Últimas plazas para la Fiesta de Despedida de las Grullas!

Miguel
Grullas ( grus grus). Fotografía de Miguel Rouco.

¡Quedan muy poquitas plazas para el gran día de la despedida de las grullas! Sí no quieres perdértelo…¡apúntate! Puedes hacerlo en el teléfono 635158497 o en el email contacto@aquilanaturaleza.com

¡Y gracias a todos los que habéis decidido pasar el domingo con nosotros!

Os esperamos.

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La Naturaleza es el más fascinante de los parques de juegos para los niños.

Fiesta de Despedida de las Grullas en Cantalpino (Salamanca) 21 de enero.

La imaginación infinita de los niños encuentra en plena Naturaleza su mejor parque de juegos para dar rienda suelta a toda su imaginación desbordante y a su curiosidad insaciable. Las mil huellas de la fauna silvestre y los secretos escondidos en el corazón de sus bosques y campos, permiten disfrutar del más divertido y educativo de los juegos de pistas.

Los arenales que rodean Cantalpino permiten imprimir el paso discreto de todos los discretos habitantes de sus campos: zorros, tejones, liebres, grullas, avutardas o perdices nos regalarán sus huellas para animarnos a convertirnos en detectives y seguir su rastro.

Para todos los padres que deseen que sus hijos puedan aprender y jugar en plena Naturaleza, con todos los secretos de la Vida Silvestre, el 21 de enero hemos diseñado todo un día de Naturaleza en compañía de las grullas y de todas las aves y paisajes del noreste salmantino.

Los niños menores de 8 años ( acompañados por un adulto) realizarán las actividades de forma gratuita y el adulto que le accompaña 12€.

Para cualquier petición de más información y para inscribirse en esta fiesta, pueden contactar con nosotros en el teléfono 635158497 o en el correo electrónico contacto@aquilanaturaleza.com

¡¡Regálate Naturaleza!!!

Nos vemos en el campo.

 

 

¡¡Las Valquirias ya han llegado a Salamanca!! Fiesta de Despedida de las Grullas en Cantalpino (Salamanca) 21 de enero.

Sin temor a exagerar, las grullas nos regalan dos veces al día el mayor espectáculo de las aves de toda Europa: el estruendo y la belleza incomparable de sus bandos entrando y saliendo de sus dormideros nocturnos.

Después de estar todo el día buscando afanosamente comida entre las rastrojeras del maíz, las grullas salmantinas se concentran en copiosos y vocingleros bandos para dirigirse hacia el Azud de Riolobos. Mucho antes de poder divisarlas, un creciente coro de trompetas anuncia su llegada como si de un ejército, tan ruidoso como pacífico, de Valquirias atronara los cielos.

Con las últimas luces del día, y recortadas frente a un delicioso cielo color melocotón, púrpura y magenta, las grandes formaciones geométricas en forma de V, se van acercando para dormir al resguardo de la seguridad de las orillas de este pequeño embalse del noreste salmantino. Con sus patas metidas en las frías aguas, los intentos de zorros o lobos de capturar una, provocarían un delator chapoteo que pondría en fuga a nuestras valientes y hermosísimas amigas.

Para disfrutar de este espectáculo incomparable de la vida salvaje del Viejo Continente, el 21 de enero hemos diseñado todo un día de Naturaleza en compañía de las grullas y de todas las aves y paisajes del noreste salmantino

Para cualquier petición de más información y para inscribirse en esta fiesta, pueden contactar con nosotros en el teléfono 635158497 y en el 654438367 o en el correo electrónico contacto@aquilanaturaleza.com

¡¡Regálate Naturaleza!!!

Nos vemos en el campo.

Resumen de nuestra Ruta de Naturaleza de Carlos V.

El domingo 5 de noviembre hemos celebrado nuestro particular homenaje al paso por la provincia de Salamanca del emperador Carlos V. Entre 7 y el 9 de noviembre de 1556, después de abdicar en la figura de su hijo Felipe II, el rey, ya enfermo, recorre el extremo este y sureste de nuestra tierra en su periplo hacia su retiro final de Cuacos de Yuste. En este primer acercamiento a su viaje por tierras charras, hemos querido conocer mejor el tramo que une las localidades de Rágama, Cantaracillo y Peñaranda de Bracamonte. El muchas veces centenario Cordel de trashumancia de Las Mostrencas, ha sido el más cómodo de los caminos para descubrir todo el sorprendente y olvidado patrimonio natural y cultural del noreste salmantino.

Primera parada: Rágama.

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Grupo de participantes en la iglesia de Rágama.

Nuestra ruta no pudo tener un punto de inicio más impresionante y acogedor. Nada menos que la iglesia de El Salvador, un imponente edificio con orígenes en el siglo XIII y que aún conserva un ábside y un artesonado mudéjar bellísimos, pero con urgente necesidad de restauración (ya aprobada). Gracias a la generosidad del pueblo, su ayuntamiento y, muy especialmente, de su alcalde, pudimos visitar y descubrir su larga, azarosa y monumental historia.

Arte en las calles de Rágama.

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Cada año se celebra en Rágama un encuentro de arte en el que sus muros se cubren de pinturas de artistas de todo el mundo. Una imaginativa iniciativa que enriquece una bien merecida visita a este pueblo.

Patrimonio vivo.

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Las avutardas (las aves voladoras más pesadas del mundo), los milanos reales (recién llegados desde Alemania, Suecia, Francia, etc) y las grullas (las más alegres y ruidosas de las aves del otoño e invierno) fueron las protagonistas de los infinitos paisajes castellanos. A pesar de la severa sequía y de una agricultura moderna que no se preocupa del resto de los habitantes de estas soledades castellanas, las aves siguen embelleciendo y llenando de vida unos paisajes sobrios y de una belleza que, demasiadas veces, no es fácil llegar a sentir.

Cantaracillo: el mudéjar escondido.

Hasta para los salmantinos, la localidad de Cantaracillo es una absoluta desconocida. Sin embargo, y para sorpresa de todos los que se acerquen hasta ella, en sus calles aún se conservan numerosos caserones y corrales de ladrillo de gran belleza y, muy especialmente, una magnífica iglesia de la Asunción. Como tantas otras, su aspecto actual resulta de una amalgama de reformas y ampliaciones que han ido sumando estilos y tesoros a una planta original de más de 800 años de extraordinaria vida. Y como tantas otras, resulta imposible hacerse una idea de su patrimonio atesorado hasta que no tenemos la fortuna de entrar en su interior. En esta ocasión, debemos dar las gracias a su alguacil y a su párroco, que tan amablemente nos mostraron un edificio bellísimo y repleto de sorpresas en pleno corazón de los Campos de Castilla.

Final por todo lo alto: visita al conjunto Histórico-Artístico de Peñaranda de Bracamonte.

Museo Peñaranda de Bracamonte

Para guardar el mejor de los recuerdos, culminamos nuestra ruta con la visita a Peñaranda de Bracamonte, otro tesoro castellano que acogió hace 461 al rey y emperador en su último viaje. Todo un placer pasear por sus calles porticadas flanqueadas de historia y maravillas como la Plaza de España, el Convento de las Madres Carmelitas, la Plaza Nueva o la Iglesia de San Miguel Arcángel. Agradecer al ayuntamiento de Peñaranda y, muy especialmente, a María Martín, técnico de la oficina de turismo, por toda la atención prestada y su cálida labor de interpretación.

El próximo año retomaremos la Ruta de Naturaleza de Carlos V en su viaje rumbo al sur. Los campos e iglesias de Santiago de la Puebla y Alaraz nos esperan.

 

Fiesta de Despedida de las Grullas en el Azud de Riolobos (Salamanca): una fiesta del turismo rural en Villar de Gallimazo y Campo de Peñaranda.

Este fin de semana, 21 y 22 de enero, hemos disfrutado de una fantástica fiesta de turismo de naturaleza y cultura junto a los ayuntamientos de Villar de Gallimazo y Campo de Peñaranda, en el nordeste de la provincia de Salamanca.

Aprovechando el momento culminante de la estancia invernal de esta ave magnífica en España, hemos celebrado la primera Fiesta de Despedida de las Grullas en el Azud de Riolobos. Combinando el disfrute del patrimonio natural de estas tierras meseteñas y de su riquísimo y desconocido patrimonio cultural e histórico, más de 200 personas se han acercado a conocer dos pequeños pueblos que guardan muchos tesoros para el viajero curioso.

A lo largo de dos días completos hemos celebrado talleres especialmente pensados para que los más pequeños puedan iniciarse en su acercamiento a la naturaleza; paseos de descubrimiento de la naturaleza más cercana a nuestros pueblos y que, casi nunca, recibe la atención que merece; visitas a su legado cultural en forma de vías pecuarias, iglesias mudéjares y paisajes repletos de historia; y, para culminar por todo lo alto, uno de los mayores espectáculos de la fauna europea, una espera a la llegada diaria de los bandos ruidosos y geométricos de las grullas que han estado alimentándose durante todo el día y que, como cada noche durante su estancia invernal entre nosotros, se concentran para pasar las crudas noches en las orillas de este humedal privilegiado y olvidado.

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Cuaderno de campo elaborado por los jóvenes participantes para que nada se olvide en nuestro día de campo. Por supuesto, las grullas son las principales protagonistas de sus páginas de naturaleza. (Fotografía Aquila Naturaleza).
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En pleno invierno se agradece comenzar las actividades de campo con un café caliente y unas perronillas. Cuidar a la gente que te ofrece su tiempo y atención es una obligación y un placer. (Fotografía Aquila Naturaleza).
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Guillemo buscando avutardas.Fotografía Aquila Naturaleza

El entorno inmediato de nuestros pueblos es un lugar extraordinario para una ruta de naturaleza que nada tiene que envidiar a las que se pueden realizar en otros espacios más reconocidos. Estos paisajes que prospectamos con nuestros telescopios y prismáticos son los campos donde se alimentan las grullas durante su crucial estancia invernal en España. Junto a ellas, pudimos encontrar a las gigantescas avutardas y a los ágiles aguiluchos pálidos y laguneros.

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Guillermo señalando una topillera. Fotografía Aquila Naturaleza.

A lo largo de nuestros paseos de descubrimiento de la naturaleza pudimos conocer, no sólo tesoros naturales, sino también su problemática. Sin duda alguna, las explosiones cíclicas de poblaciones de topillos campesinos (Microtus arvalis) y su lucha biológica es un tema recurrente en la Meseta Norte. Sin necesidad de recurrir al uso de veneno y a la destrucción por quema y roturación de las últimas lindes y riberas de estos paisajes profundamente alterados por la acción humana, existe una larga lista de depredadores que ya efectúan un control efectivo de sus poblaciones. En este caso señalamos la entrada al sistema de galerías de estos topillos y dos grandes agujeros por encima, que corresponden a la labor predatoria del zorro sobre esta colonia. Es tan sencillo como: si respetamos a los zorros, a las garduñas, a los cernícalos y a todas nuestras rapaces nocturnas tendremos menos topillos y menos daños en las cosechas.

Hasta los más recios paisajes permiten aprender sobre la vida secreta de la naturaleza. Jugar a investigar las huellas de los animales ofrece un recurso educativo sumamente atractivo para los niños. Un niño que se aburra en una actividad será un padre que no repetirá experiencia con nosotros.

Nuestros pueblos están haciendo un enorme esfuerzo para cuidar su patrimonio que, realmente, es el de todos. Visitar estos templos supone una sorpresa profundamente gratificante para todos aquellos que deciden salirse de las rutas turísticas tradicionales. Las localidades pequeñas y olvidas en la inmensidad de los espacios que quedan entre los destinos visitados por el público general, atesoran una gran parte del conjunto del patrimonio cultural de nuestro país. El café, el bocadillo o el menú que consumamos en sus bares y tiendas supondrán un apoyo a los negocios locales que están en la base de la vida de sus gentes y, sin duda alguna, aportará un argumento crucial de cara a su supervivencia, de ellos y de todo nuestro patrimonio.

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El Azud de Riolobos. (Fotografía de Aquila Naturaleza).

El Azud de Riolobos. Aunque no parezca muy llamativo, es el vital hogar y refugio temporal para incontables aves. Garantizar su conservación contribuirá decisivamente a la supervivencia de miles de ejemplares que acuden desde toda Europa para combatir los crudos inviernos de sus países de origen. Igualmente, su mantenimiento en buenas condiciones ecológicas, permitirá convertirlo en una oportunidad turística para la comarca.

Garcetas grandes, garzas reales, ánsares comunes, una solitaria barnacla cariblanca, patos cucharas, cercetas comunes, aguiluchos laguneros y pálidos, esmerejones, miles de gaviotas y, por supuesto, más de 2000 escandalosas y bellísimas grullas se pudieron observar al atardecer en este humedal que se merece todo nuestro cuidado.

Para concluir con este repaso a este fin de semana extraordinario, queremos dar las gracias a todos los decidieron acompañarnos en las actividades. Muy especialmente, deseamos agradecer toda la colaboración prestada por los ayuntamientos y pueblos de Villar de Gallimazo y Campo de Peñaranda. El próximo año repetiremos esta experiencia que ha sido tan grata y enriquecedora.

¡¡Muchas gracias a todos y nos vemos en la próxima!!

 

Mientras escribimos estas palabras, grullas y ánsares comunes cruzan sobre la ciudad de Salamanca en completa oscuridad…

…Graznidos y trompeteos que resuenan en el silencio poco frío de esta noche estrellada de un noviembre que está a punto de terminar. Asombra pensar en los miles de kilómetros que habrán recorrido estas aves, que pesan entre 4 y 6 kilos, y que se enfrentan al abismo de un continente que cada vez resulta menos acogedor.
Como si se tratará de la llamada de unas Sirenas aladas, resulta imposible no soñar con sus viajes mágicos y con el recuerdo pasado de una Europa cubierta de bosques, lagos y herbazales donde la vida lo llenaba todo.
El mágico e imparable fluir de la Vida Silvestre que alegra a quién quiere escuchar.

Las grullas: El mayor espectáculo natural de Europa.

El fin de semana del 19 y 20 de diciembre hemos celebrado el censo provincial de grullas en la provincia de Salamanca. La migración y la invernada de las grullas es, sin duda alguna, uno de los grandes espectáculos que aún se pueden saborear en la acorralada Naturaleza con mayúsculas de Europa.

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Grullas (grus grus) al atardecer en el Azud de Ríolobos. Autor de la fotografía: Marcos Sevillano

En España, las grullas se pueden observar, únicamente, desde septiembre a abril durante su invernada en nuestro país. Estas grullas proceden del centro y norte de Europa: Alemania, Polonia y países nórdicos, principalmente. En estos países se reproducen en parejas que permanecen unidas de por vida. Seleccionan pantanos para ubicar sus nidos y sacar adelante a una corta familia de entre 1 y 2 pollos. Estas familias viajan unidas desde su tierra natal hasta las lejanas dehesas y humedales de la península ibérica, donde pasarán juntas los meses de otoño e invierno. Una de las curiosidades que hacen tan queridas a las grullas es su personalidad vocinglera. Sus trompeteos son la banda sonora más familiar de los encinares del suroeste ibérico.

El censo: Para poder aproximarnos a su población real, los censos se realizan al tardecer, cuando las grullas, después de haber estado alimentándose de bellotas y rastrojeras de cultivos, se concentran para acudir a los dormideros donde pasarán la noche en la seguridad, relativa, que les proporciona el grupo y el agua. Aunque las grullas son una de las aves de mayor tamaño de Europa, también ellas tienen enemigos naturales. Entre las aves, destacan las grandes rapaces, como el águila real o el pigargo (en el centro y norte de Europa), y entre los mamíferos, los zorros y los lobos, también pueden intentar capturar a una grulla despistada. El momento de mayor peligro, es durante la noche. Por este motivo, las grullas buscan dormir con “los pies en el agua”, para escuchar el chapoteo de sus depredadores acercándose y huir escandalosamente ante cualquier amenaza. Esta dependencia de dormideros seguros, las convierte en sumamente frágiles frente a las molestias. Si queremos disfrutar del espectáculo de sus grandes bandos en V y de sus escandalosos trompeteos, deberemos extremar las precauciones y nunca acercarnos a los grupos que se alimentan, descansan o duermen. Su seguridad es prioritaria ante todo. La distancia de seguridad es aquella que no motiva un cambio es su comportamiento: dejar de alimentarse, alejarse andando y, por supuesto, echar a volar.

En la provincia de Salamanca tienen dos zonas dos áreas principales de invernada: el azud de Riolobos y el embalse de Santa Teresa. De menor importancia y de ocupación irregular son las riberas del río Yeltes, con unos 100 ejemplares que se alimentan y duermen entre Aldehuela de Yeltes y Puebla de Yeltes, y las dehesas de Sando, de ocupación limitada a entre 80 y 100 ejemplares.

Azud de Riolobos.

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Azud de Riolobos. Autor: Aquila Naturaleza.

Embalse de modestas dimensiones en la esquina noreste de la provincia. Sus aguas proceden del río Tormes gracias a un canal y a los motores que hacen ascender el agua hasta aquí. Durante años fue uno de los mejores humedales de Castilla y León. La escasez de agua y las molestias por parte de paseantes y pescadores han supuesto la pérdida de buena parte de sus poblaciones de aves. Afortunadamente, las grullas siguen alegrando este humedal desde octubre a febrero. Las grullas de esta área se alimentan, fundamentalmente, de los restos de la cosecha de maíz de los municipios cercanos.

En el censo del 19 de diciembre, se han podido censar 2701 ejemplares, en su mayoría procedentes de municipios situados al norte.

Las reducidas dimensiones del azud implican que este dormidero sea muy sensible a las molestias. En ningún caso, se deberá abandonar la carretera que rodea el azud para acercarse a su orilla. Sin duda, la cola del pantano, en las cercanías de la pedanía de Pedraza (municipio de Villar de Gallimazo), es el mejor lugar para esperar la llegada de los escandalosos bandos de grullas. Si somos respetuosos con su tranquilidad, nos brindarán un espectáculo memorable.

Participantes en el censo: Juan José Ramos, José Luis Crego, Juan Luis Sánchez, Marcos Sevillano, Laura García y Guillermo Hernández.

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Participantes del censo. Autor de la fotografía: Aquila Naturaleza.

Embalse de Santa Teresa.

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Las dehesas son el habitat más importante para la invernada de las grullas en España. Embalse de Santa Teresa. Autor de la fotografía: Josel. G

Gran embalse sobre el río Tormes en el entorno de Guijuelo. Las grullas que pasan aquí la noche proceden de cuatro áreas bien diferenciadas: Las dehesas de encinas de su orilla derecha, donde se alimentan, fundamentalmente, de bellotas. Son las grullas que realizan desplazamientos más cortos; El valle del Tormes, aguas arriba del embalse, donde aprovechan las rastrojeras del maíz, que se cosecha entre diciembre y enero; Las dehesas de encinas que se encuentran al noroeste; y, por último, unos 100 ejemplares que proceden de una amplia zona en el entorno de la Sierra de Los Herreros. Estas grullas se alimentan en dehesas mixtas de encinas y robles, algo excepcional en el conjunto de la invernada de las grullas ibéricas.

 En el censo del domingo 20 se estimaron unas 2400 grullas.

Participantes en el censo: Vega Bermejo y Alfonso Asenjo, de la empresa Ver Aves; Joel García, Santiago García, Laura García y Guillermo Hernández.

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Algunos de los participantes del censo. Autor de la fotografía: Josel García

Consejos para disfrutar sin molestar del espectáculo de las grullas. Ante todo, no acercarse a las orillas de los embalses donde pasan las noches. Tratar de verlas más cerca, sólo supondrá molestar a unas aves con muchos miles de kilómetros en sus alas. En el azud de Riolobos bastará con mantenernos en la carretera que rodea el humedal. En Santa Teresa, podemos ir a la pista que rodea el pueblo de Pelayos o a Salvatierra. Desde su castillo se pueden ver los bandos que se concentran en su cola.

Ojalá que podamos seguir maravillándonos muchos años más de este espectáculo mágico que nos regala todos los otoños e inviernos la Madre Tierra.

Nos vemos en el campo.

Aquila Naturaleza.