La noche del Gran Duque.

Relatos de la naturaleza

Con la llegada del invierno, comienza uno de los capítulos más sobrecogedores de la Naturaleza europea: el celo del búho real, el Gran Duque. En pleno corazón de la estación más cruda del año, los campos se llenan con el profundo ulular de la mayor de las rapaces nocturnas europeas. El más temido de los depredadores de la noche comienza a reclamar el dominio de un gran territorio donde encontrará la comida y el refugio que necesita su familia. Sin esperar al crepúsculo, se encarama a la atalaya rocosa desde la que comenzará a emitir una llamada monótona y penetrante que puede escucharse a más de un kilómetro de distancia y que helará la sangre de muchos de los animales de nuestros campos. Del ratonero y el zorro para abajo, ninguno deberá bajar la guardia cuando comience la jornada de caza de uno de los señores de las tinieblas. Liebres, conejos, palomas, erizos y gatos, todos velarán la oscuridad ante la llegada del gran fantasma.

Esperar a la caída de la tarde en las cercanías de los cañones y bosques donde puede encontrar refugio el Gran Duque, nos permitirá asistir a un despliegue de llamadas que ha estremecido a más de un paseante de las frías y largas noches del invierno.

Nos vemos en el campo.