Realmente, ¿son malas o dañinas las urracas?

Relatos de la naturaleza

Pocas aves cargan con una leyenda tan negra como las urracas.

¿Cuál es su crimen? Pues comer algunos nidos.

¿Es bueno o malo que coman nidos? Pues ni es bueno, ni es malo. Es lo que tienen que hacer y lo que llevan haciendo desde hace millones de años. La depredación, junto a la búsqueda de pareja, la defensa de un territorio o evitar la propia muerte, es uno de los grandes motores de la evolución de las especies (para algunas, para lograr comer, y para otras, para evitar ser comidas)

¿Provoca daños las urracas al comer nidos? En un ecosistema equilibrado no sería ningún problema ya que siempre habría nidos que se salvarían y hasta podrían beneficiarse por una menor competencia por los recursos. El problema surge en las circunstancias actuales, ahora que la contaminación ha provocado la desaparición de los insectos que eran la base de la comida que necesitaban sus pollos para un crecimiento saludable y que las ciudades y pueblos se están volviendo tan hostiles para toda vida.

¿Por qué la gente considera que la urraca hace daño al depredador sobre nidos? Fundamentalmente, por el desconocimiento del funcionamiento de la naturaleza. Sin lugar a dudas, la depredación natural es uno de los comportamientos más habituales y transcendentales en el sano funcionamiento de los ecosistemas.

¿Hay demasiadas urracas hoy?: la urraca es una de las aves más inteligentes de nuestros campos y una de las pocas que ha sabido adaptarse con éxito a los cambios dramáticos que los seres humanos estamos ejerciendo sobre los paisajes. Allí donde aún sobreviven sus muchos depredadores, cuervos, águilas, azores, halcones, garduñas, zorros, linces, gatos monteses (¡que no los domésticos!) y una larga lista, la urraca mantiene sus poblaciones habituales, con más ejemplares algunos años y con menos ejemplares otros. La rigidez y el estatismo son poco habituales en la naturaleza.

¿Dónde parece que las poblaciones de urraca han aumentado?: básicamente, en las ciudades y allí donde sus depredadores han sido eliminados y han surgido nuevas fuentes de comida, como la basura y la enorme cantidad de palomas domésticas, sobre las que depreda tanto sobre sus huevos como sobre sus pollos. En este caso, sí que es cierto que las urracas pueden llegar a consumir muchos de los nidos que hay a su alcance.

¿Es culpable la urraca de este aumento poblacional que, realmente, sólo se limita a las ciudades y pueblos muy concretos? Evidentemente, no. Respetemos a sus depredadores naturales y tendremos un número de urracas bastante parecido (con sus fluctuaciones naturales) al que hemos tenido hasta no hace mucho.

¿Cómo podemos corregir este “desequilibrio” y ayudar a las aves? De muchas maneras: respetando a todas las especies silvestres, reduciendo al máximo la contaminación que mata a los insectos y envenena a las aves, el agua, el suelo y el aire, ofreciendo una caja nido en los parques o jardines donde no haya árboles o arbustos de un tamaño adecuado, limitando la siega y la poda en nuestros espacios verdes urbanos, respetando la vegetación natural, de los bosques de ribera de nuestros ríos y arroyos o las lindes entre los campos de labor, no segando o envenenando las muy mal llamadas “malas hierbas” y que tantas flores y semillas ofrecen a mariposas, abejas, jilgueros, verdecillos e infinidad de animales que alegran nuestras ciudades y pueblos, etc.

En la Naturaleza todos somos importantes y con la pérdida de cualquier especie, por insignificante que nos pueda parecer, todas las demás se ven repercutidas.

Cuida de cada una de las criaturas y tu vida será mucho más sana.

La urraca es la mayor y más inteligente de todas las aves que podemos disfrutar en nuestros parques.

Relatos de la naturaleza

AdultoLa urraca (Pica pica) es la mayor y más inteligente de todas las aves que podemos disfrutar en nuestros parques. Su larga y azulada cola le sirve de balancín durante sus acrobáticos deambulares entre las ramas de los árboles. En sus ramas más altas y finas, guarecen, prudentemente, a sus pollos en unos nidos esféricos que son una verdadera obra de arquitectura.

Sorprende comprobar como sus elaborados nidos disponen de un techo que los protege, tanto de las inclemencias meteorológicas, como del ataque aéreo de sus depredadores alados.

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Nido de urraca.

El desconocimiento del papel que cumple la urraca, como reguladora de las poblaciones de topillos e insectos, lleva a muchos desaprensivos a disparar sobre sus nidos, matando a sus indefensos pollos y a otros animales, como el lirón, que encuentran en sus nidos vacíos, un refugio para su largo periodo de hibernación.