus picados sobre una de ellas, fallara en el intento, habría perdido todas las posibilidades de éxito. En vuelo de pura potencia, las palomas  se muestran insultantemente más rápidas. De este modo, se pueden contemplar con frecuencia las curiosas escenas de los bandos de palomas revoloteando sobre las calzadas que han errado en su caza. En la Naturaleza nadie está indefenso.

Águila calzada y milano negro

Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

¿Un águila calzada en fase oscura o un milano negro?

Una de las dudas más habituales entre los pajareros. Varios consejos para poder diferenciarlos:

  • El tipo de vuelo. Si la calzada es una cazadora activa, con combinación de aleteo activo y prolongados planeos, el milano negro es un ejemplo de planeador constante.
  • Su silueta. La del águila calzada es más compacta, con cola corta, redondeada y alas proporcionadas. La silueta del milano es más desproporcionada, con cola larga y alas que parecen dobladas hacia atrás.
  • La cola. Si el timón de la calzada es redondeado, el del milano es ahorquillado, aunque sólo lo sea ligeramente.
  • Dónde encontrarlos. El águila calzada es un ave propia de bosques y llanuras arboladas. Entra en las ciudades en busca de aves a las que cazará con picados vertiginosos. Las súbitas espantadas de las palomas de los tejados, suelen deberse a la presencia cercana del águila calzada. El milano negro es más oportunista e incursiona en los cascos urbanos para encontrar comida fácil, como aves muertas o con escasa capacidad de reacción (ejemplares enfermos, heridos, viejos). Los mejores lugares para encontrarlos serán las carreteras y los vertederos donde se aprovecha de los restos orgánicos de nuestras basuras.

El buitre leonado (Gyps fulvus) y el buitre negro (Aegypius monachus)

Buitre leonado y negro

Autor de las fotografías: Miguel Rouco

Las dos rapaces de mayor envergadura de Europa. Dos pequeños aeroplanos con alas de casi 3 metros de longitud de punta a punta.

Las dos son aves reproductoras y de alimentación carroñera. En el caso del buitre negro, se conocen algunas citas de depredación sobre lagartos y conejos con mixomatosis. Nada de cazar vacas y otros animales domésticos que los superan, aplastantemente, en tamaño, fuerza y rapidez.

El buitre leonado es ave que anida en roquedos por toda España. Su abundancia se debe a su capacidad de adaptación a los numerosos cadáveres de animales domésticos. Su nombre se debe a su coloración “leonina”. En vuelo presenta dos tonos muy marcados: “crema y chocolate”

El buitre negro de coloración oscura y ligeramente mayor (aproximadamente, 2,95 metros de envergadura frente a los 2,85 de leonado) construye enormes nidos que emplaza sobre árboles de las laderas más tranquilas del sur y centro de la península. Esta ubicación más accesible a las molestias humanas, limita los lugares idóneos para su instalación y eso explica su escasez.

Ambas aves son planeadoras insuperables. Sin el menor esfuerzo pueden recorrer cientos de kilómetros aprovechando la poderosa ascensión de las corrientes térmicas y planeando entre una y otra.

Cuando no vuelan a gran distancia, la diferencia de colores suele ser de gran ayuda para separarlos. Otro consejo muy útil es su silueta de vuelo cuando ciclean y se encumbran. Si el leonado levanta marcadamente sus manos(la punta de las alas), el negro las mantiene rectas o ligeramente caídas.

 De estos y de otros muchos más secretos de la Naturaleza habrá tiempo para hablar con calma durante nuestro curso de Identificación de Aves Rapaces.

 Estructura del curso:

Sábado 23 de abril: jornada teórico-práctica de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas en un aula del Gabinete de Historia Natural, a un paso de la Puerta del Sol.

Domingo 24 de abril jornada de campo: Práctica de identificación y localización de aves rapaces. De 9:30 a 19:30 horas, aproximadamente. Quedaremos en la estación de Renfe Cercanías de Tres Cantos. ¡No olvides traer comida!

Se recomienda llevar guías de identificación de aves a lo largo del curso. Aquila Naturaleza dispone de prismáticos para prestar a los alumnos.

Precio: 50 € por persona

Inscripciones en:

Curso de avistamiento de rapaces

Más información:

Guillermo Hernández.

635158497.

Aquila Naturaleza.

aquilanaturaleza@gmail.com

 Un saludo y nos vemos en el campo.

La silueta de las aves rapaces.

Cursos
Siluetas rapaces curso

Autor de las fotografías: Miguel Rouco.

Una de los mejores consejos para identificar a la rapaz que estamos observando es fijarse en su silueta de vuelo. Como cualquier otra de las muchas adaptaciones que han desarrollado (garras, pico, alimentación, etc) el tipo de vuelo de las rapaces nos muestra su perfecta armonía con su entorno.
En el largo proceso de evolución de estas aves han surgido dos tipos clásicos de siluetas con rasgos bastante definidos y excluyentes: las rapaces planeadoras y las rapaces batidoras. Al primer grupo pertenecen las aves que se apoyan en la fuerza de desplazamiento y sustentación de las corrientes de viento (térmicas, de ladera, horizontales, etc) para desplazarse. Como buenas planeadoras sus alas son muy largas y anchas. Recuerdan a auténticos aeroplanos en miniatura. A este tipo de vuelo y cuerpo, podemos adscribir las especies de mayor envergadura, como los buitres y las grandes águilas. En el segundo grupo, el de las aves que se desplazan, fundamentalmente, gracias al vigoroso batir de sus alas, podemos incluir a velocistas como el halcón peregrino, al esmerejón y al alcotán de la foto. A mitad de camino de estos dos estereotipos, se encuentra la mayor parte de las rapaces. En realidad, se puede afirmar que, salvo especies muy concretas, todas son magníficas planeadoras que, en mayor o menor medida, baten sus alas con potencia suficiente para conseguir atrapar a sus presas y ser las reinas indiscutibles de los cielos de todo el mundo.

De estas adaptaciones al vuelo y sus consecuencias a la hora de desplazarse, alimentarse y reproducirse, hablaremos durante nuestro Curso de Identificación de Aves Rapaces que celebraremos los días 23 y 24 de abril en Madrid junto a los compañeros del Gabinete de Historia Natural.

Estructura del curso:
–Sábado 23 de abril: jornada teórico-práctica de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas en un aula del Gabinete de Historia Natural, a un paso de la Puerta del Sol.
–Domingo 24 de abril jornada de campo: Práctica de identificación y localización de aves rapaces. De 9:30 a 19:30 horas, aproximadamente. Quedaremos en la estación de Renfe Cercanías de Tres Cantos. ¡No olvides traer comida!
Se recomienda llevar guías de identificación de aves a lo largo del curso. Aquila Naturaleza dispone de prismáticos para prestar a los alumnos.
Precio: 50 € por persona
Inscripciones en:
http://gabinetedehistorianatural.com/curso-de-avistamiento…/

Más información:
Guillermo Hernández.
635158497.
Aquila Naturaleza.
aquilanaturaleza@gmail.com

Un saludo y nos vemos en el campo.