El paisaje primaveral maravilloso de las mal llamadas “malas hierbas”.

Con esta primavera generosa en lluvias y en temperaturas altas y con nuestro obligado confinamiento, la vida silvestre ha brotado por doquier y nos está regalando paisajes que no habríamos imaginado que pudieran darse en nuestras ciudades.

Con nuestro regreso a las calles ahora son muchos los que piden su eliminación al considerar que ofrecen una imagen de descuido. ¿En qué momento pudimos decidir que la primavera era una mala imagen para la ciudad?

Buscando hacer compatible el respeto a la naturaleza con el uso de calles o carriles bicis, como el de las imágenes, se puede desbrozar una franja a cada lazo para facilitar el paso a peatones y bicicletas, pero conservando el resto de estos paisajes absolutamente maravillosos y que tanta alegría dan a nuestras ciudades y a todos los animales que luchan por sobrevivir en nuestras urbes de cemento y ruido.

Ojalá que muy pronto todas estas plantas sean valoradas y admitidas como parte del paisaje de la ciudad y de nuestra necesaria vuelta al contacto con la Naturaleza.