Los burros…

…Han sido durante miles de años unos aliados insustituibles del ser humano. Los esforzados hombres y mujeres del campo se sirvieron de su titánica fuerza y resistencia para labrar los recios campos (aunque sea a través de sus descendientes, las mulas) que alimentaron a incontables generaciones de habitantes de pueblos y ciudades. A sus espaldas cargaron las pesadas yuntas que permitieron arar hasta las más duras tierras; fueron compañeros fieles de mil días y noches de soledad de nuestros pastores; transportaron las pesadas piedras, con las que se levantaron casas, corrales y muros, y todos los productos de las mil labores agrícolas: cosechas enteras hasta los mercados, herramientas de todo tipo, carbón vegetal y leña para los hogares, enfermos impedidos y hasta maestros para los niños de las aldeas y fincas más alejadas.

También los olvidadizos ciudadanos de las urbes de mayor tamaño deben mucho a estos animales y a los que, con más o menos mimo, los han empleado en todo tipo de labores. No ha habido industria por muy avanzada que haya podido parecer que no haya requerido del transporte de las herramientas, combustibles vegetales y minerales y, por supuesto, de la comida que ha salido de nuestros entornos rurales.

Hoy en día quedan muy pocos burros. La mayoría son ancianos y pasan sus últimos días entre el descanso y el abandono. Mucho debemos a estos animales bellísimos e inteligentes como pocos. Ojalá que aún se puedan salvar todas las razas que han ido surgiendo a lo largo de siglos de cría y adaptación a los más variados climas y paisajes y que son parte insustituible de nuestro patrimonio natural y humano.

La estación de las crías (y adultos) que necesitan nuestra ayuda.

 

La primavera es la estación del año en la que hay más crías de animales en nuestros campos y ciudades. Muchos tendrán la suerte de salir adelante sin mayores contratiempos juntos a sus padres. Sin embargo, cada año son incontables las que necesitarán nuestra ayuda después de caerse del nido o de golpearse al intentar sus primeros vuelos. En este caso, nuestra intervención puede significar que estos animales tengan una segunda oportunidad.

Como norma general ante un animal herido o desvalido:
1. Llamad a los agentes medioambientales o al SEPRONA (Servicio de Protección de Naturaleza de la Guardia Civil) al 062 de vuestra provincia. Ellos lo trasladarán al hospital de fauna más cercano.
2. Y si tenéis la suerte de vivir en una provincia o ciudad que cuente con un centro de recuperación de fauna silvestre, llamadles y ellos os indicarán directamente que tenéis qué hacer para ayudar al animal.

Será una llamada que puede salvar una vida.

¡FELIZ DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE!

SF
Peña de Francia (Sierra de Francia, Salamanca).

La razón de que estemos tan a gusto en la Naturaleza es que, a pesar de todo lo que hemos hecho, ella no tiene una mala opinión de nosotos.

Celebrando el Día Mundial del Medioambiente en Villamayor. 9 de junio.

18882116_1957109997903424_7749831834859720595_n

El día 9 de junio tendremos el placer inmenso de disfrutar de la Naturaleza con los buenos amigos de Villamayor (Salamanca)
Serán dos actividades con dos públicos muy agradecidos. Por la mañana celebraremos un taller sensorial con ASPACE y, por la tarde, jugaremos con los niños (a partir de los 7 años) a descubrir la Naturaleza del entorno urbano de Villamayor y las huellas de los animales que aún tenemos la suerte de que nos acompañen en nuestros pueblos y ciudades.

¡Será muy divertido!

Taller de Reciclaje creativo 20 de mayo en Zaratán (Valladolid).

Dentro de las actividades del ayuntamiento de Zaratán para disfrutar de su vía verde, se incluyeron nuestros talleres de reciclaje creativo y de Naturaleza. En esta ocasión, realizamos dos talleres diferentes y al mismo tiempo: un pequeño búho imán y un comedero para aves. En ambos casos todo el material procedía del material reciclado del empleado en otros talleres. Los niños del pueblo tuvieron libertad para crear sus propias obras con toda la fantasía e imaginación que ellos desbordan.

Búho imán
Búho imán.

Con pedacitos de cartulina y goma-eva se puede crear el cuerpo, las alas, los ojos, los picos y, por qué no, unos cuernos, colmillos o una cresta de nuestro búho. Finalmente, un trocito de imán permitirá pegar nuestro búho a la nevera para ayudarnos a recordar las tareas que tenemos pendientes.

Buho 1 p
Taller de creación de nuestro propio búho.
Sin título-1
Comedero realizado con material reciclado.

En este mundo tan urbano y tan poco natural que hemos creado, hemos dejado poco espacio para nuestros amigos los animales silvestres. Una forma de ayudarles y de hacer de nuestras ciudades y pueblos, un lugar más acogedor para todos nuestros compañeros de planeta, será facilitarles encontrar comida gracias a la fabricación de nuestro propio comedero para aves. Con una botella de plástico (reciclada después de muchos usos) y utilizando recortes de cartulinas, ramitas y materiales que nos podemos encontrar en el campo, podremos crear un comedero lleno de imaginación. Teniendo en cuenta que para que el comedero llegue a ser colgado en nuestro jardín o balcón, deberá gustar tanto a los peques como a sus padres, merece la pena arriesgar un poco con la decoración para que nos resulte atractivo. Si cuenta con comida en su interior y algo de tranquilidad, las aves no dudarán en acudir para alimentarse. ¿Qué comida podemos poner en nuestro comedero? En general, las aves son muy poco exigentes. Si queremos atraer variedad de especies, podemos probar con semillas, bolas de sebo, migas de pan, cacahuetes, nueces, pipas, manzanas y membrillos partidos a la mitad, y hasta trocitos de carne. Únicamente, recordad que la comida no deberá tener sal, azúcar o estar tostada.  Y, muy importante, aseguraros que el comedero no esté al alcance de gatos y de vegetación donde pueda esconderse para saltar sobre los pájaros que acudan a vuestro comedero. Son preciosos, pero devoran millones de aves todos los años. Finalmente, procura mantener limpio el comedero de excrementos o comida vieja y así evitarás malos olores y que surjan hongos que estropeen la comida.

Comedero 2
Creando nuestro comedero para ayudar a las aves.

Ha sido todo un placer compartir una mañana con todos vosotros. ¡¡Nos vemos en la próxima!!

 

 

 

 

Con la llegada de la primavera y de su lluvia y luz vivificante se ha vuelto a obrar el milagro mágico de cada año: la vegetación ha vuelto a derrotar al frío, a la sequía y a la oscuridad para regalarnos unos paisajes de belleza incomparable.

Como si fuera pura obra de magia, la vida vegetal estalla en cada rincón, igual que lleva haciéndolo cientos de millones de años.

Las cunetas, solares y jardines se han vuelto a cubrir de un hermoso manto de flores y plantas verdes, que con los calores del final de la primavera, darán lugar a una cosecha de incalculables millones de semillas maduras que serán el alimento para miles y miles de aves, mamíferos y la garantía de nueva vida en futuros años. Esa misma vegetación madura y, más tarde, seca, es la que se pretende eliminar allí donde surja porque se considera fea, nido de inimaginables enfermedades y alimañas y, con cierta lógica, para evitar que el cigarrillo lanzado desde un coche por un insensato pueda provocar un incendio. Desgraciadamente, hemos elegido la más agresiva de las formas para evitar los incendios: inundando de herbicida incontables miles de kilómetros de carreteras y caminos. Como una imparable marea negra, herbicidas y pesticidas cubren el campo de muerte y de vegetación seca que será el mejor de los combustibles para un incendio.

Afortunadamente, y muy poco a poco, se van poniendo en práctica métodos respetuosos para reducir el volumen de vegetación en zonas sensibles (¡donde los seres humanos nos empeñamos en generar incendios!) y, de este modo, disminuir el riesgo real de incendio. En este caso, se puede ver como se ha segado con un tractor una cuneta. Este método tiene ventajas sobresalientes con respecto al uso de los herbicidas, como evitar la contaminación de suelos, aire, agua y cultivos cercanos, y una muy evidente, pero que suele pasar desapercibida: permite que la vegetación siga verde y no se convierta en el más efeciente de los combustibles.

Ojalá llegue pronto el día en el que entendamos que la vegetación, aunque esté seca, cumple una labor insustituible en los ecosistemas y, por supuesto, en nuestra salud: embellece los paisajes; ofrece la comida y refugio que necesita nuestra fauna silvestre y doméstica; nos regala oxígeno, humedad y perfume; amortigua el ruido; purifica el aire; protege el suelo de la erosión; facilita la infiltración de la lluvia posibilitando la recarga de los acuíferos y su uso en nuestra vida diaria; degrada los contaminantes de las aguas fecales; oxigena el agua…..