Las nutrias del río Tormes. 28 de julio.

Asistir en directo y a menos de 5 metros al celo apasionado de una pareja de nutrias es un privilegio que pocas veces se puede disfrutar.

Ahora que se cumplen 3 años de este impagable regalo de la Naturaleza, y que vamos a volver a pasear por las mismas orillas donde pudimos grabarlo, nos apetece volver a compartirlo con todos vosotros. La calidad de la grabación es modesta porque se ha grabado con móvil, pero, igualmente, fue todo un espectáculo inolvidable que aún se puede disfrutar en nuestro río Tormes, siempre que seamos capaces de cuidar de su bosque de ribera, con toda su “maleza” y todos sus árboles, altos, bajos, caídos, muertos que forman su auténtico hogar.

Si os apetece pasear por estas riberas, os esperamos el sábado 28 de julio a las 19:00 horas en la cafetería del Camping Don Quijote de Cabrerizos (Carretera de Aldealengua, Km 1.930). El paseo finalizará a las 21:00.

Serán dos horas de cómodo paseo pensado para toda la familia.

Precio: 10 euros. Menores de 8 años gratuito (los menores de edad deberán estar acompañados por un adulto)

Información e inscripciones: 635 158 497  (Guillermo Hernández) también por WhatsApp.

Y en el correo electrónico:  contacto@aquilanaturaleza.com

¡¡Este verano regálate Naturaleza!!

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¿Está sucio el río Tormes?, Sí, pero no de arena y de vegetación, sino de miles de plásticos, latas, neumáticos y todo tipo de basura que vertemos desde nuestras ciudades y pueblos.

A mediados de marzo la pesquera del Tormes a su paso por la ciudad de Salamanca, entre el Puente Romano y el puente Enrique Estevan, se rompió debido a la fuerte crecida de sus aguas y a sus muchos años de vida. En pocas horas, el agua embalsada se evacuó por esta grieta y el nivel del río descendió. Lógicamente, emergió el fondo y se pudo ver la capa de sedimentos que el río ha ido transportando y depositando en su curso. Esta imagen de grandes superficies de arena, islotes entre charcos y cursos estrechos de agua, no reflejan otra cosa que la imagen natural de nuestro río, antes de que los embalses “regularan” el curso para uso humano, y su caudal natural fuera alterado. El río Tormes es un río mediterráneo y esto supone que tenga acusados cambios de caudal: si llueve, lleva agua, y si no llueve, pierde caudal y puede llegar a cortarse, exactamente igual que todos los ríos del mundo. Nada nuevo, ni catastrófico. Lógicamente, las enormes necesidades de agua del ser humano nos llevaron a construir embalses y a regular su caudal para asegurarnos el suministro durante todo el año.

Tristemente, esta rotura de la pesquera del Tormes, la lógica bajada de su caudal y la natural aparición de esta gruesa capa de sedimentos ha disparado la habitual apreciación de que el río Tormes está sucio y hay que limpiarlo. Lamentablemente, lo que muchos de los ciudadanos consideran como basura son estos sedimentos y la vegetación de ribera y, no tanto, los sempiternos y vergonzosos miles de botellas de plásticos, latas, neumáticos y todo tipo de basuras que el ser humano vierte sobre todos los ríos. Como si se tratara de una autentica marea de plásticos, las afortunadas lluvias de este marzo han arrastrado toda esta basura, que ha cubierto todos los ríos y arroyos que se encuentran aguas debajo de nuestras poblaciones, por muy pequeñas que sean. Esta es la basura que tenemos que limpiar y, aún mucho mejor, dejar de lanzarla a los ríos como si fueran enormes cubos de basura. Lo otro, la arena y la vegetación de ribera (islas, playones, orillas, masas de eneas y carrizos) son parte inseparable de la vida y salud de nuestros ríos y hasta de nuestra economía.

¿Dónde han plantado y cosechado los agricultores las mejores producciones vegetales desde que hace más de 8000 años se iniciara la agricultura? Si nos fijamos en los ríos veremos que a ambos lados de su curso existen superficies llanas, más o menos extensas. ¿Cómo se formaron semejantes superficies llanas? Esta curiosa superficie llana no es otra cosa que la llanura de inundación que forman todos los ríos en sus cursos medios y bajos. Tan natural como esto: si llueve poco, el río va por su curso, si llueve mucho, el río lleva mucho caudal y debe evacuarlo ocupando una superficie en sus márgenes, la llanura de inundación. ¿Cumplen alguna función estás crecidas y salidas del cauce? Con cada una de estas crecidas, los ríos van depositando sucesivas capas de sedimentos: la arena de las rocas que el río erosiona y transporta y la materia vegetal que crece en su cauce o ha llegado desde sus afluentes. Esta mezcla de minerales de la tierra y de materia orgánica de la vegetación de ribera forma el fértil suelo orgánico que asienta algunos de los más productivos y estratégicos cultivos del mundo. ¿Qué papel cumple la vegetación de los ríos? Además de aportar incalculables cantidades de nutrientes a estos suelos: protege las orillas de las crecidas de los ríos (y de paso, la casas y puentes que hemos levantado en zonas potencialmente muy peligrosas), limpia el aire de nuestra contaminación, nos regala oxígeno (¿qué precio ponemos a nuestra salud?), es el hogar para innumerables animales, nos ofrecen el mejor entorno para disfrutar de la Naturaleza, para pasear, jugar con nuestros hijos, desconectar de la ciudad y para diseñar un parque (¡¡mucho mejor si es fuera de esta llanura de inundación!!), etc.

Muy lejos de ser basura, estas formaciones de eneas y carrizos funcionan como efectivas “maquinas de depuración de las aguas”, al inyectar un flujo continuo de oxígeno que ayuda a descomponer buena parte de los vertidos fecales e industriales de nuestras ciudades, fábricas, cultivos, etc. Igualmente insustituible es su función como hogar de innumerables especies silvestres. Para muchas aves en el único hábitat donde pueden reproducirse: carriceros, avetorillos, fochas, gallinetas, polluelas, etc.

¿Tienes sentido eliminar la vegetación de ribera? Lógicamente, la seguridad de la población es prioritaria. Si un árbol seco puede ser arrastrado por el agua y bloquear un puente, hay que retirarlo. Más allá de estas intervenciones razonables, resultan innecesarias, carísimas y contraproducentes las periódicas eliminaciones de vegetación.

¿Qué efectos negativos tiene eliminar la vegetación de ribera?

  • Perdemos su función depuradora del agua y el aire. Esta pérdida se puede estimar en cientos de millones de euros, que son los que harían falta para que todas las aguas fecales e industriales pasaran por depuradoras, que aún hoy no lo hacen.
  • Perdemos la barrera natural que frena el empuje del agua y protege las orillas y las miles de viviendas que incomprensiblemente hemos levantado en las riberas y dentro de las llanuras de inundación. Sin el bosque de ribera, con sus árboles, arbustos e islas, en la siguiente crecida el río golpeará directamente sobre las orillas, cultivos y nuestras viviendas.
  • Al eliminar gran parte del arbolado y dejar sólo los árboles “mas vistosos”, altos y rectos, el bosque pierde su capacidad de resistir las embestidas del viento y se dispara el riesgo de que una racha de viento, incluso no muy intensa, pueda derribar estos árboles aislados y causar una desgracia.
  • Supone un gasto irrecuperable de dinero público. Si yo elimino una isla o una playa porque considero que es suciedad o un obstáculo para que el agua corra y no cause inundaciones, ¿tengo alguna seguridad de que no vuelvan a formarse? Con la siguiente crecida, el proceso de sedimentación se volverá a repetir, exactamente igual que lleva haciéndolo desde hace cientos de millones de años. Irremediablemente, los nuevos sedimentos aportados por el río se acumularán, las islas volverán a surgir y, sobre ellas, el bosque renacerá. ¿Volveremos a gastar otros cientos de miles o millones de euros de dinero público dos o tres años después de la última “limpieza de cauce”? ¿No será más razonable entender y respetar el funcionamiento natural de los ríos, entender que los ríos se salen de su curso, que necesitamos estas crecidas y sus bosques y, muy especialmente, dejar de construir polígonos industriales, pabellones y ciudades enteras dentro de zonas potencialmente muy peligrosas?

En definitiva, cuida tus ríos, cuida sus bosques, comprende que ni los ríos ni los bosques son un peligro o basura y regálate el placer inmenso de disfrutar de un buen paseo por sus orillas.

 

Paseos para descubrir el río Tormes y su bosque de ribera.

Os recordamos que aunque ya estemos en septiembre, aun sigue siendo verano, así que sí te apetece descubrir la ribera del río Tormes, ponte en contacto con nosotros y te haremos descubrir un lugar con mucha vida.

Cartel paseos de naturaleza por el río Tormes.

Disfrutar de la naturaleza con todos los sentidos.

En todas nuestras rutas de naturaleza buscamos recorridos con la máxima accesibilidad para todo el mundo. No siempre es posible encontrar rutas que permitan el tránsito de sillas de ruedas, pero, si existe una alternativa realmente accesible, la escogeremos. Igualmente, somos conscientes de que más allá de la vista hay otras muchas formas de sentir y disfrutar de la naturaleza. De hecho, limitarnos al sentido de la vista nos haría perdernos buena parte del espectáculo impagable de pasear por un bosque o caminar por la montaña

Por todo esto, en el diseño de los dos paseos de nuestra Fiesta de Despedida de las Aves Migratorias a su paso por la Ciudad de Salamanca (1 y 2 de septiembre), hemos buscado dos recorridos que nos aseguren la máxima accesibilidad y vivir con todos los sentidos el contacto con la naturaleza.
Póngase en contacto con nosotros en el correo electrónico contacto@aquilanaturaleza.com y en los teléfonos 635158497 (Guillermo) y 654438367 (Laura) y le contaremos cómo pensamos hacerlo.

Nos encontramos en el río Tormes.

Paseo Natural Accesible del Lazarillo de Tormes

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Lazarillo de Tormes. Fotografía: Aquila Naturaleza.

El río Tormes y la ciudad de Salamanca

Las riberas del río Tormes son el gran parque de la ciudad de Salamanca. Sus orillas permiten diseñar un recorrido de naturaleza por uno de los bosques más atractivos y biodiversos de la provincia. Las obras de ajardinamiento que se han acometido en los últimos años han logrado su accesibilidad a lo largo de varios kilómetros de ruta. Recorrer sus alamedas permite adentrarnos en 2500 años de profunda relación entre la ciudad y su río. La Celestina, el Puente Romano, la Vía de la Plata, el bosque y, por supuesto, el Lazarillo, serán nuestros compañeros de viaje en este Paseo Natural Accesible del Lazarillo de Tormes.

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Paseo natural accesible en la ribera del río Tormes. Fotografía: Aquila Naturaleza.

El Paseo Natural Accesible del Lazarillo de Tormes tiene como compañero de camino al curso del río a su paso por la capital. En todo su recorrido existen bancos para descansar y unas vistas amplias sobre el curso del río y su bosque de ribera: el pulmón verde de la ciudad. La riqueza de su comunidad botánica permite una labor constante de acercamiento e interpretación de la naturaleza.

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Puente Enrique Estevan. Fotografía: Aquila Naturaleza.

 El puente Enrique Estevan es otro de los tesoros históricos que nos acompañarán en nuestro paseo. Su férrea arquitectura centenaria tiene como contrapunto la delicadeza y elegancia de las aves y jardines del Parque Fluvial.

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El Lazarillo de Tormes y su ciego. Fotografía: Aquila Naturaleza.

El Lazarillo de Tormes y su ciego. La presencia física de nuestro protagonista y de su compañero de fatigas no podía faltar en nuestro paseo. La altura a la que se encuentran permite que las personas con buena movilidad puedan acercarse para tocar y sentir más de cerca a estos dos personajes que ejemplifican la más íntima personalidad de España.

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Verraco Vetón que “despertó a la vida” al  Lazarillo. Fotografía: Aquila Naturaleza.

Final por todo lo alto para el Paseo Natural Accesible del Lazarillo de Tormes. En el entorno del puente romano se condensa gran parte de la historia de la ciudad de Salamanca y de todos los pueblos que han convertido a nuestra ciudad en un punto de encuentro de culturas: el pueblo Vetón, representado en los casi 2500 años del verraco contra el que El Ciego golpeó la cabeza del Lazarillo y le despertó a la vida; el Puente Romano y su Calzada de La Plata, heredera de un camino de trashumancia de pastores y rebaños que se remonta siglos atrás; la presencia poderosa y vigilante de la Catedral Nueva de Salamanca, anticipo del espléndido casco histórico; y el río Tormes de la Universidad, La Celestina y, por supuesto, del pícaro, inocente y universal Lazarillo de Tormes.

¡¡Nos vamos a celebrar el Día del Medioambiente a Alba de Tormes!!

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Talleres de aves y de reciclaje y una ruta de naturaleza por el casco histórico y por su ribera para celebrar-valorar-disfrutar del patrimonio natural de Alba de Tormes, del río Tormes y de la Madre Tierra.

Allí nos vemos.
Aquila Naturaleza.

 

Escuchemos lo que la Madre Tierra tiene que decirnos.

Rio Tormes Huerta
El río Tormes por su paso en Huerta (Salamanca). Autor de la fotografía: Aquila Naturaleza.

Nada tienes que temer de una carretera mientras no te pongas en medio. Lo mismo ocurre con los ríos. Si eres capaz de respetar su curso natural y no cometer el absurdo de construir una carretera, un polideportivo o, peor aún, tu casa, sobre su cauce y su llanura de inundación, nada te ocurrirá cuando el río desborde su curso habitual y necesite ocupar sus zonas seculares de aliviadero.

En este abril maravillosamente lluvioso y de crecidas en nuestros ríos, tan naturales como necesarias, se vuelven a escuchar voces escandalizadas que aseguran que los ríos se meten en las ciudades y destrozan viviendas. ¡¡Cómo si los ríos tuvieran la culpa de que hayamos construido barrios y urbanizaciones enteras sobre los mismos cauces que llevan inundando, casi estación tras estación, desde hace incontables millones de años!!

Otras muchas voces exigen “limpiar” de vegetación las orillas e islas para que las aguas corran. ¿Los bosques de ribera son suciedad? ¡¡Son los pulmones que nos regalan el oxigeno que necesitamos para respirar, los filtros que limpian completamente gratis las aguas de los mismos venenos con los que, con pasmosa naturalidad, inundamos los ríos!!.

Más absurdos. Con cada periodo de lluvias, los periódicos, radios y televisiones se llenan de opiniones que piden “proteger” los ríos frente a las crecidas con costosísimas obras de ingeniería. ¿Queremos levantar defensas frente a las crecidas? Muy sencillo. ¡¡Dejemos que se recuperen los mismos bosques de ribera que hemos arrasado y que son las mejores defensas frenando la embestida de las aguas y protegiendo las viviendas, parques y polígonos que tan imprudentemente hemos levantado a la misma orilla de las aguas!! ¡¡Y todo esto sin gastar un solo euro!!

En este Día de la Tierra debemos pararnos a escuchar todo lo que tiene que contarnos, toda la sabiduría atesorada durante cientos de millones de años. Recuperemos el lazo íntimo con la Madre Tierra y todo será mucho más sencillo.

Aquila Naturaleza.